El exalcalde de Medellín y candidato presidencial Daniel Quintero planteó que el salario mínimo en el país podría elevarse a $2,5 millones, luego de la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto que fijaba un aumento del 23,7% para 2026.
A través de un video publicado en sus redes sociales, Quintero afirmó que el fallo del alto tribunal abre la posibilidad de ajustar el salario mínimo en dos ocasiones dentro de un mismo periodo.
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“Dos millones y medio de salario mínimo en Colombia. El Consejo de Estado acaba de darnos una oportunidad gigante para ajustar, en un mismo periodo, dos veces el salario mínimo”, expresó.
El argumento económico de la propuesta
Quintero sostuvo que el incremento previo a $2 millones no generó efectos adversos en los indicadores macroeconómicos. Según indicó, esa experiencia demostraría que existe margen para un nuevo ajuste.
“La primera subida a dos millones de pesos demostró que no se dañaron los indicadores ni de inflación ni de desempleo en el país. ¿Qué quiere decir eso? Que hay espacio para un crecimiento adicional”, afirmó.
El candidato presidencial agregó que, con base en datos macroeconómicos, un salario mínimo de $2,5 millones sería viable y tendría efectos positivos sobre el consumo interno.
“Según datos macroeconómicos, podemos afirmar que un salario justo para Colombia, que además desataría el consumo interno, que es como crecen de verdad los países, sería de dos millones y medio de pesos”, sostuvo.
El contexto del fallo
El Consejo de Estado suspendió de manera provisional el decreto que establecía un aumento del 23,7% en el salario mínimo para 2026, al considerar que el Gobierno no cumplió con la justificación técnica exigida por la Ley 278 de 1996.
De acuerdo con la decisión, el Ejecutivo no se habría fundamentado exclusivamente en los parámetros legales, como la inflación y la productividad, sino que incorporó conceptos como “salario vital” familiar y “brecha de suficiencia material”.
El tribunal ordenó expedir un nuevo decreto en un plazo de ocho días, sustentado en criterios técnicos claros. Mientras se adopta esa determinación, las empresas deberán continuar pagando el salario mínimo anterior. La medida impacta a más de 2,4 millones de trabajadores.
Reacciones desde el Gobierno
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, cuestionó la decisión del Consejo de Estado y sostuvo que el incremento salarial podría ser incluso superior al 23%.
Según Palma, hubo una “mala ponderación” de los factores al momento de evaluar el aumento y señaló que entre 1996 y 2025 la brecha entre salario mínimo y productividad se redujo en un 53,8%.
“Los trabajadores han perdido durante las últimas décadas el poder adquisitivo, ha aumentado la productividad, pero el salario mínimo ha estado estancado producto de decisiones políticas neoliberales de los gobiernos que nos antecedieron”, afirmó.
El ministro también convocó a la movilización ciudadana para rechazar la suspensión del decreto y sostuvo que la decisión judicial afecta el ingreso de más de 2,5 millones de trabajadores.
Postura sindical
Por su parte, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, indicó que el debate sobre el salario mínimo no debe limitarse exclusivamente a una fórmula técnica.
“Si le creemos al Consejo de Estado, cada Gobierno solo usaría la fórmula de inflación + productividad para aumentar el salario mínimo y fin del asunto. Si eso fuera así, pues para qué mesa de concertación”, expresó.
Arias sostuvo que el salario mínimo es un tema en el que trabajadores y empresarios disputan la distribución de las ganancias generadas por el trabajo. También recordó que, cuando no hay acuerdo en la mesa de concertación salarial, la ley otorga al Gobierno la facultad de decretar el incremento anual.
Un escenario en definición
La propuesta de Daniel Quintero se presenta en medio del proceso que deberá adelantar el Gobierno para expedir un nuevo decreto conforme a los lineamientos establecidos por el Consejo de Estado.
Mientras se cumple ese plazo, continúa el debate sobre los criterios que deben primar en la fijación del salario mínimo y sobre la posibilidad de un ajuste adicional. En ese contexto, Quintero planteó que el país podría avanzar hacia un salario mínimo de $2,5 millones, al considerar que las condiciones económicas permiten un incremento superior sin afectar la estabilidad macroeconómica.
La discusión seguirá su curso una vez el Gobierno emita el nuevo decreto y se conozcan los fundamentos técnicos que respalden la decisión final.