Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial por el Centro Democrático, rechazó en la tarde del lunes 20 de abril de 2026 los actos de vandalismo en su sede de Cartagena (Bolívar), registrados en la víspera, y exigió garantías reales de seguridad y una investigación inmediata frente a lo acontecido en estas instalaciones, en donde destruyeron material publicitario y dejaron mensajes intimidatorios.
Este suceso, que fue denunciado por el congresista de la colectividad Enrique Cabrales, se produjo en medio de las amenazas recientes contra la candidata, expuestas por el expresidente Álvaro Uribe. La aspirante calificó el ataque como un atentado contra la libertad de expresión y la democracia en Colombia y convocó a todos los sectores políticos y sociales a rechazar cualquier manifestación de violencia durante la contienda.
La sede había sido inaugurada dos días antes del hecho, con la presencia de la parlamentaria y su fórmula vicepresidencial, el exdirector del Dane y exconcejal de Bogotá Juan Daniel Oviedo. Este ataque se suma a las “constantes amenazas que se han presentado en diversas regiones”, de acuerdo con la política, que enfatizó en la necesidad de que se refuercen los esquemas de seguridad de los candidatos en disputa.
Por ello, la campaña solicitó al Ministerio del Interior y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) que se tomen medidas sobre el particular y que se brinde custodia a todas las sedes físicas en el país. Asimismo, se elevó también una petición a la Fiscalía General de la Nación para que “identifique y judicialice a los responsables materiales e intelectuales de estos actos de vandalismo”, para que no queden en la impunidad.
Advirtió sobre el riesgo de que la impunidad alimente nuevos episodios de violencia política, en una exigencia que, según se precisó, incluye celeridad en las investigaciones, en pro de frenar la escalada de intimidaciones en medio del ciclo electoral. No es la primera vez que las instalaciones de la senadora sufren ataques, pues hace dos semanas su sede en Bucaramanga (Santander) también se vio vulnerada en su fachada.
Por su parte, el senador Cabrale sostuvo que “estos hechos representan una amenaza directa contra el ejercicio democrático, la libertad de participación y el respeto por las ideas en Colombia”. El congresista confirmó que se interpondrá la denuncia formal ante la Fiscalía y responsabilizó políticamente al Gobierno actual en caso de que los ataques se intensifiquen, pues no estaría brindando la seguridad requerida.
“Hoy es una sede, mañana puede ser una persona. Colombia no puede normalizar la intimidación. Cualquier ataque contra la vida de Paloma Valencia es responsabilidad política de Gustavo Petro e Iván Cepeda. Tienen miedo porque con Paloma vuelve la seguridad democrática y se acaba la Paz Total”, declaró el senador Cabrales, en lo concerniente a un acto que en las toldas del uribismo causó una fuerte controversia.
Campaña de Paloma Valencia denunció un patrón de violencia política
Para Valencia, el hecho fue una muestra de que no se trató de un ataque aislado, sino que responde a una “violencia política que busca intimidar, asegurando que no se dejarán amedrentar y continuarán con sus actividades”. Tras el incidente, su equipo de campaña reiteró a los copartidarios su compromiso de “seguir recorriendo el país con la convicción de que Colombia necesita seguridad, orden y libertad”.
En ese orden de ideas, reafirmó su postura de optar por “más democracia” para combatir las expresiones violentas que quieren enrarecer el ambiente electoral. “No permitiremos que el miedo dicte la agenda de esta campaña. Invitamos a los colombianos a debatir con ideas, no con vandalismo ni amenazas”, destacó la política caucana en su postura, que quiere convertirse en la primera mandataria en la historia del país.