Sicario se hizo pasar como cliente para asesinar al dueño de una licorería de Bogotá

De acuerdo con algunas versiones, el sicario se hizo pasar como cliente para despistar a su víctima y finalmente cometer el homicidio

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Una de las principales versiones es que el asesinato habría ocurrido debido a unas presuntas amenazas extorsivas que recibió la víctima mortal - créditos Pixabay
Una de las principales versiones es que el asesinato habría ocurrido debido a unas presuntas amenazas extorsivas que recibió la víctima mortal - créditos Pixabay

Un trágico hecho ocurrió en el occidente de Bogotá. Se trata de un acto sicarial que tuvo lugar en un negocio de la localidad de Fontibón, donde un hombre armado llegó hasta el establecimiento y asesinó al propietario. Las autoridades investigan la hipótesis de una presunta extorsión.

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La víctima mortal de este suceso fue identificada como Eduard Camacho, un adulto de 46 años que se encontraba atendiendo su licorera ubicada en el barrio El Refugio. Sobre el final de su jornada laboral un sujeto llegó a solicitarle una botella de trago a ‘don Eduard’ como era conocido en la comunidad.

En cuestión de segundos y mientras intentaba alcanzarle la bebida solicitada al supuesto cliente, este sacó un arma de fuego y disparó en reiteradas ocasiones en contra del tendero de 46 años. Uno de los impactos de fuego logró dar en la cabeza de Camacho.

Tras los sonidos de los disparos el sicario huyó de la escena del crimen, mientras que integrantes de la comunidad de El Refugio salieron a ver los extraños sonidos que habían venido desde el negocio de Eduard. Allí fue donde encontraron la dantesco escena del tendero en el suelo sobre un charco de sangre.

Inmediatamente lo trasladaron a Hospital de Fontibón donde pese al esfuerzo de los galenos, el hombre de 46 años perdió la vida debido a la gravedad de los disparos recibidos. Por su parte familiares e integrantes de la comunidad han solicitado no dejar el vil asesinato de un reconocido miembro del sector en la impunidad.

Entre tanto las autoridades están adelantando labores de investigación para establecer los móviles del sicariato, hay una hipótesis que está rondando respecto a una presunta serie de amenazas que estaba recibiendo Camacho por parte de extorsionadores, aunque por el momento no ha sido confirmada ni descartada la versión.

En la ciudad de Bogotá se ha identificado que pequeñas bandas usan nombres de estructuras más organizadas para extorsionar a los comerciantes - créditos (Foto: Andina)
En la ciudad de Bogotá se ha identificado que pequeñas bandas usan nombres de estructuras más organizadas para extorsionar a los comerciantes - créditos (Foto: Andina)

Las víctimas de extorsión sufren impactos emocionales y económicos significativos, con trastornos emocionales como estrés postraumático y depresión, y consecuencias económicas como pérdida de recursos financieros. Para enfrentar este delito, se insta a las personas afectadas a evitar pagos y contactar a las autoridades de inmediato.

El asedio constante al que son sometidas las víctimas por parte de los extorsionadores genera un ambiente de temor y vulnerabilidad. En el aspecto financiero, las repercusiones pueden escalar a problemas mayores, incluyendo el endeudamiento y la posibilidad de una crisis económica a nivel personal o empresarial. Los expertos aconsejan no ceder ante las demandas y no entablar negociaciones con los delincuentes, ya que esto puede incitar a más intentos de extorsión.

Las autoridades están equipadas con protocolos diseñados para abordar y procesar denuncias de extorsión, buscando proteger a los afectados y desarticular las redes criminales. Es fundamental que las víctimas mantengan reserva sobre su información privada y financiera, detallando los hechos a las autoridades competentes para una adecuada respuesta policial y judicial.

La denuncia es un elemento crucial que activa el sistema de justicia, permitiendo que se tomen las medidas adecuadas para investigar, capturar a los responsables y desmontar las organizaciones que se dedican a este ilícito.

Acciones ofensivas en contra de la extorsión

En una operación coordinada conocida como Operación Babilonia, el Gaula de la Policía Nacional de Colombia ha detenido a 195 personas acusadas de secuestro y extorsión. El golpe a la delincuencia organizada afectó a 19 organizaciones criminales en 25 departamentos, incluidos Bogotá y Medellín. Entre los grupos criminales impactados se incluyen disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y bandas de delincuencia común.

Los operativos dieron lugar a 60 allanamientos donde se confiscaron armas, municiones y vehículos, y destacaron la liberación de un ingeniero y un topógrafo en Viotá, Cundinamarca. Los secuestrados estaban cautivos en una zona boscosa y se pedían rescates de 100 y 200 millones de pesos. La intervención resultó en la captura de tres sospechosos directamente relacionados con estos secuestros.