El mar empezará a sentirse distinto en el Pacífico colombiano durante los primeros días de marzo. No será una tormenta ni un huracán, sino un fenómeno astronómico que, aunque previsible, podría generar complicaciones en varios puntos del litoral.
La Dirección General Marítima (Dimar) advirtió que entre el 1 y el 10 de marzo de 2026 se registrará un aumento significativo en el nivel del mar en los departamentos de Cauca, Nariño, Valle del Cauca y Chocó. El comportamiento estará asociado a la fase de luna llena y al fenómeno conocido como marea de sizigia.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Este evento ocurre cuando la Luna y el Sol se alinean con la Tierra —ya sea en luna nueva o luna llena—, lo que intensifica la fuerza gravitacional sobre los océanos. El resultado, mareas más altas y más bajas de lo habitual, acompañadas de corrientes más fuertes.
Las autoridades marítimas alertaron que el riesgo no es menor en zonas costeras vulnerables. “La combinación de mareas altas y el aumento en la intensidad de las corrientes marinas podría ocasionar posibles inundaciones en zonas bajas del litoral, especialmente en sectores cercanos a Bahía Solano, Guapi, Juanchaco (Buenaventura) y Tumaco entre el 1 y el 10 de marzo de 2026“, informó la Dimar, a través de un comunicado.
La advertencia fue reiterada por el teniente de fragata Santiago Moyano Medina, del Centro de Control de Contaminación del Pacífico (Cccp), que explicó a El Espectador que “Estas condiciones pueden llegar a ocasionar posibles inundaciones en la cuenca pacífica colombiana”.
Los días de mayor impacto
Aunque el fenómeno se extenderá por varios días, la Dimar identificó dos jornadas especialmente críticas, el miércoles 4 y el jueves 5 de marzo de 2026. En esas fechas se proyectan las alturas máximas de marea en varios puertos del Pacífico.
En Tumaco se espera que el nivel del mar alcance hasta 3,74 metros el 4 de marzo hacia las 4:57 p. m. Ese mismo día, en Buenaventura, la marea podría llegar a 4,58 metros alrededor de las 5:15 p. m., una de las cifras más altas del periodo. Por su parte, Bahía Solano registraría hasta 3,79 metros el 5 de marzo sobre las 5:10 p. m. Estos picos coincidirán con horas de alta actividad en puertos y zonas turísticas, por lo que el llamado es a reforzar la prevención.
Recomendaciones para comunidades y sector marítimo
Ante el panorama, la autoridad marítima pidió a las comunidades costeras y al gremio marítimo —marinas, sociedades portuarias, pescadores artesanales, comerciantes y turistas que realizan actividades en el mar— extremar las medidas de seguridad.
El mensaje es claro, aunque se trata de un fenómeno natural y periódico, sus efectos pueden sentirse con mayor intensidad en áreas bajas o expuestas. Por eso, la coordinación entre autoridades locales, capitanías de puerto y habitantes será clave para evitar emergencias.
Además, se recomendó asegurar embarcaciones, revisar amarres y reforzar estructuras en muelles y zonas portuarias. A los pescadores se les pidió planificar con anticipación sus faenas y mantenerse atentos a los reportes oficiales antes de zarpar. En sectores turísticos, la sugerencia es delimitar áreas de riesgo y advertir a visitantes sobre posibles cambios bruscos en el nivel del agua.
Las autoridades también insistieron en evitar la circulación innecesaria por playas durante las horas de mayor marea y no instalar carpas o equipos en franjas cercanas a la línea costera. En caso de observar inundaciones o corrientes inusualmente fuertes, la instrucción es informar de inmediato a los organismos de socorro.
En el Pacífico, donde la relación con el mar marca la vida cotidiana, los próximos días exigirán atención permanente al comportamiento de las mareas. La naturaleza dará su espectáculo habitual; la tarea ahora es que no se convierta en riesgo.