La muerte de Yeison Jiménez el pasado 10 de enero conmovió profundamente al mundo de la música en Colombia y ha dejado un vacío difícil de llenar en el género popular. El impacto de su partida no solo se ha reflejado en las innumerables muestras de afecto de sus seguidores, sino también en la manera en que sus colegas buscan rendirle homenaje.
Entre ellos, se incluye Alan Ramírez, cantante antioqueña de música popular que desarrolló una estrecha relación con Jiménez, al punto que este lo venía apoyando para impulsar su carrera musical.
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En las horas posteriores a la muerte del caldense en un accidente a bordo de su avioneta privada en Boyacá, Ramírez fue uno de los primeros en pronunciarse a través de su cuenta de Instagram.
“Hoy recibo una de las noticias más duras para mi carrera y mi vida. Yeison Orlando Jiménez Galeano, hoy solo puedo darte las gracias por todo, por cada consejo, por cada aporte que le diste a mi vida como amigo y como profesional. A veces no sabemos por qué pasan estas cosas, pero solo sé que donde estés, cantarás y seguirás haciendo tu obra desde el cielo. Una prueba de estas no la esperaba. Te voy a extrañar, mi Yei. Amen y abracen con todas sus fuerzas. A su equipo de trabajo, esos parceros que estuvieron acompañándolo en su último momento, Dios los tenga en su gloria”, escribió en la publicación acompañada con una serie de fotos acompañada del fallecido intérprete y compositor.
Semanas después de la muerte del creador de Destino Final, Alan Ramírez habló con la emisora La Kalle, donde relató cómo fue su relación con el caldense y cómo fue su último encuentro. Según el antioqueño, Jiménez estaba preparándose para lanzar un ambicioso emprendimiento.
“La última vez que hablé con Yeison, él acababa de entregar un apartamento a un gran amigo de nosotros, en parte de pago, por una compra que hizo muy grande, que ya ustedes después se van a enterar. Es un proyecto que va a dar de qué hablar mucho, que se va a llamar el rancho de YJ. Eso no lo sabe mucha gente”, comentó. De los detalles que dio a conocer, explicó que se trataría de un hotel y restaurante ubicado en cercanías de Fusagasuga, municipio del departamento de Cundinamarca. Ramírez aseguró que sería incluso más grande que Rancho Mx, la propiedad de Pipe Bueno y Luisa Fernanda W en Cajicá. “El hombre tenía ese proyecto muy calladito”, añadió.
En ese momento se desarolló el último diálogo entre Alan Ramírez y Yeison Jiménez, afirmando que este tenía confianza en que 2026 sería su año de despegue en la música.
“Fue cuando me dijo: ‘Papi, este año es suyo, gonorrea, yo veré, ¿no?. Así me hablaba de él, con groserías. ‘Este año es suyo, papi, hágale duro, huevón, haga música, papi. Sabe qué lo que necesite conmigo’. Eso lo noté como una despedida, si te digo la verdad”, recordó Ramírez.
Tras la muerte de Jiménez y los homenajes que recibió, Ramírez contó que se reunió con el cantante Pipe Bueno para concretar detalles de una colaboración musical, cuando sucedió algo que se escapó a toda explicación de su parte.
“Ya después de que pasa toda esta pesadilla y son los homenajes, yo me reúno el jueves con Pipe Bueno para finiquitar bien lo de la canción y ese mismo día me tomé unos whiskys y dentro de mis oraciones dije: ‘Yeison, háblame, por favor’. Entonces después me soñé con él en un carro, los dos hablando, y él prácticamente despidiéndose y diciéndome que trabajara fuerte y que quería descansar, lo mismo que decía en sus redes sociales”, recordó, añadiendo que en varias ocasiones Jiménez expresó su deseo de tomarse un descanso de tres o cuatro meses.
“Entonces, imagínate cuando el hombre me lo sueño diciéndome eso... la verdad te digo, no puedo decir que estoy bien, pero sí siento un descanso enorme”, reconoció.