El presidente de Colombia, Gustavo Petro, envió este viernes un mensaje directo al Banco de la República proponiendo una tasa de interés del 7,1 % como mecanismo para estimular la economía.
La declaración se produjo al replicar un video de su asesor económico, Celso Tete Crespo, en el que se resaltan los indicadores macroeconómicos positivos del país. Petro escribió textualmente en X: “Si se quisiera disparar la economía colombiana en este momento, el Banco de la República pondría una tasa de interés de 7,1% y la deuda sería sostenible de pagar y disminuiría.”
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El video de Crespo fue la base de esta intervención presidencial y buscó mostrar los avances de Colombia en comparación con la administración anterior.
En su exposición, el asesor resaltó: “Dólar a 3.700 pesos hoy, enero de 2026. Duque lo había dejado en 4.400. Inflación en el 5,1% hoy, enero 2026. Duque la había dejado en el 11 %. Desempleo hoy es el más bajo de lo que va de este ciclo. Salario mínimo de 2.000.000 de pesos mensuales. Economía creciendo al 3,6% en Colombia.”
Crespo añadió otros logros relevantes: “Turismo: se movieron 37.000.000 de viajeros en 2025 en las terminales aéreas y terrestres. Crece el consumo de los hogares, un 3,4%. La gente está consumiendo más. Hay un crecimiento del campo del 9% en Colombia con la gran reforma agraria, la reforma agraria más grande del mundo”.
Estas cifras, según Petro, respaldan la idea de que una tasa de interés del 7,1 % podría impulsar aún más la economía colombiana, fortaleciendo la inversión y asegurando que la deuda pública se mantenga sostenible. Sin embargo, el panorama económico no está exento de desafíos.
El reciente aumento del salario mínimo en un 23% ha generado alertas en el sector financiero, ya que podría generar un rebote inflacionario que lleve la inflación anual hasta el 6,2% en 2024, según el equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
Este escenario podría forzar al Banco de la República a subir su tasa de interés a niveles superiores al 11%, afectando la estabilidad de precios, el equilibrio fiscal y el poder adquisitivo de los hogares.
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) ha advertido que el aumento del salario mínimo provocará un incremento del déficit fiscal de al menos 5,3 billones de pesos durante este año, cifra que podría ascender a 8 billones de pesos a partir de 2027.
Según el Carf: “Esta decisión genera un impacto sustancial en las finanzas públicas, en un contexto en el que la situación fiscal es crítica y el Gobierno ha declarado una emergencia económica”.
El organismo también señaló que el ajuste salarial repercutirá en el gasto de pensiones del régimen de prima media y en los pagos a funcionarios públicos con ese nivel de remuneración, con un impacto total de 0,6 billones de pesos.
El equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá proyecta que, en un escenario de depreciación del peso y mayor indexación salarial, la inflación podría alcanzar el 7% para finales de 2026.
En particular, se espera presión sobre el mercado inmobiliario, ya que algunos arrendadores podrían buscar elevar los cánones de alquiler más allá de lo permitido, con la inflación de arriendos aumentando de 5,1% en 2025 a 5,5% en 2026.
Otros sectores también se verían afectados. Las tarifas de transporte, parqueaderos, gastos de copropiedad y cuotas moderadoras de EPS podrían subir, impulsadas por mayores costos laborales. El informe indica: “Los servicios intensivos en mano de obra liderarían las presiones inflacionarias, impulsados por mayores costos laborales, con una inflación que sería de doble dígito en 2026”.