El Premio Grammy que Bad Bunny ganó en la categoría de álbum del año sigue dando de qué hablar, y en esta ocasión la periodista y creadora de contenido colombiana Laura Camila Vargas se puso a la tarea de analizar el discurso del artista puertorriqueño luego de recibir el galardón.
“Que el álbum más importante del año sea en español, denuncie el imperialismo y grite ‘fuera ICE’ no es un logro artístico: es un acto político”, señala el mensaje que Vargas dejó en sus redes junto con un video en el que dejó sus impresiones de la hazaña del cantante —cuyo nombre de nacimiento es Benito Antonio Martínez Ocasio— que se transmitió a nivel mundial la noche del domingo 1 de febrero de 2026.
Los Premios Grammy 2026, celebrados en Los Ángeles (EE. UU.) se convirtieron en un punto de referencia para quienes observan de cerca la relación entre arte y política en medio de la crisis migratoria que atraviesa Estados Unidos, por cuenta de las redadas ordenadas por el presidente Trump y que desarrollan los agentes federales de ICE.
La ceremonia tuvo lugar en un contexto tenso para la comunidad migrante por cuenta de las manifestaciones que se llevaron a cabo en varios puntos del país, pidiendo el cese de los operativos.
Durante las semanas previas, ciudades como Nueva York, Houston, Chicago y Los Ángeles presenciaron una intensificación de las redadas encabezadas por los agentes de ICE.
Como consecuencia, miles de familias latinas se vieron separadas, y las detenciones masivas de migrantes provocaron manifestaciones espontáneas en las calles, acompañadas de denuncias de organizaciones civiles y pronunciamientos de artistas y activistas de toda América Latina.
En ese escenario, el triunfo de Bad Bunny trascendió el ámbito musical. Al subir al escenario para recibir el galardón, el artista no solo agradeció a la Academia y a sus seguidores, sino que decidió emplear su tiempo al micrófono para lanzar un mensaje contundente sobre la dignidad y la humanidad de los migrantes.
Bad Bunny no se quedó callado en la entrega de los Premios Grammy 2026: “ICE out”
“We’re not savages, we’re not animals, we’re not aliens, we are humans (Fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos”), declaró ante una audiencia internacional y millones de espectadores.
La frase, breve y directa, fue interpretada por Vargas como una ruptura con la neutralidad habitual de las ceremonias de premiación y una toma de posición clara frente a la violencia institucional.
La periodista destacó que el gesto de Bad Bunny iba mucho más allá de una reivindicación artística o personal.
“Usó el corazón de la industria para legitimar vidas migrantes, reivindicar a Puerto Rico y demostrar que el arte puede ser memoria, resistencia y desobediencia”, afirmó Vargas.
Para la activista en redes, el hecho de que el álbum premiado estuviera íntegramente en español y que el artista puertorriqueño aprovechara ese espacio para denunciar el imperialismo y exigir la salida de ICE de las comunidades latinas, convertía el reconocimiento en una acción política de alto impacto.
Vargas insistió en que la atención mediática sobre el discurso de Bad Bunny no debe limitarse a la anécdota o al gesto simbólico.
“No es neutralidad: es tomar partido”, puntualizó Vargas, que de paso recalcó que en tiempos de auge “racista y fascista” en Estados Unidos, el silencio y la indiferencia solo benefician a quienes detentan el poder, argumentó en su grabación la influencer.
La periodista recordó que el arte tiene la capacidad de incomodar, de desafiar el relato dominante y de convertirse en un espacio de memoria colectiva. “Hoy, incomodar a los poderosos también es una forma de revolución”, sentenció.
Las palabras de Bad Bunny también incluyeron un homenaje directo a quienes han debido abandonar sus países en busca de una vida mejor.
“To all the people that had to leave their homeland, their country to follow their dreams (A todas las personas que tuvieron que abandonar su tierra natal, su país, para perseguir sus sueños)”, expresó Martínez mirando a cámara y dedicando su premio a los migrantes de todo el mundo.
La reacción entre el público fue inmediata: aplausos, lágrimas y gestos de apoyo se multiplicaron en la sala, mientras en redes sociales la frase se convertía en tendencia global.
Por este motivo, Vargas consideró que este tipo de mensajes son fundamentales para visibilizar la experiencia de millones de personas que a diario enfrentan discriminación, detención y deportación.
El análisis de la periodista también abordó la dimensión identitaria y cultural del discurso.
“Que el álbum más importante del año sea en español”, recalcó Vargas, “no solo desafía la hegemonía del inglés en la industria, sino que reivindica una memoria histórica y una resistencia compartida por generaciones enteras de puertorriqueños y latinoamericanos”.
Para ella, la presencia del español en el centro de la gala más importante de la música global no es una concesión, sino una conquista construida a base de talento y persistencia, pero también de lucha política y social.
Otro de los puntos destacados por Vargas fue la capacidad de Bad Bunny para convertir un espacio marcado por el espectáculo y la autocomplacencia en una plataforma de denuncia y de solidaridad.
“El arte puede ser memoria, resistencia y desobediencia”, insistió, “y lo que hizo Bad Bunny fue recordarle al mundo que la música no es neutral, que puede y debe cuestionar, señalar y transformar”, cerró Vargas, que de paso llamó la atención sobre el hecho de que la intervención del artista provocó incomodidad en sectores conservadores y en representantes del poder político, lo que para ella es “una victoria simbólica para quienes luchan por una sociedad más justa”.
Vargas, por su parte, concluyó su mensaje con una reflexión sobre la urgencia de “tomar partido” en momentos de crisis y de reafirmar el papel del arte como herramienta de resistencia y de memoria frente a la violencia y la exclusión.