La confirmación de Estados Unidos de la descertificación de Colombia como país comprometido en la lucha contra las drogas generó todo tipo de reacciones en Colombia, principalmente, que preocupan a todos los sectores. Por ejemplo, la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) adujo que el sistema financiero colombiano se distingue por su firme compromiso en la lucha contra el lavado de activos, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, lo que posicionó al país como referente regional en esta materia.
Según el gremio, desde estas entidades no se escatiman esfuerzos para robustecer los mecanismos y medidas orientados a prevenir y mitigar los riesgos asociados a las finanzas criminales.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El mismo explicó que esto implica, entre otras acciones, “la promoción de espacios de diálogo con autoridades estadounidenses y la coordinación de iniciativas para fortalecer la normativa frente a estos delitos”. De esta manera, según el gremio, “el sector financiero ha sido un garante de la confianza y la transparencia en Colombia”.
La situación motivó que la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) haya publicado una carta abierta dirigida a la ciudadanía. En el documento, la organización responsabilizó al Gobierno de Gustavo Petro por la pérdida de la certificación, un hecho que no ocurría desde 1996, y advirtió sobre posibles consecuencias económicas y diplomáticas derivadas de esta decisión.
Qué dice la carta
Analdex señaló que las relaciones con Estados Unidos atraviesan un proceso de deterioro, por lo que aludió que “donde antes había una tierra fértil para acciones conjuntas y articuladas, ahora pareciera que vamos hacia un desierto desconocido”.
Además, expresó su respaldo a las fuerzas del orden público y autoridades colombianas, por lo que resaltó la persistencia en la lucha contra el narcotráfico.
La carta advirtió que la descertificación puede generar una mala percepción de riesgo ante los mercados internacionales, lo que en inicio trae un daño reputacional, aunque no se contemplan sanciones directas ni recortes de ayuda en esta etapa. Analdex precisó que la medida no implica cambios automáticos en las barreras comerciales o arancelarias, pero podría dificultar la negociación bilateral con Estados Unidos, en especial, en lo relativo a los aranceles recíprocos. Y es que, en la actualidad, Colombia mantiene un arancel base del 10% y buscaba la exclusión de algunas categorías de bienes, objetivo que ahora se percibe más lejano.
En el ámbito económico, la carta incluyó cifras que reflejan la relevancia de la relación comercial con Estados Unidos. Entre enero y julio de 2025, las exportaciones colombianas hacia ese país sumaron USD8.811 millones, con un aumento del 7,7% respecto al mismo periodo de 2024. Estados Unidos representa el 30,6% de las exportaciones totales de Colombia. Además, se mantiene como el principal inversionista extranjero, con USD2.268 millones en el primer semestre del año, cifra que equivale al 34,4% de la inversión extranjera directa recibida por el país, según datos del Banco de la República.
La propuesta de Analdex
La asociación instó a que Colombia actúe de manera decidida para evitar que la descertificación derive en medidas restrictivas más severas en el futuro. La organización propuso la elaboración de un plan de choque de emergencia que permita alcanzar “victorias tempranas” y así recuperar la certificación, recordando que existe la posibilidad de revertir la decisión si se demuestran avances concretos.
El llamado incluyó la necesidad de una hoja de ruta conjunta entre el sector público y privado, orientada a estabilizar tanto la lucha contra las drogas como el comercio bilateral con Estados Unidos. La carta enfatizó que no es momento de manejar la diplomacia a través de redes sociales ni de emitir reproches, sino de reconocer los beneficios que la relación ha aportado a ambas naciones.
Al respecto, el presidente de Analdex, Javier Díaz Molina, calificó la descertificación como “una mala noticia para Colombia” y reiteró la responsabilidad del Gobierno de Gustavo Petro por no alcanzar las metas en materia de lucha contra el narcotráfico.
Un revés para Estados Unidos
Díaz también remarcó que la medida representa un revés para Estados Unidos y su política antidrogas. Afirmó que “su política antidrogas no está funcionando de manera adecuada y esa no certificación es la prueba de ello”.
Añadió: “acordémonos que esto tiene un principio de corresponsabilidad. La lucha debe ser tanto de los países productores como de los países consumidores. Afortunadamente, esta desertificación no trae sanciones ni recortes en la ayuda, y ese es un buen principio”.
De igual manera, detalló que queda mucho camino por recorrer para establecer las acciones necesarias para lograr volver a obtener la certificación y volver a contar en esta materia con una articulación, un trabajo articulado entre Estados Unidos y Colombia en el combate contra las drogas.
Finalmente, Analdex instó a activar los canales diplomáticos y a definir una estrategia conjunta entre el sector público y privado, con el objetivo de recuperar la certificación y fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y el comercio exterior.