La presunta captura (y posible extradición a Estados Unidos) del empresario colombiano Álex Saab en Venezuela genera presión en el país en plena época electoral. Saab es señalado de ser testaferro del dictador venezolano Nicolás Maduro, que fue detenido por las autoridades estadounidenses y trasladado a suelo norteamericano para que responda ante la justicia por delitos relacionados con el narcotráfico.
Sondra Macollins Garvin, abogada penalista que representó los intereses de Carlos Lehder Rivas, excapo del cartel de Medellín, y candidata a la Presidencia de Colombia, dio a conocer su postura al respecto a través de un video publicado en redes sociales. En él, advirtió que la captura de Saab podría resultar negativa para quienes estuvieron involucrados de alguna manera con él.
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“No sabemos qué va a pasar con Diosdado Cabello (ministro del Poder Popular de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela), con los exabogados, con los socios, con los bienes. Esto se va a poner bueno y yo voy a estar ahí, en Colombia y en los Estados Unidos, muy pendiente para contarles cuál es el desarrollo de esta noticia. No como periodista, sino como abogada y como política”, indicó la aspirante.
Entre las personas que tuvieron algún contacto cercano con el presunto testaferro de Maduro está el abogado colombiano y también candidato presidencial Abelardo de la Espriella, que fue apoderado de Saab entre 2013 y 2019. En conversación con Infobae Colombia, Macollins Garvin se refirió al pasado que tuvo el profesional en Derecho con el hoy, presuntamente capturado, indicando que, desde su perspectiva, la ciudadanía debería tener en cuenta la historia de los aspirantes a cargos públicos al momento de ejercer su derecho al voto.
“Un país no puede construir el futuro con líderes que arrastran sombras de duda, de corrupción, alianzas oscuras o beneficios obtenidos a costa de intereses del público o del Estado. Eso debe aclararse”, precisó la abogada.
Precisó que personajes como Saab, presuntamente, se valieron del poder, del dinero y de la cercanía con integrantes del mundo político para “evadir a la justicia” y evitar a toda costa no responder por los delitos que les son endilgados. Aseguró que recordar a las personas sin excluir ese tipo de cuestionamientos no puede ser considerado como una persecución.
“Es una lección para que Colombia no vuelva a normalizar la impunidad. Es que estamos acostumbrados a la corrupción, a la violencia, a la maldad, y no podemos seguir premiando a quienes se enriquecieron mientras el país empobrecía”, señaló.
Aunado a ello, explicó que la captura del presunto testaferro del dictador venezolano es el resultado de la ilegalidad que permeó a Colombia y al vecino país; advirtió sobre un entramado de corrupción transnacional que se gestó y que está bajo la lupa de las autoridades.
A su juicio, lo sucedido también responde a años de impunidad que, al parecer, Saab logró sostener a través de redes económicas, políticas y jurídicas.
La relación entre De la Espriella y Saab
El abogado y aspirante al cargo más importante del país, que asegura que tendrá mano dura con los criminales, habló en 2020 sobre su trabajo con Saab. En conversación con Asuntos Legales, aseguró que fue su “asesor legal en temas reputacionales” y que también lo guio en materia comercial por sus empresas.
Posteriormente, en diálogo con RCN, advirtió que Saab jamás le confirmó que tuviera relacionamiento alguno con Nicolás Maduro y que cuando se enteró, lo sentó “con los americanos”.
Por otro lado, Saab se refirió a su cercanía con el abogado, indicando que, además de ser su apoderado, fue un buen amigo. “Simplemente ejerció como mi abogado durante unos años y dejó de serlo hace un par de años. Sigue siendo mi amigo y las diferencias políticas no tienen nada que ver con el ejercicio de su profesión”, dijo el empresario en conversación con El Espectador.