La tragedia aérea en Puerto Leguízamo, Putumayo, tras el desplome de la aeronave Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), dejó a la población consternada y la preocupación por la precariedad de su infraestructura.
El alcalde Luis Emilio Bustos confirmó que el número de fallecidos asciendió a 68 personas, mientras decenas de heridos reciben atención en condiciones limitadas.
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El avión militar, con 128 personas a bordo, cayó pocos segundos después de despegar del aeropuerto Caucayá, a tan solo un kilómetro de la pista. Esta cercanía permitió que los habitantes del municipio fueran los primeros en llegar para auxiliar a los heridos, en una reacción que definió el propio alcalde como fundamental para salvar vidas.
Más allá de la tragedia, el accidente dejó en evidencia problemas estructurales en la zona. El alcalde hizo hincapié en las condiciones del aeropuerto Caucayá: “No tenemos ni la idoneidad ni los recursos necesarios”, lamentó en diálogo con Noticias Caracol, y añadió que la administración municipal carece de los medios para garantizar la seguridad del aeródromo.
La situación de la pista es particularmente preocupante. “Aquí hay un tema muy importante, hoy fue un accidente que las autoridades deberán determinar si fue por sobrepeso, si fue porque la pista, que es muy corta, o si muy posiblemente hubiera podido pasar porque las vacas a veces se nos meten, no tenemos el cerramiento necesario”, advirtió Bustos al medio mencionado.
El mandatario señaló que la falta de un cerramiento adecuado permite que animales accedan a la pista, agravando los riesgos.
El aeropuerto Caucayá, además de recibir vuelos militares de aprovisionamiento para la Armada Nacional, enfrenta problemas de mantenimiento y recursos insuficientes para operar con garantías mínimas. La denuncia sobre el paso de vacas por la pista ilustra el nivel de vulnerabilidad de la infraestructura local.
El alcalde concluyó con una petición al gobierno nacional: “Lo que hoy sucedió ojalá nos permita evitar otros accidentes, necesitamos el cerramiento, alargar la pista, pero también necesitamos insumos, médicos especialistas, no tenemos ni un médico internista”.
Hipótesis sobre las causas del accidente
Las causas del siniestro todavía no se han determinado, pero Bustos describió a Blu Radio las principales líneas de investigación: “Hay varias hipótesis, una es que iba muy pesado, otra que la pista pudo quedar corta y otra que hubo fallas mecánicas. Esa determinación tendrán que hacerla los peritos que investiguen a fondo lo sucedido”.
Entre las teorías, se menciona el posible sobrepeso del avión por el equipo militar transportado, la corta longitud de la pista —de aproximadamente 1.200 metros— y la posibilidad de fallas en los motores durante el despegue.
Otra versión preliminar indica que el piloto habría abierto las compuertas antes del impacto, permitiendo que algunos ocupantes saltaran y sobrevivieran.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, detalló que la aeronave transportaba tanto personal militar como vehículos y equipamiento de guerra cuando ocurrió el siniestro.
Entre los elementos a bordo se encontraban una Toyota blindada, una Nissan Frontier, material de guerra, sistemas de comunicación y repuestos, según consta en la bitácora oficial.
En la primera evaluación oficial, Sánchez fue enfático al descartar la intervención de actores externos: “No hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales”, sostuvo.
La tragedia dejó un saldo de 68 víctimas mortales, que incluyen miembros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, del Ejército Nacional y de la Policía Nacional, todos en proceso de identificación.
El ministro también subrayó que la tripulación contaba con la formación requerida y que “la aeronave cumplía con las condiciones técnicas para volar”.
Las imágenes que circularon en redes y mostraban explosiones, según Sánchez, reflejaban la detonación de la munición que transportaba la tropa y que fue alcanzada por el incendio tras el impacto.
El accidente ha generado conmoción en el ámbito militar y ha motivado una investigación técnica para esclarecer con precisión lo ocurrido. Por el momento, las autoridades han descartado cualquier hipótesis de ataque externo y centran los análisis en las condiciones del vuelo y la carga transportada.