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Al menos 4.000 manifestantes de la minga indígena permanecerán en la Universidad Nacional en Bogotá para exigir acuerdos con el Gobierno

A pesar de los anuncios sobre su retirada, la minga indígena seguirá acampando en el campus universitario, pidiendo garantías para el cumplimiento de sus derechos fundamentales

La ocupación del campus generó incertidumbre en los estudiantes - Catalina Olaya/Colprensa

La minga indígena que ocupa el campus de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá sigue generando controversia. A pesar de que la institución había anunciado el inicio de la retirada de los pueblos indígenas del campus, un comunicado reciente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) ha dejado claro que la permanencia de los manifestantes continuará, al menos hasta que se logren avances concretos en sus peticiones.

Desde el 26 de abril, aproximadamente 4.000 indígenas, organizados en 57 colectivos y acompañados por varias organizaciones nacionales, como el Comité Indígena del Tolima (CIT) y la Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (Opiac) han estado ocupando las instalaciones de la Universidad Nacional en Bogotá.

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El propósito de su presencia es visibilizar y exigir el cumplimiento de varios derechos. Aunque el Gobierno y la Onic han alcanzado acuerdos en torno a la creación de sistemas como el Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural (Sispi), que se implementará en Colombia como el primer sistema educativo indígena propio de Latinoamérica. No obstante, estos avances aún son insuficientes para la minga, que sigue exigiendo el cumplimiento total de sus demandas.

Se alcanzaron logros como la creación de la primera Entidad Territorial Indígena en el territorio Wayuu, aunque la minga considera que aún faltan avances importantes - crédito @GerardoJumi/X

En ese sentido, a través de un comunicado, la Onic afirmó que la minga continuará en el campus “hasta que se expidan y publiquen nuestros derechos y exigencias”. Las demandas incluyen la implementación de políticas que permitan el funcionamiento de los territorios indígenas como Entidades Territoriales Indígenas (ETI), la creación de un fondo para la vida y el buen vivir, y la expedición del Sistema Educativo Indígena Propio (Seip), entre otras.

El comunicado también subraya que la minga no solo busca la visibilidad de sus derechos, sino que también continúa con un “diálogo activo” con las autoridades nacionales. “Seguimos caminando la palabra de vida para volver al origen”, concluyó la Onic en su mensaje.

La Onic mantiene su protesta exigiendo la implementación de derechos como la creación de Entidades Territoriales Indígenas - crédito Onic

A pesar de la solidaridad manifestada por algunos sectores de la comunidad universitaria, la presencia de la minga ha tenido repercusiones en las actividades del campus. El rector y la vicerrectora de la Universidad Nacional informaron que, tras la ocupación, se han registrado algunos daños menores en las instalaciones, como problemas con grifos y tuberías.

Aunque aún no hay un reporte oficial sobre la magnitud de estos daños, los responsables de la universidad aseguraron que no afectan de manera significativa el funcionamiento de la institución.

Sin embargo, los problemas de convivencia no se limitan a lo físico. Las autoridades universitarias también reportaron tres incidentes de violencia de género en el campus, para los cuales se activaron los protocolos establecidos por la universidad. “De nuestra parte está toda la voluntad de acompañar a las víctimas y hacer todo lo necesario para que se sigan los procedimientos correspondientes”, indicó el rector en su comunicado.

La rectoría de la Universidad Nacional reportó daños menores en las instalaciones - Unal/Sitio web

En un principio, se había planteado la ocupación como un espacio humanitario que no afectaría las actividades universitarias. No obstante, el desarrollo de la minga ha generado incertidumbre sobre la continuidad de las clases presenciales. En respuesta, la institución educativa ha autorizado clases tanto presenciales como telepresenciales para no interrumpir el calendario académico.

A pesar de los inconvenientes, desde la Universidad Nacional se ha destacado que la minga ha sido una oportunidad para promover el diálogo intercultural.

“El campus fue escenario de un enriquecedor encuentro intercultural. Las actividades académicas, artísticas y de promoción de la salud lideradas desde las facultades, promovieron el diálogo de saberes”, señalaron las autoridades académicas.

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