A casi tres semanas de las próximas elecciones 2026, en Colombia, todos los candidatos y candidatas han estado dando declaraciones para obtener más votantes y simpatizar con el pueblo colombiano a pesar de las visibles diferencias políticas existentes, mencionadas bajo un mismo nombre: “Polarización”.
“Solo la unidad entre el centro y la izquierda hará posible un gobierno que evite la llegada de la extrema derecha”, declaró Roy Barreras en entrevista con Semana, donde definió su apuesta política hacia las presidencial en Colombia. El senador y aspirante insistió: “He dicho que el próximo presidente de Colombia será de centroizquierda”.
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Barreras remarcó la importancia de sumar voluntades entre quienes desean “orden, estabilidad, certezas y seguridad” y quienes han representado las luchas populares.
“Unir a esas dos poderosas corrientes… permitió el triunfo de Gustavo Petro hace cuatro años, y lo permitirá ahora”, afirmó al medio mencionado.
Recordó que la victoria de 2022 fue fruto de una confluencia, advirtiendo: “La izquierda no ganó sola. Petro no ganó solo. Si Petro no pudo ganar solo, Iván Cepeda tampoco podría, y yo tampoco”.
Definió su identidad ideológica: “En mi caso, soy un hombre de centro, un liberal socialdemócrata”. El senador destacó sus 17 años en el Senado y su militancia en el Partido de la U, señalando el papel de esa colectividad en la “construcción de la paz”.
Barreras reiteró que la unión entre centro e izquierda será determinante y defendió el objetivo de “unir a Colombia”.
Respecto a Iván Cepeda, precandidato de izquierda, reconoció afinidades: “Ambos hemos construido los caminos de la paz estable y duradera… También construimos juntos la defensa de los derechos de las víctimas”.
Mencionó episodios compartidos, como la oposición al gobierno del Centro Democrático y la defensa de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), pero tampoco ocultó diferencias: “Lo he conocido como un hombre dialogante. En los últimos días lo veo más irritado. Se está dejando llevar por sectores muy radicales que tienen una consigna sectaria y se equivocan”.
Sobre la decisión de Cepeda y otros líderes de izquierda de pedir la abstención en la consulta, Barreras comentó: “Lo entiendo perfectamente, estamos compitiendo. Que la izquierda pura, esos 1.500.000 electores, no vote por el competidor es apenas natural”.
Sin embargo, llamó la atención sobre los riesgos de la división: “Ningún país dividido es capaz de afrontar los retos que se avecinan”. Finalmente, subrayó la importancia de “un Gobierno que les dé garantías a todos” y dijo: “Eso es lo que represento en el tarjetón del próximo 8 de marzo”.
Durante la entrevista con Semana, Barreras destacó la “necesidad de confianza” y su capacidad para lograr apoyos diversos. Relató su diálogo con campesinos en Ventaquemada, quienes señalaron: “Nosotros confiamos en que usted haga realidad la reforma agraria”.
El aspirante sumó apoyos sociales y sindicales: “También recibí el apoyo de la Asociación Nacional de Juntas de Acción Comunal… la mayoría de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Hay más de 13 sindicatos que están conmigo”.
Consultado sobre las diferencias frente a otros candidatos en materia de gobernabilidad, Barreras enfatizó su experiencia: “En el primer año del Gobierno Petro, conduje el Congreso con la coalición más grande que ha tenido cualquier presidente y se aprobaron todas las reformas de manera tranquila… respeto el Legislativo. No hay democracia sin Congreso”. Anunció su propuesta para unificar los mandatos locales para alcanzar “un solo plan de gobierno que una a Colombia”.
Enfrentando el tema de la polarización, Barreras fue tajante: “La amenaza más clara de que el país se divida y se fracture la tiene el candidato de la extrema derecha (en referencia a Abelardo de la Espriella), que tranquilamente ha ofrecido exterminar a la oposición, exterminarla y destriparla. Eso… condenaría a Colombia a una fractura”.
Afirmó con convicción: “El país no está condenado a ese dilema trágico de los extremistas. Colombia tiene la oportunidad de unirse”.
Sobre su legitimidad y el duelo político con Cepeda, Barreras reivindicó su trayectoria en la fundación del Pacto Histórico: “Fui fundador del Pacto Histórico, eso se les olvida a algunos compañeros del progresismo. Recorrí el país… invitando a la gente a votar por Iván, por la izquierda. Soy liberal, socialdemócrata, no soy un hombre que milite en los tres partidos que inscribieron a Iván. La unidad es la victoria del centro y la izquierda”.
