En una ciudad donde el costo de la educación privada de alto nivel es tema recurrente como lo es Bogotá, la confirmación de que dos colegios históricos unirán sus caminos abrió una nueva conversación sobre precios, modelos educativos y el rumbo del llamado mercado premium.
El 4 de febrero de 2026, el Gimnasio Campestre y el Colegio Marymount informaron oficialmente que avanzarán hacia una integración total que, en el mediano plazo, dará origen a una sola institución. El mensaje, dirigido a estudiantes, padres y egresados, fue presentado como una decisión de fondo y no como un ajuste coyuntural. “Nos dirigimos a ustedes para compartir una decisión de enorme trascendencia… que marca un hito en la historia de nuestros colegios y en el futuro de nuestros estudiantes”, señalaron las directivas en la carta conjunta.
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La comunicación estuvo firmada por Margarita Páez, presidenta del Consejo Directivo del Gimnasio Campestre, y Jorge Humberto Londoño, presidente del Consejo Directivo del Marymount. El tono del documento dejó claro que se trata de un proceso respaldado por los máximos órganos de gobierno escolar y pensado a largo plazo.
Ambas instituciones llegaron a esta integración con trayectorias consolidadas. El Gimnasio Campestre, fundado en 1946, celebró recientemente ocho décadas de funcionamiento y se caracterizó por su formación académica exigente y su histórica educación masculina. Por su parte, el Marymount, con 78 años de historia, se posicionó como un colegio femenino de proyección internacional, con énfasis en bilingüismo, ciencias y estándares globales.
El anuncio también reavivó el interés por los costos de estudiar en estos colegios, considerados entre los más altos del país. En el caso del Gimnasio Campestre, la institución informa en su página oficial que sus tarifas están reguladas por el Ministerio de Educación, como ocurre con todos los colegios privados. Aunque los valores varían según el grado, referencias del sector educativo ubican sus pensiones mensuales alrededor de los $3 millones, lo que lo mantiene dentro del rango más alto del mercado bogotano.
El panorama es aún más exigente en el Colegio Marymount. De acuerdo con plataformas especializadas como Buscando Colegio, la matrícula supera los $4,4 millones y la pensión mensual ronda los $4,1 millones. Estas cifras sitúan a la institución en la franja superior de precios de la educación privada en la capital. A ese costo se suma una propuesta académica que incluye el Bachillerato Internacional (IB), un enfoque Stem y una formación bilingüe reforzada, aspectos que el colegio destaca de manera constante en su comunicación institucional.
Más allá de los valores, ambos colegios figuran con frecuencia en los listados de desempeño académico y resultados en pruebas estandarizadas como Saber 11. Esa reputación es clave para mantener una alta demanda, incluso en un contexto económico donde los costos educativos son cada vez más cuestionados por las familias.
La integración anunciada no surge de la nada. En los últimos años, el Gimnasio Campestre y el Marymount ya habían comenzado a trabajar de manera conjunta a través de la Alianza CoEd, un esquema que permitió compartir espacios académicos y experiencias educativas mixtas. Ese camino previo facilitó la decisión de avanzar hacia un proyecto común más ambicioso.
Según la carta enviada a las comunidades educativas, la unión dará origen al Gimnasio Marymount Campestre, nombre que identificará a la nueva institución. “De esta decisión nacerá el Gimnasio Marymount Campestre, una institución nueva que integra lo mejor de ambas tradiciones con una mirada clara y comprometida hacia el futuro”, explicaron las directivas. El documento insistió en que el proceso no se limita a una fusión administrativa, sino que busca construir una visión educativa renovada y coherente con los desafíos actuales.
El cronograma, sin embargo, plantea una transición gradual. Durante el periodo académico 2026–2027 no se implementarán cambios estructurales y ambos colegios continuarán operando de manera independiente. La integración comenzará a materializarse a partir del ciclo 2027–2028 y se completará en agosto de 2029, cuando funcione un solo colegio plenamente integrado.
En cuanto al liderazgo institucional, se informó que la Dirección General del futuro Gimnasio Marymount Campestre estará a cargo del doctor Juan Antonio Casas Pardo. Mientras tanto, cada colegio conservará su rectoría durante la etapa de transición, una decisión pensada para dar estabilidad a las comunidades educativas en medio del cambio.