El gasto de los hogares en Colombia sumó $98,6 billones en marzo de 2026, de acuerdo con el informe Gastometría de Raddar. El crecimiento fue de 8,07% en términos nominales en comparación con marzo de 2025, pero el incremento real, al descontar la inflación, fue de solo 2,38%, lo que señaló un cambio de ritmo y la persistencia de una desaceleración, según la firma.
Factores como las presiones inflacionarias, el peso de las compras frecuentes y la diferencia entre el salario mínimo real y el ingreso por ocupado incidieron en esta evolución, de acuerdo con Raddar.
Ocho meses en desaceleración
El informe indica que el gasto de los hogares acumula ocho meses consecutivos de desaceleración en términos reales. Aunque la cifra total supera el nivel prepandemia, la recuperación no es homogénea y se aprecian ajustes en el comportamiento del consumo. Raddar advirtió que “el gasto de los hogares se estancó en el primer trimestre”.
Según la comparación trimestral, el crecimiento real fue del 2,48% entre enero y marzo, mientras los precios aumentaron 8,02% anual. Las variaciones en febrero (2,53%) y marzo (2,38%) estuvieron por debajo del promedio anterior a la pandemia, que era de 2,65%. Por su parte, el consumo mostró un patrón de estabilidad luego del pico del último trimestre de 2025, lo que reflejó el ajuste típico de comienzos de año, marcado por revisiones en salarios, tarifas y calendario escolar.
Presión inflacionaria y cambios en el consumo de los hogares
Raddar remarcó que la inflación (5,56% anual en marzo, según el Dane) continúa afectando el gasto cotidiano, en especial, en bienes y servicios de compra frecuente como los alimentos para el hogar y artículos para el hogar. En marzo, estos rubros registraron los mayores incrementos de precios, impulsados por factores climáticos y logísticos.
Además, según la firma, el gasto en vivienda se elevó, lo que mantuvo la presión en arriendos y otros servicios relacionados, a pesar de una menor incidencia de los servicios públicos,
El informe resalta que la inflación en compras frecuentes genera las variaciones anuales más altas en el gasto. El deflactor del gasto superó la inflación general, lo que significa que los hogares perciben una inflación efectiva mayor a la reportada por los indicadores tradicionales. Durante el primer trimestre, las compras frecuentes supusieron alrededor del 67% del gasto total de los hogares, lo que mostró rigidez en estos desembolsos e impidió que las familias destinen más recursos a otras categorías.
Frente a la situación, la entidad resaltó que “cambios como la preferencia por tiendas de barrio, la búsqueda de promociones y la reducción de volúmenes son respuestas inmediatas a la presión inflacionaria”. La participación de tiendas de barrio creció de 16,98% a 21,78% en un año, mientras las compras por internet disminuyeron hasta el 10,46%.
“La tienda de barrio se consolida por su cercanía, facilidad de acceso, posibilidad de compra diaria, formatos pequeños y dinámicas como el fiado. Por otro, el supermercado permite optimizar el gasto a través de promociones, descuentos por categoría y la compra de empaques más grandes que favorecen la economía del hogar”, precisó el informe.
Factores estacionales, como la temporada escolar en los primeros meses del año, influyeron en una menor dinámica del gasto en marzo, lo que confirmó la rigidez en el consumo esencial y las dificultades para ajustar el presupuesto familiar ante la subida de precios, según Raddar.
Crédito y ahorro: el sostén financiero del consumo
La financiación desempeñó un papel importante en el periodo analizado. Por ejemplo, la colocación crediticia total creció 13,4% anual, impulsada por las tarjetas de crédito, cuyo uso se incrementó en 20,5% respecto a marzo de 2025.
“Podría parecer que el crédito se ha vuelto relativamente más barato”, señaló Raddar. Aunque ahora existe menor diferencia entre las tasas de los productos financieros, la demanda de crédito se modera, afectada por el peso de los gastos frecuentes y el mayor nivel de endeudamiento de los hogares.
Dinámica del ahorro
La dinámica del ahorro también evolucionó. Los saldos en CDT subieron 19,44%, con tasas promedio de 10,49%, mientras que la colocación de otros créditos cayó a 22,79% y presentó tasas de 18,06%. Según el documento, algunos hogares empiezan a priorizar la estabilidad del ahorro sobre el consumo inmediato, alentados por condiciones favorables, aunque el crédito sigue siendo esencial para sostener el nivel de gasto.
El informe resume que el consumo, aunque estable, no muestra señales de expansión importante. Raddar enfatiza que los hogares ajustan sus hábitos, priorizan necesidades básicas y buscan estrategias financieras para mantener la estabilidad en un entorno desafiante.