Vía al Llano: esta es la fecha en que Coviandina planea habilitar el tránsito nuevamente entre Bogotá y Villavicencio

El corredor Bogotá–Villavicencio sigue cerrado tras el deslizamiento en Chipaque, aunque Coviandina avanza en la remoción de tierra, aún no hay apertura confirmada

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Cierre total de la Vía al Llano entre Bogotá y Villavicencio, en el kilómetro 18+300, debido a un deslizamiento de tierra. Las autoridades recomiendan usar rutas alternas mientras se realizan las labores de remoción - crédito Coviandina

La reapertura del corredor vial Bogotá–Villavicencio sigue siendo incierta mientras las autoridades y la concesionaria Coviandina avanzan en los trabajos de remoción de tierra tras el deslizamiento que bloqueó completamente los cuatro carriles a la altura del K18+300, en Chipaque, Cundinamarca.

Fernando Castillo, director de Operación Vial de Coviandina, advirtió en diálogo con Blu Radio que, aunque los trabajos se han acelerado, “podría tardar entre dos o tres días más a partir de mañana lograr una solución temporal, pero no podemos confirmar que el viernes esté abierto el paso”.

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La incertidumbre se mantiene, y la comunidad y transportadores nacionales esperan definiciones claras sobre cuándo se restablecerá la movilidad en uno de los corredores más importantes del país.

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El deslizamiento, catalogado como de rápido movimiento, se produjo por la combinación de la temporada invernal y la presencia de aguas de escorrentía e infiltración, que activaron un movimiento en masa en la parte alta del talud entre los kilómetros K18+300 y K18+600, según el documento de Coviandina.

El material desprendido ocupó la totalidad de los carriles, lo que obligó a activar el Plan de Atención de Emergencias desde la madrugada del pasado sábado. Hasta el momento, la entidad reporta la remoción de cerca de 4.549 metros cúbicos de material en el costado Villavicencio y el acordonamiento de 2.200 metros cúbicos en el costado Bogotá.

Las labores de limpieza se desarrollan de manera continua con la participación de 22 volquetas dobletroque, una volqueta sencilla, dos cargadores, tres excavadoras de distintos tamaños (SK210, SK75 y 350) y alrededor de 40 colaboradores.

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Sin embargo, el empuje constante del deslizamiento ha vuelto a bloquear la vía en repetidas ocasiones, impidiendo la habilitación de paso vehicular.

Por esta razón, hasta el momento no hay una fecha exacta para la reapertura del tramo afectado.

Coviandina ha planteado dos alternativas para restablecer la movilidad: habilitar al menos un carril del corredor principal si las condiciones lo permiten o mejorar la vía alterna, que lleva más de 30 años sin uso, para permitir el tránsito controlado mientras continúan las labores de remoción.

En ambos escenarios, el objetivo prioritario es garantizar condiciones mínimas de seguridad, especialmente para las tractomulas que predominan en este corredor logístico.

La congestión vehicular en la zona ha complicado el avance de los trabajos y aumentado el riesgo para conductores y operarios. Por ello, Fernando Castillo insistió en evitar desplazamientos por el corredor afectado y en utilizar rutas alternas.

Deslizamiento Vía al Llano generó emergencia en Cundinamarca - crédito @JorgeEmilioRey/X

“Lo importante es que no lleguen más vehículos a la carretera, hemos insistido en que se haga uso de las vías alternas”, señaló el funcionario. Entre las alternativas disponibles se encuentra la transversal del Sisga, que atraviesa los departamentos de Boyacá, Casanare y Meta, y que se ha convertido en la principal vía de desvío mientras persista el cierre.

Especialistas de Coviandina continúan evaluando el flujo de lodos en la ladera del K18+300, atribuido a las lluvias persistentes y a las aguas de infiltración.

El terreno, de alta pendiente y con tendencia a la inestabilidad, ha sido inspeccionado por la Unidad de Gestión del Riesgo de Cundinamarca, la Alcaldía de Chipaque, el cuerpo de Bomberos, la Agencia Nacional de Infraestructura, la interventoría y representantes de la comunidad, quienes realizaron un recorrido para evaluar el fenómeno, considerado ajeno al concesionario.

El cierre total del sector se mantiene, con puntos de control en el K0+000, sector El Uval (sentido Bogotá–Villavicencio), y en el K82+700, sector Buenavista (sentido Villavicencio–Bogotá).

En el peaje de Pipiral, la Dirección de Tránsito y Transporte (Ditra) realiza controles y verifica la información para permitir la movilidad local hacia Guayabetal, Quetame y Cáqueza.

La emergencia también ha generado impactos en la movilidad dentro de Bogotá. El cierre del corredor ha aumentado la presión sobre la avenida Boyacá y otras rutas alternas, complicando el tránsito hacia el sur de la capital.

Vía al Llano. Foto: @CoviandinaSAS

Según reportes de las 5:03, 6:08 y 7:03 horas del martes 9 de septiembre, la situación se ha mantenido sin cambios significativos y no hay estimación oficial para la normalización del tráfico.

Mientras tanto, la incertidumbre sobre la reapertura de la vía mantiene en alerta a transportadores, turistas y comunidades locales.