Una operación de gran escala de la Guardia de Fronteras de Polonia logró la desarticulación de una red internacional que había captado y explotado a cientos de latinoamericanos —principalmente colombianos— mediante falsas ofertas de empleo, combinando trata de personas y blanqueo de capitales a través de un entramado de empresas fuera de la Unión Europea.
Según el reporte oficial, las víctimas arribaban al país europeo engañadas por promesas laborales legítimas y, una vez allí, eran sometidas a amenazas, violencia y condiciones irregulares, quedando bajo el control total de la organización criminal.
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El impacto de la operación revela la magnitud del esquema: hasta ahora, las autoridades han identificado a unas 50 personas víctimas directas de trata, aunque la investigación indica que podrían superar las 2.000, según los hallazgos preliminares difundidos por la Guardia de Fronteras y la Fiscalía de Polonia.
Las autoridades polacas hicieron especial hincapié en el riesgo creciente para migrantes latinoamericanos que buscan oportunidades laborales en Europa y pueden quedar atrapados por redes que aprovechan canales legales y grises para la captación y explotación.
Los organismos de control en Colombia y otros países de la región también han reactivado las alertas sobre el peligro de ofertas de trabajo no verificadas en destinos poco frecuentes y las consecuencias de caer en circuitos criminales transnacionales.
Detalles del operativo
Durante los allanamientos realizados en la región de Pomorskie (Polonia), la Guardia de Fronteras, junto con la Administración Nacional de Ingresos de Warmia y Mazury, incautaron efectivo, oro de inversión, piezas numismáticas y joyas por un monto cercano a 3,6 millones de zlotys (más de 3.000 millones de pesos colombianos).
En paralelo, fueron bloqueadas 28 cuentas bancarias en las que eposaban más de 3,8 millones de zlotys (cerca de 4.000 millones de pesos colombianos). Este movimiento financiero confirma el alcance del presunto esquema de blanqueo de capitales anclado en la explotación de migrantes vulnerables.
En total, el operativo incluyó 17 registros en domicilios y locales comerciales, además de la inspección de más de una docena de vehículos utilizados presuntamente para movilizar a las víctimas o a integrantes de la red. Entre los objetos confiscados se halló un objeto similar a un arma de fuego y pequeñas cantidades de droga.
Las investigaciones señalan que la organización criminal estaba integrada sobre todo por ciudadanos de Ucrania, Polonia y Uzbekistán y había empezado a ser rastreada desde 2024.
La estructura transnacional operaba mediante empresas registradas fuera de la Unión Europea, que les servían de fachada para captar a personas de países latinoamericanos, en su mayoría colombianos, con aparentes contratos legales como señuelo.
Como resultado de la operación, las fuerzas polacas detuvieron a ocho personas, de las cuales seis ingresaron a prisión preventiva por un periodo de tres meses. A los otros dos detenidos se les impusieron medidas de vigilancia policial, fianza inmobiliaria y la prohibición de abandonar el país.
El proceso penal permanece abierto y tanto la Fiscalía como la Guardia de Fronteras de Polonia subrayan que es probable que se produzcan nuevas detenciones y que se amplíen los cargos, a medida que se recolectan pruebas adicionales y se identifican nuevas víctimas
La magnitud del caso ha llevado a las autoridades colombianas a renovar las advertencias sobre el riesgo de aceptar ofertas laborales internacionales sin canales verificados.
En esta ocasión, la preocupación recae especialmente en la creciente vulnerabilidad de aquellos que buscan oportunidades fuera del país, pues podrían quedar atrapados en redes de explotación.
Ante el hallazgo y las cifras incautadas, la Administración Nacional de Ingresos de Warmia y Mazury resaltó que el operativo evidenció una actividad significativa de lavado de activos junto al tráfico de personas. La investigación, abierta desde 2024, busca desarticular por completo las distintas ramificaciones del grupo delincuencial.
Por el momento, la investigación en Polonia continúa mientras los procesos judiciales avanzan con los detenidos bajo medidas cautelares y ampliando la búsqueda de otras víctimas y posibles implicados.