El caso de una ciudadana francesa atrapó la atención de miles de usuarios en redes tras relatar el duro y costoso proceso para obtener una visa colombiana, mientras su futuro laboral y personal quedaba suspendido hasta la decisión final.
La joven, conocida como la francesa paisa en redes sociales, expuso el impacto económico y emocional que implica buscar regularizar la situación migratoria en Colombia; un camino que, en su caso, acumuló cerca de 9.000.000 de pesos colombianos en gastos y la mantuvo durante meses al borde de perder su residencia legal y su empleo.
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En palabras de la protagonista, las negativas repetidas a su solicitud la llevaron a temer no solo comenzar de nuevo los trámites, sino también endeudarse, perder el trabajo y agotar el periodo de permanencia legal en el país.
La presión aumentó tras las múltiples inadmisiones, cuando la Cancillería citó a la joven luego de vencerse su tiempo autorizado de estancia, en uno de los momentos más angustiosos que recordó: “Lo peor era pensar en perder todo por lo que trabajé, en tener que irme así, sola, sin respuestas”, expresó en redes sociales.
Finalmente, recibió la aprobación con alivio al afirmar: “Hoy en día por fin me dieron la visa, estoy en Colombia de manera legal y más feliz que nunca”.
Este testimonio, difundido a través de un video viral, ilustró las barreras prácticas y emocionales que enfrentan quienes buscan establecerse en el país.
La solicitud, explicó, se hizo cumpliendo la normativa nacional, pero ni la preparación ni la insistencia evitaron 5 rechazos consecutivos ni encuentros con la autoridad migratoria.
El caso resonó porque abordó, desde una perspectiva personal, los obstáculos fuera de los papeles y las cifras: “La mayoría de la gente no sabe lo difícil que es conseguir una visa colombiana”, declaró. Los procedimientos demandaron comunicaciones constantes, pagos reiterados y la incertidumbre diaria de no saber si podría quedarse.
El impacto económico también marcó la experiencia. Según relató la francesa paisa, solo el costo de estudio de las solicitudes, presentadas en reiteradas ocasiones, superó el 1.000.000 de pesos colombianos.
A eso se sumaron el pago por la aprobación de la visa, la expedición de la cédula de extranjería, una multa impuesta durante el proceso, y otros gastos vinculados a traslados, seguros y documentación. La suma total la dejó endeudada, aunque agradecida por haber alcanzado su meta: regularizar finalmente su permanencia.
Respecto a las razones para negar una visa, estas pueden ser variadas: formularios mal diligenciados, diferencias en datos personales respecto al pasaporte, fotografías que incumplen requisitos técnicos o incumplimiento de plazos de pago.
Además, haber excedido el tiempo de permanencia legal o aplicar desde una situación migratoria irregular puede cerrar de forma definitiva la vía para obtener el visado, forzando a esperar meses antes de reiniciar el proceso.
También se suma a esto la incapacidad para demostrar solvencia económica, discrepancias entre los datos proveídos y los soportes documentales, antecedentes migratorios negativos o la selección de una categoría incorrecta pueden conllevar al rechazo.
La Cancillería colombiana mantiene la facultad discrecional para negar cualquier solicitud cuando considera que no se cumplen los requisitos exigidos o cuando existen motivos de interés nacional, independientemente de la documentación presentada.
El procedimiento para solicitar una visa en Colombia establece que la gestión debe hacerse a través del sitio web de la Cancillería colombiana. Se requiere completar un formulario digital con los datos personales y del documento del solicitante.
Toda la comunicación relacionada con el trámite, incluyendo la notificación de admisión, inadmisión o aprobación, se efectuará mediante correo electrónico. Al recibir admisión, es obligatorio abonar el estudio de la solicitud, con opciones de pago en línea, en oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores, en sucursales bancarias o en consulados. El mismo canal utilizado para abonar el estudio debe emplearse para completar el pago final en caso de aprobación.