Una avalancha de grandes proporciones sepultó varias viviendas en la vereda La Oscurana, en el municipio de Mallama, Nariño, dejando un saldo confirmado de siete personas fallecidas, además de heridos y desaparecidos, según informaron las autoridades locales y los organismos de socorro que atienden la emergencia.
El fenómeno ocurrió durante la madrugada del sábado 7 de febrero, tras intensas lluvias que afectan la región desde días anteriores.
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Desde las primeras horas del día, equipos de rescate de la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios y habitantes de la comunidad iniciaron labores de búsqueda entre toneladas de lodo, tierra y material vegetal.
Sin embargo, el acceso a la zona permanece restringido debido a la gran cantidad de escombros, lo que dificulta tanto las tareas de rescate como la llegada de ayuda humanitaria y atención médica a los afectados.
En un balance reciente, la Defensa Civil reportó que se han recuperado tres cuerpos durante la madrugada y dos más en las horas siguientes, mientras continúan las labores de búsqueda para localizar a los desaparecidos. El Cr. (r) Jorge Chávez, director de la Defensa Civil Colombiana, expresó:
“La Defensa Civil Colombiana lamenta profundamente el suceso ocurrido en la noche anterior, en donde desafortunadamente siete personas se reportan como víctimas de este movimiento en masa. En horas de la madrugada se pudo recuperar tres cuerpos, dos más se recuperaron en este momento y estamos desarrollando labores de búsqueda articuladas con Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, Batallón de Desminado y la comunidad de la vereda La Oscurana, en el municipio de Mallama, para tratar de ubicar los dos cuerpos de las personas que se reportan como desaparecidas. Estamos listos en caso de emergencia.”
La magnitud de la emergencia quedó en evidencia al amanecer, cuando los socorristas confirmaron que al menos cinco viviendas fueron completamente destruidas por la avalancha.
Las primeras imágenes muestran estructuras colapsadas, techos arrancados y pertenencias cubiertas de lodo, mientras los habitantes, visiblemente conmocionados, relatan la pérdida total de sus hogares y de varios integrantes de sus familias.
Uno de los testimonios recogidos en el sitio refleja la desesperación de la comunidad: una residente de La Oscurana envió un mensaje a las autoridades municipales y departamentales solicitando ayuda urgente:
“Hubo una avalancha, hay siete personas desaparecidas, no contamos con fluido eléctrico, necesitamos maquinaria para que nos vengan a ayudar, ambulancias, enfermeros y a todos los organismos de socorro que puedan movilizarse hasta aquí, por favor.”
Las lluvias intensas que azotan el pie de monte costero de Nariño provocaron la saturación del terreno y desencadenaron el deslizamiento que arrasó con viviendas rurales habitadas por familias campesinas dedicadas a labores agrícolas.
Varios familiares de las víctimas relataron que propiedades enteras desaparecieron bajo el lodo. “Esta es la casa de Silvio, para acá no hay nada, está todo desaparecido; allá está la casa del tío Rafael, la nuestra, la de los abuelos. Aquí no hay nada, todo está desaparecido”, dijo un habitante mientras iluminaba los escombros con una linterna.
Los organismos de socorro continúan trabajando de manera coordinada con la comunidad local, aunque las labores se realizan en condiciones adversas. La falta de energía eléctrica, la interrupción de servicios básicos y la ausencia de maquinaria pesada han limitado la capacidad de respuesta inmediata.
Se espera el apoyo de la Gobernación de Nariño y de la Alcaldía de Mallama para el envío de retroexcavadoras y equipos especializados que aceleren la remoción de escombros.
El acceso terrestre al corregimiento permanece suspendido debido a los derrumbes que bloquean las vías, complicando no solo la evacuación de personas, también la llegada de insumos médicos, alimentos y ayuda humanitaria.
Desde la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd) se informó que se han coordinado acciones para movilizar maquinaria, equipos de atención psicosocial del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y un canino especializado en búsqueda y rescate.