En un decisivo giro para el sector de la salud en Colombia, Compensar anunció su intención de retirarse voluntariamente del Sistema de Seguridad Social en Salud y solicitar la liquidación de su EPS. Esta medida, revelada en un comunicado, marcó un punto de inflexión en la prestación de servicios de salud que la entidad ha venido ofreciendo durante años, pero buscaron asegurar que no se dejarán afectados sin cobertura médica.
Por eso, Carlos Mauricio Vásquez, director general de Compensar, ha querido llevar un mensaje de tranquilidad a los usuarios y afiliados, con la garantía de que la decisión de cesar las operaciones de la EPS no implica el fin de la entidad, sino una acción responsable ante el panorama actual del sistema de salud. “La operación de la caja de compensación no está sometida a los vaivenes e incertidumbre en que si está el sistema de salud actual”, explicó Vásquez en una entrevista con La FM.
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No obstante, cientos de afiliados comenzaron a recibir cartas de “retiro de operación voluntario”, en las que se afirmaba que “la compleja situación financiera afectó considerablemente la viabilidad y sostenibilidad financiera de la entidad al punto de no poderle garantizar el aseguramiento a sus afiliados con la mejor calidad y oportunidad”.
“Es así como, una vez nos sea confirmada la autorización de retiro por parte del ente de control, nos contactaremos nuevamente para brindarte la información necesaria y acompañarte en tu paso a la EPS que la Superintendencia de Salud seleccione”, afirmó la misiva.
Aún así, la EPS “ratifica su compromiso de garantizar la continuidad en la atención que requieres, pues es nuestro propósito continuar prestando los servicios sin ninguna novedad o afectación”.
La determinación de proceder con la liquidación de la EPS surgió como una respuesta calculada ante las dificultades observadas en el sistema, y no como una reacción directa ante las intervenciones del gobierno o de la Superintendencia de Salud. Vásquez aclaró que este proceso se ha considerado meticulosamente durante meses, en vista de preservar la solidez financiera de la entidad y asegurar el cumplimiento de las obligaciones con los beneficiarios.
“No se van a suspender ni la dispensación de medicamentos, ni la continuidad de tratamientos o servicios médicos” aseguró el director, quien sostuvo una posición firme para intentar desvanecer las preocupaciones inmediatas de los usuarios sobre el acceso a los servicios de salud. Según él, la medida se presentaría como una promesa de que, a pesar del cese de las operaciones de la EPS, la atención y el bienestar del paciente siguen siendo la prioridad.
La respuesta a esta situación no se ha hecho esperar, y se han generado diversas reacciones en el espectro político y social del país. Figuras como Juan Guillermo Zuluaga, José Manuel Restrepo, Miguel Uribe Turbay, Abelardo de la Espriella y Germán Vargas Lleras han expresado su preocupación por el futuro del sistema de salud en Colombia. Parece que se acerca un nuevo clima de polarización y debate acerca de las políticas de salud públicas.
Vásquez también hizo énfasis en que la solicitud de liquidación voluntaria y retiro del sistema no debe interpretarse como un respaldo a las actuales políticas de salud del Gobierno ni como una consecuencia de presiones políticas. Más bien, se trata de una decisión motivada por el deseo de mantener la eficiencia y la calidad del servicio que Compensar ha proporcionado hasta ahora.
Finalmente, el desafío para el Gobierno en este contexto se presenta en la necesidad de pensar de manera diferente y de intervenir en el sistema de salud desde sus raíces, para garantizar su eficacia y sostenibilidad. Este evento subraya la importancia de revisar y mejorar continuamente los sistemas de atención de salud para responder adecuadamente a las necesidades de la población.