El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 26 de agosto de 2025 en un promedio de $4.713,31, lo que representó una subida de $17,08 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de +0,36%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.726,95 y un mínimo de $4.671,94, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.
Si bien no se registraron máximos históricos, la caída en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook
Comparando este dato con el de jornadas previas, dio la vuelta al dato de la jornada anterior en el que experimentó una bajada del 1,55%, sin lograr fijar una tendencia definida en fechas recientes. En referencia a la volatilidad de la última semana, es superior a los números conseguidos para el último año (15,28%), de manera que presenta mayores alteraciones que la tendencia general del valor.
Comportamiento del mercado
El cruce euro–peso colombiano se está moviendo en un terreno marcado por tensiones en ambas orillas. Desde Europa, los inversionistas lidian con una combinación de incertidumbre política y señales económicas mixtas, mientras que en Colombia el ruido fiscal y político limita el atractivo de su moneda frente a una divisa que, pese a sus altibajos, sigue siendo un pilar del sistema financiero global.
En la eurozona, la situación política en Francia, con una moción de confianza en curso, reavivó la inquietud sobre la estabilidad del bloque. El euro suele resentirse frente al dólar en escenarios de agitación, pero frente a monedas emergentes como el peso colombiano puede mostrar más resiliencia. Esto ocurre porque, en contextos de incertidumbre, los inversionistas prefieren mantener posiciones en activos europeos, con toda su fragilidad, antes que exponerse a economías con mayores riesgos estructurales como la colombiana.
La inflación en Reino Unido, que alcanzó 3,8% en julio, también entra en la ecuación. Aunque Londres está fuera de la eurozona, la lectura de que el Banco de Inglaterra podría mantener las tasas en 4% hasta fin de año influye en las expectativas de política monetaria en el bloque. Tasas altas en Europa implican un euro relativamente más atractivo, fortaleciendo la divisa frente a emergentes.
En contraste, la política monetaria de Estados Unidos introduce un matiz adicional. Si el Sistema de la Reserva Federal (Fed) se ve obligado a recortar tasas de forma anticipada, en parte por las presiones de Trump sobre su independencia, el dólar podría perder algo de terreno frente al euro. Esto generaría un fortalecimiento indirecto del euro a nivel global, empujando al alza el EUR/COP.
Para Colombia, este contexto externo llega en un momento de vulnerabilidad doméstica. Aunque los indicadores de transporte aéreo muestran crecimiento (3,2% en pasajeros y 2,6% en carga), lo que refleja cierta resiliencia en la demanda interna, el riesgo fiscal se ha convertido en la principal amenaza. Las demandas contra el Estado, que ascienden a $753 billones, representan un pasivo contingente difícil de ignorar. A esto se suma la tensión política con Venezuela, que introduce ruido geopolítico y podría afectar los flujos de comercio y confianza inversionista.
En este escenario, el peso colombiano enfrenta una doble presión. Por un lado, el euro recibe un “viento de cola” relativo gracias a la expectativa de tasas estables en Europa y la posible debilidad del dólar en caso de recortes agresivos de la Fed. Por el otro, la percepción de riesgo en Colombia eleva la prima exigida por los inversionistas para mantener posiciones en activos denominados en pesos, lo que empuja el EUR/COP hacia arriba.
En el corto plazo, el sesgo apunta a una apreciación del euro frente al peso. La volatilidad política en Francia podría generar caídas puntuales del euro, pero el trasfondo de tasas altas en Europa y los problemas fiscales internos de Colombia tienden a favorecer un escenario en que el euro se fortalezca frente al COP.
Mientras Europa navega la incertidumbre con instituciones sólidas y un marco monetario relativamente claro, Colombia enfrenta retos fiscales y políticos que amplifican cualquier choque externo. Bajo esta dinámica, el cruce EUR/COP podría mantenerse alcista en los próximos meses, con rangos de volatilidad elevados, pero con una tendencia que favorece al euro sobre el peso.