El campo colombiano bate récord en producción de leche, pero enfrenta una nueva amenaza internacional, este es el panorama

Aunque la producción alcanzó el nivel más alto en décadas, el aumento de las importaciones y la entrada de leche sin arancel desde Estados Unidos podrían cambiar el panorama del sector en los próximos años y presionar a los productores nacionales

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Campo  - Colombia - Reactivación económica
La producción de leche en Colombia alcanzó un récord histórico de 8.405 millones de litros durante 2025, según Fedegán y la Unidad de Seguimiento de Precios de Leche - crédito Colprensa

El campo colombiano cerró 2025 con un dato que no pasaba desapercibido, la producción de leche alcanzó niveles que no se veían en décadas. Detrás de ese resultado hay una combinación de factores climáticos, económicos y productivos que terminaron impulsando al sector en medio de un entorno retador.

Aunque el crecimiento fue significativo, el balance no es completamente positivo. La dinámica del comercio exterior y los cambios en las condiciones del mercado abrieron interrogantes sobre la sostenibilidad de este avance en los próximos años. En cifras concretas, el país produjo 8.405 millones de litros de leche durante 2025, de acuerdo con información analizada por la Oficina de Estudios Económicos de Fedegán a partir de datos de la Unidad de Seguimiento de Precios de Leche. Se trata del registro más alto en al menos dos décadas.

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Son 300.000 familias colombianas las que dependen de la producción de leche - crédito Fedegán
El sector lácteo colombiano creció un 9% en 2025 respecto a 2024, sumando 693 millones de litros adicionales a su producción anual - crédito Fedegán

El incremento frente a 2024 fue del 9%, lo que equivale a cerca de 693 millones de litros adicionales. Ese salto no solo supera el nivel del año anterior, también deja atrás registros recientes como el de 2021, cuando la producción llegó a 7.821 millones de litros. Buena parte de este resultado se explica por las condiciones climáticas que favorecieron la actividad ganadera. Durante varios meses, distintas regiones del país contaron con una mayor disponibilidad de pasturas, lo que mejoró la alimentación del ganado y permitió elevar la productividad por vaca.

A esto se sumó un leve repunte en la demanda interna. El consumo de productos lácteos comenzó a recuperarse gradualmente, impulsando mayores volúmenes de acopio formal. En paralelo, los precios al consumidor se mantuvieron en línea con la inflación, lo que evitó una caída más fuerte en el consumo.

De hecho, los datos del Dane muestran que el consumo per cápita aumentó en 14 litros al año, pasando de 154 a 168 litros entre 2024 y 2025. Este comportamiento estuvo influenciado, en parte, por la recuperación de los ingresos de los hogares, favorecida por el incremento del salario mínimo.

Vacas, gremio ganadero Fedegan
Condiciones climáticas favorables y pasturas abundantes en varias regiones permitieron mejorar la productividad ganadera y elevar la producción de leche - crédito Fedegán

Otro elemento clave fue el ajuste en la estructura productiva del sector. El precio pagado al productor mostró una tendencia al alza y alcanzó los $2.125 por litro en diciembre, lo que representó un incremento cercano al 9,6%. Este incentivo económico contribuyó a sostener la producción y a mejorar las condiciones para los ganaderos.

Sin embargo, el buen desempeño interno contrasta con lo que ocurre en el frente externo. A pesar de que tanto las importaciones como las exportaciones crecieron durante el año, la balanza comercial del sector sigue siendo deficitaria.

Las importaciones de leche en polvo y derivados aumentaron 24,7% en volumen y cerraron el año en 77.605 toneladas, con un valor de USD254,6 millones. Por su parte, las exportaciones crecieron 28,4%, pero alcanzaron apenas 15.775 toneladas, equivalentes a USD55,7 millones. Esto significa que el país continúa comprando más productos lácteos en el exterior de los que logra vender. Además, el valor de esas compras supera ampliamente el de las exportaciones, lo que refleja una dependencia persistente del mercado internacional.

Son 350.000 familias ganaderas las que a diario derivan su sustento de la producción lechera - crédito Fedegán
El consumo per cápita de productos lácteos aumentó de 154 a 168 litros anuales, impulsado por la recuperación del ingreso de los hogares y el alza del salario mínimo - crédito Fedegán

Entre las razones detrás del aumento de las importaciones se encuentran la apreciación de la tasa de cambio y la caída en los precios internacionales de la leche en polvo, especialmente desde Estados Unidos, principal proveedor de Colombia.

El panorama podría volverse aún más desafiante en 2026. Con la entrada en vigor total de la desgravación arancelaria del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la leche en polvo proveniente de ese país comenzó a ingresar sin aranceles ni límites de volumen.

“Por tanto, la leche en polvo proveniente de EE. UU. está ingresando al mercado colombiano sin límites de volumen y sin aranceles. Además, cada vez es más frecuente la importación de quesos, que compiten directamente con la industria transformadora y comercializadora de quesos nacionales”, puntualizó Fedegán.