Fuga en cárcel de Jamundí: escapó alias “el asesino de Anapoima”, acusado de torturar a una pareja en Cundinamarca

Las autoridades desplegaron un operativo de búsqueda y activaron alertas ante el riesgo que representa el prófugo, mientras investigan posibles fallas en la seguridad del penal y si hubo apoyo en su escape

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El hombre será juzgado por los delitos de homicidio, acceso carnal violento agravado, hurto agravado y calificado - crédito Policía Nacional
El hombre fue juzgado por los delitos de homicidio, acceso carnal violento agravado, hurto agravado y calificado - crédito Policía Nacional

Alexander Díaz Alvarado, conocido como “el asesino de Anapoima”, se fugó el 3 de abril de 2026 de la cárcel de Jamundí, según informó Noticias RCN. Allí permanecía recluido desde febrero de 2024 por su presunta responsabilidad en un brutal ataque ocurrido en zona rural de Anapoima, Cundinamarca.

Por ahora, las autoridades no tienen información sobre su paradero ni han establecido si contó con ayuda para ejecutar la fuga.

El hombre enfrentaba cargos por homicidio, acceso carnal violento agravado y hurto calificado, derivados de un violento asalto registrado el 12 de noviembre de 2023 en una finca de la vereda Panamá. Tras su escape, las autoridades activaron un operativo de búsqueda a nivel regional y revisan los protocolos de seguridad del centro penitenciario para establecer cómo se produjo la fuga.

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Un crimen que estremeció a Cundinamarca

De acuerdo con la investigación, Díaz Alvarado habría participado junto a otro sujeto —que aún no ha sido capturado— en la irrupción armada a la finca, donde sometieron a sus ocupantes con armas de fuego y elementos cortopunzantes.

crédito Imagen Ilustrativa Infobae Colombia
El procesado se encontraba privado de la libertad en un penal de alta seguridad en Jamundí - crédito Imagen Ilustrativa Infobae Colombia

Durante el ataque, una de las víctimas murió tras sufrir asfixia en medio de las agresiones, mientras que otra fue víctima de violencia sexual. Además, los responsables habrían robado varios elementos de valor, incluyendo celulares, un televisor, dinero en efectivo y una motocicleta.

En el mismo hecho, los atacantes ingresaron a una segunda vivienda dentro del predio, donde también habrían agredido y robado a tres adultos mayores.

Captura, antecedentes y nueva fuga

Díaz Alvarado fue capturado en febrero de 2024 en Melgar, Tolima, en un operativo conjunto entre la Policía y la Fiscalía, tras una orden judicial emitida por un juzgado de Anapoima. En ese procedimiento le fueron incautados elementos que lo vinculaban con los hechos.

Las autoridades también establecieron que el hoy prófugo contaba con antecedentes por delitos como receptación, tráfico y fabricación ilegal de armas, y fuga de presos, lo que incrementa la preocupación tras su reciente escape.

Las autoridades han solicitado a la comunidad en general denunciar este tipo de actos delictivos - Policía Nacional
Las autoridades han solicitado a la comunidad en general denunciar este tipo de actos delictivos - Policía Nacional

Tras la fuga de la cárcel de Jamundí, las autoridades intensificaron los operativos para dar con su paradero y avanzar en la ubicación del segundo implicado en el caso.

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Un penal con historial de fugas

La fuga de Díaz Alvarado no es un hecho aislado. Durante más de una década, la cárcel de Jamundí ha registrado múltiples escapes que evidencian fallas persistentes en su seguridad, pese a ser catalogada como de alta seguridad.

Uno de los casos más representativos ocurrió en 2018, cuando dos reclusos condenados por homicidio y extorsión escaparon a través de un ducto de ventilación, tras modificar la estructura de su celda. Los internos se movilizaron por el sistema de aire hasta el patio interno y luego cortaron la malla perimetral para salir del penal, lo que generó cuestionamientos sobre la infraestructura e incluso posibles complicidades internas.

Ese mismo año, otro recluso logró fugarse durante un traslado médico en Cali, evidenciando debilidades en los protocolos de custodia externa.

Imagen de referencia. Complejo carcelario de Jamundí.
Cárcel de Jamundí, en el Valle del Cauca, centro penitenciario de alta seguridad que ha registrado múltiples fugas en la última década - crédito Inpec

Los antecedentes se remontan al menos a 2013, cuando un interno evadió los controles sin que se conociera el método. En 2014, cerca de 20 reclusos protagonizaron un intento de fuga masiva aprovechando un traslado dentro del penal; aunque la mayoría fue recapturada rápidamente, el hecho dejó en evidencia fallas en el control de movimientos y en la reacción del personal.

Entre 2015 y 2016 también se registraron fugas individuales, incluso desde pabellones de alta seguridad, lo que reforzó las dudas sobre la efectividad de los controles.

En conjunto, estos casos reflejan un problema estructural: las fugas han ocurrido mediante distintas modalidades —fallas en infraestructura, debilidades en protocolos y posibles errores humanos— sin que el fenómeno haya sido completamente controlado.