La comunidad en el municipio de Mongua, en el departamento de Boyacá, se encuentra costernada luego de que la celebración del 14 de febrero terminara en tragedia, cuando una joven de 21 años fue detenida como sospechosa del asesinato de su esposo durante una reunión familiar.
La víctima, identificada como Pablo Andrés Güezguán Joya, falleció por una herida profunda en el pecho mientras era trasladado en ambulancia.
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Según informaron las autoridades, el joven llegó sin vida al centro de salud local, mientras su esposa, Ibeth González, era llevada esposada a la estación de policía como presunta responsable.
El episodio se desencadenó el sábado 14 de febrero cerca de las 5:00 p. m., cuando una aparente celebración familiar derivó en caos. Testigos relataron escenas de gritos, lamentos y revuelo total.
Mientras algunos intentaban auxiliar al joven herido, otros retuvieron a la esposa hasta la llegada de los uniformados de la Policía, según conoció el diario El Tiempo.
Al lugar acudieron ambulancias que intentaron salvar la vida de Pablo Andrés, aunque el desenlace fue fatal. Hasta el momento, ni los familiares ni las autoridades municipales han emitido declaraciones públicas sobre lo sucedido.
El cuerpo de Pablo Andrés permanece en el centro de salud local, a la espera de los procedimientos de urgencia a cargo de la Sijín. Ibeth González, esposada, fue trasladada al comando policial en Sogamoso y posteriormente será puesta a disposición judicial como única sospechosa del crimen.
Minería y duelo en el corazón de Boyacá
La economía de Mongua gira en torno a la extracción de carbón, una actividad que da sustento a numerosas familias. Pablo Andrés, de unos 22 años, formaba parte de este engranaje productivo, trabajando en las minas para sostener su hogar.
Por su parte, Ibeth González, de 21 años, dedicaba su tiempo al cuidado de la casa y, según versiones cercanas, la pareja contemplaba la posibilidad de iniciar una familia.
La pareja había contraído matrimonio hace aproximadamente un año en la iglesia del municipio vecino de Monguí.
Mujer que sometía a golpes a su pareja de 60 años tenía amplio historial de violencia intrafamiliar
El arresto de Eliana Julieth Cardona López puso de relieve la problemática de la violencia intrafamiliar en Puerto Boyacá, luego de que las autoridades confirmaran que la mujer, con antecedentes similares, fue detenida por agredir reiteradamente a su pareja, un hombre mayor de 60 años.
La decisión de capturarla surgió tras constatar la reincidencia, un factor que incrementó la alarma en la comunidad y motivó la intervención judicial.
La Policía Nacional detalló que la detención ocurrió en el parque principal de Puerto Boyacá el martes 3 de febrero de 2026, donde se ejecutó la orden por el delito de violencia intrafamiliar agravada. El reporte oficial, divulgado posteriormente, reveló que Cardona López ya tenía una anotación judicial previa por el mismo delito, lo que según las autoridades, “evidencia reincidencia en conductas violentas”.
La operación contó con la colaboración activa de la Fiscalía General de la Nación, reforzando el mensaje de que los organismos de seguridad están decididos a actuar coordinadamente en la protección de las víctimas.
Las autoridades señalaron que la medida cautelar contra Cardona López buscó “salvaguardar la seguridad del ciudadano”, en alusión directa a la integridad del adulto mayor afectado.
Desde el Departamento de Policía Magdalena Medio se enfatizó la postura institucional frente a estos hechos: “Rechazamos de manera categórica cualquier forma de violencia al interior del hogar, especialmente cuando afecta a personas en condición de vulnerabilidad como nuestros adultos mayores”.
Este mensaje busca no solo condenar el acto, sino también sensibilizar a la población sobre la gravedad de estos delitos.
Actualmente, Eliana Julieth Cardona López permanece bajo la custodia de la Fiscalía General de la Nación, mientras se espera una condena que, según los allegados a la víctima, debería servir como ejemplo para futuros casos. El proceso avanza con la expectativa de que la justicia establezca un precedente firme contra la violencia en el ámbito familiar.