El anuncio de la celebración de los 64 años de El Gran Combo de Puerto Rico en Bucaramanga confirma el regreso de una de las agrupaciones más influyentes de la música caribeña a Colombia. El concierto, programado en el Centro de Exposiciones Cenfer, se une al que ya había sido confirmado en el Movistar Arena como parte de la gira en homenaje al legado de don Rafael Ithier, creador y director del grupo, fallecido en diciembre de 2025.
Los organizadores de la gira confirmaron que estas presentaciones estarán dedicadas a honrar la memoria y el legado del fundador de la agrupación, cuyo aporte marcó para siempre la historia de la música caribeña y convirtió a El Gran Combo en La Universidad de la Salsa.
En Bucaramanga, la fecha del 23 de mayo promete ser una noche de encuentro intergeneracional. Se anuncia la participación de la Orquesta Internacional del Joe y el show de Poncho Zuleta & El Cocha Molina, como parte del programa que reune a figuras históricas de la salsa y el vallenato. Los organizadoes adelantaron que “el público podrá cantar y bailar clásicos inmortales como ‘Un verano en Nueva York’, ‘Ojos Chinos’, ‘Me liberé’, ‘Brujería’, entre muchos otros”.
Por primera vez, en Bogotá la agrupación agendó un espectáculo en el Movistar Arena, fijado para el 22 de mayo de 2026 en un concierto único que celebrará sus 64 años de trayectoria artística.
Más que una agrupación, El Gran Combo es una institución cultural que ha sabido resistir el paso del tiempo sin perder su identidad, convirtiéndose en uno de los grupos a los cuales se les debe la difusión de géneros como la bomba, la plena, la guaracha, el bolero, el merengue y la salsa, consolidando a sus integrantes como “cronistas musicales de la modernidad antillana”.
Desde su inicio en 1962, El Gran Combo de Puerto Rico se ha convertido en una institución fundamental de la música puertorriqueña y antillana, siempre bajo el liderazgo de don Rafael Ithier durante más de seis décadas. Bajo su dirección la orquesta se convirtió en un fenómeno masivo, dominando la radio y la televisión durante años y determinando el desarrollo de la música popular bailable, consolidándose como un pilar de la identidad cultural caribeña.
El fallecimiento de Rafael Ithier a los 99 años generó un profundo impacto en la comunidad musical internacional. El Gran Combo de Puerto Rico, la orquesta que fundó y dirigió durante casi siete décadas, se convirtió en un referente indiscutible de la salsa y transformó el panorama musical caribeño.
El legado de Ithier se refleja en la huella imborrable que dejó en generaciones de artistas y oyentes.
El músico nació el 29 de agosto de 1926 en San Juan, rodeado de un entorno familiar profundamente vinculado a la música: su padre, Nicolás, dirigía un grupo de bohemia, y su tío Salvador integró el Trío Borinquen. Estos orígenes marcaron el inicio de una carrera que lo llevó a convertirse en pianista, arreglista y director, ganándose el reconocimiento mundial.
A lo largo de más de seis décadas, la Universidad de la Salsa ha demostrado una resiliencia extraordinaria, superando crisis, la partida de miembros clave y los cambiantes gustos del mercado. Lejos de estancarse, el grupo se reinventó con éxito, creó su propio sello discográfico y produjo álbumes emblemáticos como Arroz con habichuelas, reafirmando su vigencia y consagrándose como la orquesta más venerada del género.
La primera etapa discográfica de El Gran Combo arrancó con el álbum ‘Menéame los mangos’, proyecto en el que participó el cantante dominicano Joseíto Mateo. Ese debut marcó el comienzo de una trayectoria internacional que difundió la salsa en múltiples países.
Durante los años sesenta, la orquesta editó varios discos clave como ‘Acángana’ y ‘El caballo pelotero’, consolidando su posición en la escena musical. Además, la agrupación llegó a la televisión puertorriqueña con una presencia notable: realizó doce programas semanales durante siete años, lo que amplió su alcance y convirtió su música en parte del día a día del público.
Ahora, sus conciertos en Colombia serán un viaje sonoro por más de seis décadas que se han convertido en la banda sonora de millones de personas en América Latina y el mundo.