Se mostró dispuesto a propiciar la reconciliación después de la consulta: “El 9 de marzo estaré dispuesto a unir a la centroizquierda con el fin de hacer el mismo milagro de hace cuatro años y ganar la presidencia. Solo que en mi caso no habrá polarización”.
Remarcó su voluntad de diálogo y su compromiso con “el cambio 2.0… para cerrar la herida social, pero sin dividir al país y sin fracturarlo”.
Cuestionado sobre la opción de integrar una fórmula vicepresidencial, Barreras respondió: “Por supuesto, ese no es el propósito. Quiero sanar las heridas de Colombia, gobernar este país con un gabinete de expertos”.
Agregó que su experiencia y fe le otorgan una responsabilidad irrenunciable para “devolverle a mi país lo que sé”. Apostó por el desarrollo y la confianza: “Necesitamos desarrollar trenes, dobles calzadas, puertos, aeropuertos… confianza en los mercados, seguridad jurídica, confianza de los campesinos, de los comunales, del Congreso y de la dirigencia política”.
Sobre la relación con el presidente Gustavo Petro, el senador mencionó una comunicación “respetuosa”, caracterizada por el trato cordial y fraternal. Puntualizó:
“El presidente me ha prometido a mí y a la sociedad colombiana que habrá neutralidad, como corresponde, y creo en su palabra”. Atribuyó a Petro una posición de rechazo al sectarismo y reconoció la complejidad de las disputas internas.
En cuanto a otros liderazgos progresistas, Barreras expresó respeto hacia figuras como María José Pizarro, Gustavo Bolívar y Camilo Romero, aunque les envió una advertencia: “Ellos tienen que dejar de opinar desde el temor a ser derrotados… deben recordar que la unidad es la victoria. Tenemos que estar juntos, como hace cuatro años”.
Al abordar la derecha, fue directo al referirse a De la Espriella: “Me cuesta trabajo en el caso de De la Espriella, pero déjeme decirle algo positivo: es un showman. Ojo, Abelardo no es Rodolfo, se parece más a Milei en lo showman… puede seducir a personas equivocadas… Él dividiría a Colombia de manera muy dolorosa”. También criticó que el candidato derechista haya propuesto “violencia y fractura irremediable”.
A quienes apoyan el uribismo, Barreras les habló con confianza en su capacidad de “derrotar en la segunda vuelta para unir al país”. Al ser preguntado por Semana, remarcó: “Son muchísimos más los colombianos que quieren un país unido que violento y fracturado”.
Interrogado sobre alianzas con partidos tradicionales y sectores independientes, el senador reconoció la dificultad de sumar respaldos en la dinámica actual: “Ellos están muy ocupados en su propia elección… Confío más en los colombianos independientes, de a pie, en el tendero, el comerciante, en el empresario que no quiere un país dividido y fracturado”.
Respecto al sistema de salud, Barreras cuestionó el modelo vigente y propuso transformaciones para las entidades promotoras de salud (EPS):
“Las EPS tienen que desaparecer como existen hoy… voy a eliminar la integración vertical. Hay EPS que cumplían y otras que robaban a las clínicas y hospitales”. Planteó la creación de un nuevo banco para el sector: “Vamos a crear un banco de la salud que maneje 102 billones de pesos, de manera que los réditos financieros alimenten el propio sistema”.
Barreras descartó la persecución política: “Un presidente no puede dedicarse a perseguir a nadie, salvo a los delincuentes, a los criminales y a los ejércitos mafiosos”. Señaló su papel como autor del Estatuto de la Oposición y de la Ley Estatutaria en Salud, reivindicando su experiencia legislativa.
Reconoció errores en la política de “paz total” y la proliferación de grupos armados: “Abrió 20 mesas de diálogo… que no lo cumplió nadie y permitió que crecieran unos ejércitos mafiosos que han abusado y siguen matando… El Estado tiene que ser fuerte”.
En las reflexiones finales con Semana, Barreras evocó sus orígenes humildes y la importancia de la experiencia: “Es como si a alguien le molestara que el piloto del avión… tenga experiencia y haya trabajado como el mejor piloto en Lufthansa, en Avianca, en Iberia… Yo sé cómo funciona el avión”.
Antes de concluir, reafirmó su meta de un gobierno abierto a todos los sectores, sin exclusión, y visualizó un país reconciliado: cuando Colombia deja atrás la polarización, su gente puede avanzar junta.