Lucho, el exconcejal, mostró el negocio con el que “se defiende” en medio de las fiestas de fin de año

El recordado expolítico invitó a sus seguidores para que hagan las compras navideñas en el puesto que montó en el norte de Bogotá

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Luis Eduardo Díaz fue concejal de Bogotá para comienzos de la década del 2000 - crédito captura de Pantalla Caracol Televisión, @yoluchodiazz/ TikTok
Luis Eduardo Díaz fue concejal de Bogotá para comienzos de la década del 2000 - crédito captura de Pantalla Caracol Televisión, @yoluchodiazz/ TikTok

Sin duda alguna, Luis Eduardo Díaz representa uno de los casos más curiosos de la política colombiana. El exembolador bogotano supo llegar al Concejo de Bogotá a comienzos de siglo, en medio de una campaña que estuvo marcada por su particular manera de expresarse.

Fue precisamente su forma de hablar y su tacto con la ciudadanía la que hizo a los bogotanos sentir en él una persona distinta a los políticos que aspiran a la corporación. Sin embargo, en medio de su corto periodo como concejal de la capital de la República, Lucho, como es popularmente conocido, protagonizó múltiples escándalos que terminaron decantando la salida del que fuera su cargo.

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A pesar de su repentina partida del cabildo, el bogotano no ha dejado de llamar la atención entre los capitalinos, que permanecen atentos a sus movimientos. Precisamente, tras confirmarse su salida del Concejo, el expolítico ha buscado diferentes alternativas con el fin de sobrevivir y, en esta ocasión, dio a conocer su nuevo negocio.

Según mostró a través de su cuenta de TikTok, Díaz montó un pequeño emprendimiento en el que, además de vender alimentos como empanadas, así como bebidas frías y calientes, también ofrece elementos alusivos a la Navidad, tales como papel de regalo y algunos adornos relacionados con las fiestas de fin de año.

El negocio está ubicado en la calle 85 con carrera 11, al norte de la capital del país, zona a la que el exconcejal pidió a sus seguidores visitar con el fin de comprarle alguno de los artículos que vende. Fiel a su estilo, Lucho manifestó a los internautas que “los espera” antes de que se registren las fiestas de fin de año.

“Hola padrecitos y madrecitas, ¿Cómo están? Mire, aquí en la 85 con 11, ya tenemos las empanadas, tenemos todo lo que se llama de los faroles, las velas para el 7 de diciembre. No olviden la cultura de los regalos, mejor dicho, aquí estoy para servirles. Aquí estoy, calle 85 con carrera 11, aquí los espero padrecitos y madrecitas, chao”, indicó puntualmente el exconcejal.
"Lucho" Díaz invitó a los bogotanos a su negocio en el norte de Bogotá- crédito @yoluchodiazz/ TikTok

La historia de Lucho, el exconcejal bogotano

Lucho marcó un inesperado hito en la política colombiana al ser elegido miembro del Concejo de Bogotá en el 2000, superando, con 1.393 votos, a adversarios de peso como Luz María Zapata, la esposa de Germán Vargas Lleras.

La victoria del exembolador, con un origen humilde en la Plaza de Bolívar, encarnó un cambio significativo tanto en su vida personal como en la esfera pública, en la cual su gestión y las circunstancias de su ascenso al cargo capturaron notable atención mediática.

La campaña y el triunfo de Lucho en las elecciones resonaron en el país, especialmente por su principal objetivo de no buscar la riqueza, sino de financiar una operación crucial para su hija, quien había sufrido quemaduras durante su infancia. Dicha motivación personal otorgó al bogotano un perfil distintivo dentro del panorama político, generando simpatía y respaldo popular, aspecto que jugó un rol determinante en su sorpresiva votación.

No obstante, tras asumir el cargo, Lucho protagonizó múltiples escándalos relacionados, entre otras cosas, con presuntos problemas con el alcohol. A pesar de ello, logró sacar adelante el proyecto para reglamentar la vasectomía, así como el uso de piercing y los tatuajes.

Su papel mediático lo llevó incluso a ser integrante de un reality de televisión en 2004, pero, cuando se encontraba participando del mismo, la Procuraduría determinó su destitución, así como su inhabilidad por 13 años y tres meses para ejercer cargos públicos, debido a que el órgano de control descubrió que sobre Lucho recaían dos sentencias condenatorias por hurto agravado, que fueron reconocidas por él mismo.

Así las cosas, el bogotano salió de la entidad y, desde aquella oportunidad, busca diferentes alternativas para salir adelante como, por ejemplo, un negocio de empanadas que tiene con su esposa Gloria desde hace años en uno de los sectores más exclusivos de Bogotá.