En un operativo conjunto entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, las autoridades incautaron dos toneladas de marihuana en el municipio de Sabaneta, Antioquia.
El cargamento, considerado uno de los mayores golpes a las estructuras criminales en la región durante 2026, era transportado en un camión de carga que recorrió las vías del departamento camuflado en cajas, simulando mercancía legal.
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Según la información oficial, la droga pertenecía al Grupo Delincuencial Organizado Los Triana’ y tenía como destino el área metropolitana del Valle de Aburrá, donde sería distribuida para fortalecer las economías ilegales y expandir sus redes de narcotráfico.
Las investigaciones permitieron establecer que el alijo había sido adquirido en el departamento del Cauca por la organización criminal Dagoberto Ramos, una de las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Iván Mordisco. Esta conexión evidencia la articulación entre economías ilícitas rurales y redes urbanas.
La incautación, que evitó la circulación de millones de dosis en Medellín y municipios vecinos, afectó directamente las finanzas de Los Triana, que pretendían financiar actividades delictivas con la venta minorista de la marihuana en las comunas del Valle de Aburrá.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, calificó el resultado como “un golpe contundente al crimen organizado” y reiteró el compromiso del Gobierno con la ofensiva sostenida contra el narcotráfico y las estructuras criminales en Antioquia. “La ofensiva contra el narcotráfico no se detiene. Seguimos actuando con contundencia para proteger a la ciudadanía y cerrar los corredores del delito”, señaló el funcionario.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, general William Rincón, destacó que la operación permitió debilitar la capacidad financiera y operativa de los grupos delincuenciales, además de evitar que la droga llegara a las calles. Las autoridades recordaron a la ciudadanía la importancia de denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con el tráfico de estupefacientes.
Este operativo se suma a otras incautaciones recientes en departamentos como Meta y Cauca, en medio de la estrategia nacional para combatir el narcotráfico y restringir el avance de las disidencias en diferentes regiones del país. Las autoridades investigan si hay más personas involucradas y continúan con los controles para impedir el flujo de drogas hacia los centros urbanos.
Incautan 800 kilos de marihuana de disidencias de las Farc en la vía entre Quindío y Tolima
La incautación de grandes cargamentos de marihuana en distintas regiones del país evidencia la presión constante de las autoridades sobre las redes del narcotráfico. Apenas días antes del operativo en Sabaneta, un golpe similar se registró en los límites entre Quindío y Tolima, donde tropas del Batallón de Montaña N.° 5, la Octava Brigada del Ejército y la Policía Antinarcóticos decomisaron 800 kilos de marihuana en zona rural de Salento.
En ese caso, los uniformados detectaron una camioneta cargada con paquetes envueltos en plástico negro, durante un control en la vía terciaria conocida como Camino Nacional, que conecta Salento con Toche, en el Tolima. Al verificar el vehículo, encontraron la droga, la cual, según la investigación, pertenecería al grupo armado organizado Frente 57 ‘Yair Bermúdez’, una de las disidencias de las Farc. El conductor, capturado en flagrancia, habría intentado sobornar a un suboficial para evitar su detención, sin éxito.
De acuerdo con el Ejército, la marihuana provenía del Valle del Cauca y sería movilizada por vías secundarias para evadir los controles de las autoridades, con destino final en Tolima. Este operativo se suma a otro realizado en la misma ruta, donde recientemente se incautaron 900 kilos del mismo estupefaciente, lo que confirma el uso de corredores alternativos por parte de los grupos ilegales para transportar droga.
Las autoridades han reiterado su compromiso de mantener la ofensiva contra el narcotráfico en el Eje Cafetero y otras regiones estratégicas, para evitar que miles de dosis lleguen a los mercados locales y nacionales a través del narcomenudeo. El Ejército y la Policía continuarán intensificando los controles en carreteras secundarias y terciarias, donde las organizaciones buscan eludir la acción de la Fuerza Pública.