La Policía Nacional logró la recuperación de cuatro vehículos de alta gama que habían sido hurtados de un taller en el barrio Siete de Agosto, en la localidad de Barrios Unidos, durante la madrugada de este jueves 2 de abril.
El valor aproximado de los automotores supera 1.000 millones de pesos, convirtiendo este operativo en uno de los más relevantes en la ciudad en los últimos meses.
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Según informó el teniente coronel Luis Pardo, comandante de la estación de Policía de la localidad de Rafael Uribe, los delincuentes ingresaron al taller durante las primeras horas de la mañana, llevándose varios vehículos.
La rápida reacción de las autoridades permitió desplegar planes de control y búsqueda en distintas zonas de Bogotá, logrando ubicar los automotores en parqueaderos y vías públicas de los barrios Molinos, Palermo y Claret.
Entre los vehículos recuperados se encontraban modelos de alta gama, incluyendo Mercedes GLE, BMW Serie 2 M240, Toyota Hilux y BMW X3, según información recabada de fuentes cercanas al caso.
“El hallazgo y recuperación de estos vehículos fue posible gracias a la coordinación entre diferentes unidades de la Policía Nacional y a la información oportuna de la ciudadanía. En este momento los vehículos son entregados a sus legítimos propietarios”, afirmó el teniente coronel Pardo.
La Policía Nacional hizo un llamado a la comunidad para mantener la colaboración y reportar cualquier hecho delictivo a través de la línea de emergencia 123 o en el CAI más cercano, con el fin de continuar fortaleciendo la seguridad y la convivencia ciudadana en la capital.
El robo de vehículos de alta gama y automóviles híbridos ha generado creciente preocupación en Bogotá durante las últimas semanas de marzo de 2026.
Según las autoridades, lideradas por el secretario de Seguridad César Restrepo, las bandas criminales estarían apuntando a estos autos debido a la reventa ilegal de componentes, especialmente las baterías, cuyo alto valor alimenta un mercado negro en expansión.
Este fenómeno ha abierto un debate sobre la eficacia de las estrategias de seguridad y la necesidad de atacar la cadena de comercialización de autopartes ilegales.
Las cifras oficiales, difundidas por Blu Radio, indican que cerca del 70% de los robos de vehículos en la capital se producen sin violencia directa.
Aunque los atracos armados generan gran preocupación, la mayoría de los hurtos ocurre aprovechando descuidos de los propietarios o vehículos estacionados en la vía pública.
Los datos respaldan las denuncias ciudadanas que se han compartido en plataformas como Pasa en Bogotá, en el que circulan videos de asaltos en sectores de alto tránsito como La Calleja, Alhambra y la Autopista Norte.
Un ejemplo reciente ocurrió la noche del 27 de marzo, cuando dos mujeres fueron despojadas de su automóvil en el barrio La Calleja, localidad de Usaquén, tras ser intimidadas con armas de fuego por individuos que se movilizaban en una camioneta.
Apenas unas cuadras más al sur, otra familia fue abordada en la calle 127 con Autopista Norte mientras estaba estacionada frente a un restaurante de comida rápida.
Los delincuentes descendieron de un vehículo y se hicieron con una Toyota Corolla Cross valorada en 150 millones de pesos, además de pertenencias personales.
La Secretaría de Seguridad sostiene que la mayoría de estos robos tienen como objetivo el desguace de los vehículos y la comercialización de piezas en el mercado informal, particularmente baterías de autos híbridos y eléctricos.
Restrepo advirtió que estas piezas se reutilizan en otros vehículos o sistemas energéticos, alcanzando precios elevados en mercados ilegales y constituyendo un incentivo económico para las bandas criminales.
Este aumento de hurtos ha generado una percepción de inseguridad en la ciudad. El edil de Usaquén, Andrés Ardila Vega, calificó los últimos días de marzo como especialmente críticos y urgió a tomar decisiones firmes frente a la crisis de seguridad.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos evitar estacionar vehículos en la calle, abstenerse de adquirir autopartes de procedencia dudosa y mantener comunicación constante con la Policía ante cualquier situación sospechosa.
Además, continúan los operativos de seguimiento contra redes dedicadas al hurto y desguace de vehículos, aunque reconocen que el delito ha mostrado adaptabilidad ante las nuevas tecnologías automotrices y oportunidades del comercio informal de partes.