El Concejo de Bogotá ha aprobado la creación de la Estrategia Distrital de Primeros Auxilios Psicológicos, una política pública que pretende renovar la forma en que se responde ante crisis emocionales en la capital.
El proyecto, de autoría del concejal Julián Sastoque, quedó a la espera de la firma del alcalde Carlos Fernando Galán para su implementación, según informó el Concejo de Bogotá.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Esta iniciativa propone protocolos específicos de atención y un programa de formación masiva dirigido a funcionarios y ciudadanía. De acuerdo con la política, la estrategia establece rutas de actuación que buscan estabilizar y acompañar a las personas en momentos críticos antes de que accedan a servicios de salud mental especializados.
El programa de Primeros Auxilios Psicológicos incluye capacitaciones gratuitas para funcionarios públicos y para toda persona interesada.
Según el Concejo de Bogotá, se impartirán cursos teórico-prácticos para la formación de brigadistas emocionales, así como talleres periódicos dirigidos a bomberos, policías, organismos de socorro, docentes y trabajadores sociales.
La iniciativa contempla, además, un esquema de voluntariado para que quienes se capaciten puedan brindar apoyo en comunidades, centros educativos y lugares de trabajo.
La propuesta prevé también la elaboración de manuales y materiales audiovisuales, así como la habilitación de un repositorio digital de acceso abierto para facilitar la apropiación de conocimientos prácticos.
La cobertura prioritaria de la estrategia se focalizará en espacios con alta afluencia de personas. De acuerdo con el Concejo de Bogotá, las acciones se desplegarán en jardines infantiles, colegios públicos, instituciones de educación superior, parques, estaciones y portales del Sitp, así como en otros puntos de atención ciudadana, con la finalidad de fortalecer la primera respuesta en salud mental.
El contexto que fundamenta esta política es crítico. Caracol Radio recoge que, según cifras de los concejales, Bogotá registra más de 30.000 casos anuales de ideación suicida, el 30% de ellos entre adolescentes y jóvenes. Más de dos millones de consultas en salud corresponden a ansiedad o trastornos del estado de ánimo, y cerca del 11% de la población ha recibido diagnóstico de depresión en algún momento.
El concejal Julián Sastoque afirmó ante el Concejo “Este proyecto busca mejorar y hacer más eficiente la forma en que Bogotá previene y atiende crisis emocionales: desde la normalización del cuidado entre ciudadanos hasta la profesionalización de la primera respuesta en salud mental”.
Por su parte, Óscar Ramírez Vahos, concejal, subrayó que esta estrategia representa un avance fundamental para garantizar atención “oportuna, cercana y humana en salud mental”, y para que niños, jóvenes y adultos mayores no queden excluidos de apoyos inmediatos y orientación emocional cuando lo requieran.
Con la aprobación en el concejo, el acuerdo solamente requiere la firma del alcalde Carlos Fernando Galán para iniciar su ejecución.
Si bien aún no se han definido plazos o recursos económicos concretos, las autoridades locales consideran que este instrumento permitirá a la ciudad dar una respuesta articulada ante el desafío creciente de la salud mental en Bogotá.
La definición de rutas accesibles y la formación para la primera atención buscan ampliar y facilitar las intervenciones oportunas, incluso ante situaciones emocionales que muchas veces pasan desapercibidas, sentando las bases para proteger la vida y el bienestar de quienes enfrenten una emergencia emocional.
La presión social afecta a personas solteras en Colombia durante San Valentín
Más de la mitad de las personas solteras en Colombia declara sentir presión social durante febrero, especialmente en torno al 14, según un estudio de Plenty of Fish citado por la psicóloga Mercedes Montoya, vocera de Academia Digital de Psicología y Aprendizaje (Adipa).
Los datos señalan que el 51% experimenta presión por comportarse de forma romántica, el 43% siente el impulso de buscar pareja y el 41% percibe expectativas sociales elevadas relacionadas con San Valentín.
Para Montoya, las distorsiones cognitivas, incluido el pensamiento de “todo o nada”, la tendencia a anticipar catástrofes futuras y el razonamiento emocional, se agravan en esta época por la insistencia cultural en los rituales románticos, lo que puede intensificar sensaciones de fracaso personal o problemas de autoestima.
“El cerebro no distingue entre un pensamiento y un hecho comprobado; responde a ese pensamiento como si fuera real, activando malestar emocional y conductas asociadas como la evitación o la rumiación”, sostiene la especialista.
La presencia constante de imágenes de parejas y celebraciones en redes sociales incrementa esa presión. Las plataformas digitales exacerban la comparación entre la propia rutina y una visión idealizada de las relaciones ajenas, lo que, según la psicóloga, eleva la ansiedad y reduce la satisfacción personal con los vínculos existentes.
“La comparación no se realiza entre experiencias equivalentes, sino entre la vida cotidiana propia y una versión filtrada de la experiencia de otros”, advierte Montoya.