Dos trabajadores perdieron la vida en una mina artesanal ubicada en la frontera entre los municipios de Quípama y Muzo, en el occidente de Boyacá, tras el desprendimiento de un torreón de tierra al interior del socavón.
Otras dos personas, que también se encontraban dentro, lograron salir ilesas, dado que el colapso afectó únicamente una sección de la mina.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 5 p. m. del 21 de enero de 2026 y habrían sido provocados por condiciones irregulares en el socavón, ya que la mina operaba sin autorización. La operación de rescate se extendió hasta cerca de la 1 a. m., debido a la inestabilidad del terreno y a los continuos deslizamientos, lo que dificultó la labor de los equipos de emergencia.
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De acuerdo con Matinal Noticias Boyacá, las víctimas fueron identificadas por las autoridades como Dubar Castiblanco y Javier Hernández.
El área donde ocurrió el accidente pertenece a la compañía esmeraldífera MTC, aunque, según aclaró el sargento Cubillos, la explotación no está bajo operación directa de la empresa, sino que era realizada por pobladores locales en modalidad de minería artesanal y sin estructuras adecuadas de seguridad industrial para evitar estos siniestros.
Por inhalación de gases, cuatro trabajadores de una mina de Boyacá murieron
Las autoridades de Boyacá confirmaron la muerte de cuatro trabajadores tras una explosión en la mina El Diamante en la vereda Socha Viejo, ocurrida el 16 de enero de 2026.
La tragedia, según la Policía de Boyacá citada por Infobae Colombia, se produjo cuando “en la vereda Socha Viejo – Centro Histórico, parte alta, el día 16 de enero de 2026, en la mina El Diamante, se presentó una explosión al interior de la mina, aproximadamente a 500 metros de la bocamina, al parecer por acumulación de gas metano”.
Los equipos de emergencia desplegaron una operación inmediata para asegurar la zona y recuperar los cuerpos. La emergencia puso en marcha protocolos de rescate y llevó a la apertura de investigaciones oficiales sobre las condiciones de seguridad en la mina.
Las víctimas, identificadas por el medio Matinal Noticias como Esteban Estupiñán, operador minero; Angélica Zárate, responsable de salud y seguridad en el trabajo; Ricardo Carreño Sepúlveda, operador minero, y Yeison, también operador minero, se encontraban realizando tareas de verificación e inspección cuando ocurrió la explosión.
El siniestro fue provocado por una acumulación “peligrosa de gases, que alcanzó niveles críticos en cuestión de minutos e impidió cualquier intento de evacuar a tiempo”, según relataron las fuentes consultadas. La rápida concentración de gas metano causó asfixia y resultó mortal para los trabajadores.
El hecho ha intensificado el debate sobre la seguridad minera en Boyacá, una región donde la minería es fuente de empleo esencial pero también escenario de reiterados incidentes laborales. “La emergencia fue provocada por una peligrosa acumulación de gases”, reiteró la Policía de Boyacá al medio citado.
Las autoridades iniciaron investigaciones para determinar si se cumplían las normas de seguridad minera y laboral establecidas por la ley. El caso reaviva la preocupación sobre los protocolos y la vigilancia en las minas de carbón de la región.
Los recientes accidentes en minas ubicadas en el departamento de Boyacá evidencian la persistencia de riesgos asociados a la operación sin medidas adecuadas de seguridad y a la falta de control sobre la actividad minera artesanal, que se ha venido evidenciando con el pasar de las tragedias.
Las autoridades han puesto en marcha investigaciones para esclarecer las condiciones en que se desarrollan estas labores y evaluar el cumplimiento de la normativa vigente, en un contexto marcado por la alta incidencia de siniestros en la región.