El hallazgo de una pistola de 9 milímetros en un taxi en Bogotá ha abierto una nueva línea de investigación en el caso del secuestro de Diana Ospina.
La policía encontró el arma en el vehículo conducido por Juan Pablo Gómez Cardozo, quien ya había sido vinculado a hechos similare, según lo reportó El Tiempo.
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Los registros judiciales muestran el historial del conductor y su entorno. Gómez Cardozo, de 20 años, fue condenado por hurto calificado a un año y ocho meses de prisión tras atracar a dos personas. Este fallo, emitido por el juzgado 79 penal municipal de Bogotá, también menciona otro asalto ocurrido el 14 de junio de 2024, donde varios hombres armados usaron otro taxi para cometer el delito.
Según las investigaciones judiciales, Gómez Cardozo condujo el taxi con placas MSY303, registrado a nombre de un familiar entre 2022 y 2024. En enero de 2025, la policía registró el vehículo y encontró una pistola traumática Ekol de 9 milímetros oculta en el guardabarros trasero. Por este hecho, un familiar suyo fue condenado a cuatro años y ocho meses de prisión domiciliaria por tener un arma ilegal.
Ese familiar, además, tenía otra condena previa por hurto calificado que sumaba un año y seis meses de prisión, según confirmó El Tiempo.
La pistola traumática fue confiscada durante la investigación por el secuestro de Diana Ospina. Aunque el taxi MSY303 estaba registrado a nombre de un familiar, estuvo bajo el control de Gómez Cardozo en diferentes momentos.
El familiar que fue capturado con el arma actualmente cumple una sentencia de prisión domiciliaria. Los familiares del procesado han declarado su inocencia, aunque, según los documentos revisados, existen condenas previas que debilitan esa versión.
El historial judicial de Gómez Cardozo no se limita solo a la pistola o a su familiar. Tiene varias multas de tránsito, como conducir sin revisión técnico-mecánica y transitar por áreas restringidas.
En diciembre de 2016, el familiar fue detenido junto con otras tres personas en un taxi Hyundai con placas VDX561, también vinculado familiarmente, durante un procedimiento de incautación tras un caso de hurto.
Estos patrones repetitivos entre taxis y ocupantes han llevado a los investigadores a considerar la posibilidad de una red familiar o de conocidos que utiliza el transporte público como fachada para actividades ilegales.
El abogado de Diana Ospina, el penalista Andrés Peláez, declaró a los medios que el secuestro podría estar relacionado con una banda organizada que ha actuado de la misma manera en otros casos previos.
La diseñadora indicó ante la Fiscalía que, durante el secuestro, notó que el taxista se comunicaba en clave por teléfono, lo que sugiere una posible coordinación criminal.
Durante los hechos, dos personas bajaron de un segundo taxi, también propiedad del mismo dueño, y se unieron al vehículo donde estaba Ospina. El propietario afirmó que sólo arrienda los taxis y niega cualquier participación en los delitos.
Durante el secuestro, que ocurrió la madrugada del domingo 22 de enero, los delincuentes trasladaron a Ospina a una zona de Ciudad Montes, en el sur de Bogotá, donde realizaron retiros por un monto cercano a 40 millones de pesos.
La Fiscalía y el Gaula de la Policía continúan reuniendo pruebas para esclarecer los hechos. Las autoridades trabajan para determinar si hay otros conductores o colaboradores involucrados y si la acción se planeó.
Los investigadores avanzan en el análisis de los registros para emitir nuevas órdenes de captura contra otros posibles implicados. A pesar de su historial penal y condenas por delitos graves, Gómez Cardozo y su círculo cercano siguieron conduciendo taxis de servicio público en Bogotá sin restricciones visibles, lo que plantea dudas sobre los controles en el sector.