El presidente Gustavo Petro se pronunció sobre la solicitud de la Unión Sindical Obrera (USO) para retirar a Ricardo Roa de la presidencia de Ecopetrol, planteando la existencia de una posible convergencia de intereses entre el movimiento sindical y sectores políticos de oposición.
El mandatario reaccionó a través de su cuenta en X, en medio del debate sobre la continuidad del directivo y las investigaciones que enfrenta.
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En su mensaje, el jefe de Estado reconoció la autonomía del sindicato, pero cuestionó el contexto en el que se produce la petición. “La USO puede moverse y está en su derecho, pero no me parece bien una alianza entre el movimiento obrero y su organización convertida en empresa de tercerización y el uribismo que se juntan ahora para lo mismo”, escribió.
En su publicación, el presidente planteó preocupaciones sobre el manejo futuro de la empresa en caso de cambios en su dirección. “Si el uribismo vuelve a manejar la empresa se perderán miles de millones de dólares de derroche como hizo Bayón y vendrá un Luigi con intereses particulares”, afirmó, al tiempo que hizo referencia a decisiones pasadas de inversión.
El mandatario también vinculó el debate con la política energética y la transición hacia fuentes limpias. “Otra vez fracking en vez de energías limpias así la ciencia diga lo contrario”, señaló, al advertir sobre el rumbo que podría tomar la compañía.
En ese contexto, Petro insistió en la necesidad de mantener la orientación actual de la empresa. “Este no es el momento de quiebres gerenciales, hay que cumplir el programa hasta el último día y estar vigilantes del cuidado del dinero”, expresó en su mensaje.
El presidente también se refirió a aspectos personales y judiciales relacionados con el directivo. “Los gustos sexuales de Roa son de su criterio, si metió las manos es de la justicia”, indicó, al señalar que eventuales responsabilidades deben ser determinadas por las autoridades competentes.
Advertencia de la USO y presión a la Junta Directiva de Ecopetrol
El sindicato también hizo un llamado a los miembros de la Junta Directiva para evaluar las implicaciones de las investigaciones en curso contra el directivo. Según la USO, estas situaciones representan un riesgo para la confianza en la empresa y su imagen ante trabajadores, inversionistas y el público.
En su comunicación, la organización reconoció avances de la actual administración, especialmente en materia laboral, pero advirtió que los procesos judiciales en curso generan impactos reputacionales. “El activo reputacional permite que una empresa se destaque sobre la competencia (...) Lamentablemente, la imagen que proyecta hoy Ecopetrol y la percepción reputacional no corresponde a los valores”, indicó.
Las preocupaciones del sindicato están relacionadas con las investigaciones que adelanta la Fiscalía contra Roa. Estas indagaciones incluyen presuntas irregularidades en la compra y remodelación de un apartamento, así como posibles inconsistencias en la financiación de la campaña presidencial de 2022, en la que Roa tuvo un rol directivo.
La USO advirtió que estos factores podrían traducirse en consecuencias financieras y legales para la compañía. De acuerdo con el sindicato, el deterioro reputacional ya se ha reflejado en mediciones recientes. Entre 2023 y 2025, Ecopetrol habría descendido 15 posiciones en rankings de reputación empresarial, pasando del segundo al puesto 17, lo que, según la organización, puede incidir en la confianza de inversionistas y en el valor de la acción.
Asimismo, el sindicato señaló posibles riesgos de sanciones por parte de entidades nacionales e internacionales si no se adoptan medidas oportunas. En ese sentido, advirtió que decisiones que no mitiguen estos riesgos podrían derivar en responsabilidades administrativas o penales para los miembros de la Junta Directiva.