Como habían expresado las disidencias de las Farc del Estado Mayor Central, efectivamente existiría un acuerdo entre el Ejército, la delegación del Gobierno y las disidencias de alias Iván Mordisco para que las Fuerzas Militares llegaran al corregimiento de El Plateado, Cauca y custodiaran las elecciones regionales; pero el compromiso era que, luego, debían dejar de la zona.
Según conoció Colombia +20, de El Espectador, el documento, plasmado en una hoja escrita a mano, establece la condición de que los uniformados se retirarían del centro urbano de El Plateado a partir del primer día del mes de noviembre de 2023.
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De acuerdo a información citada por dicho medio, entre los firmantes se encuentran miembros de las delegaciones, altos funcionarios del Gobierno y dos militares, incluyendo a un mayor general activo que participó directamente en la negociación.
Lo que dice el acuerdo
El documento está titulado como “Acta de confidencialidad sobre el acuerdo especial de El Plateado” aparece firmado el 26 de octubre, día en el que ocurrió la reunión entre la delegación de Gobierno, el EMC, el registrador nacional, Alexander Vega, y el alto Comisionado para la Paz, Danilo Rueda, en Bogotá.
Según las revelaciones de Colombia+20, el documento destaca que el acuerdo tenía como objetivo que las tropas ingresaran al corregimiento, acompañaran el material electoral y se retiraran del lugar.
El texto también establecía que el frente Carlos Patiño de la disidencias, que hace presencia en la zona, no estaría en el corregimiento sino hasta el 1.° de noviembre para facilitar el desarrollo de las elecciones. Además, se acordó que las personas miembros de dicho frente guerrillero estarían de civiles y sin armas.
Los incertidumbre que persiste sobre la tensión en El Plateado
Aunque varios aspectos son aún interrogantes. Uno de ellos es que se desconoce si el presidente Gustavo Petro fue consultado o estuvo de acuerdo con el acta, pues esto querría decir que se le estaba “pidiendo permiso” al grupo guerrillero de entrar a una zona, cediéndole control sobre esta.
Otra de las cuestiones que son objeto de duda es si los mandos del Ejército en la zona estarían al tanto del supuesto acuerdo.
En cualquier caso, este documento confirmaría la justificación que dio el Estado Mayor Central de suspender los diálogos con el Gobierno Nacional. En un comunicado emitido el pasado 5 de noviembre el grupo guerrillero había dicho:
Contrario a lo supuestamente acordado, los uniformados se quedaron en el territorio después de efectuados los comicios. Esto generó que pocos días después de las elecciones, la comunidad, al parecer presionada por amenazas de las disidencias, expulsara a los militares.
La presencia de los efectivos en la zona hacía parte de la “Operación Trueno”, cuyo propósito era prevenir posibles enfrentamientos entre grupos armados en el sector del cañón del Micay.
Líderes locales revelaron que la presión de la comunidad llevó al retiro de los uniformados, quienes, según informes, recibieron audios del EMC con mensajes amenazantes. Uno de estos audios, circulado en la comunidad y atribuido al EMC, expresaba: “Dígale que la gente que se oponga... ojalá que alguien se oponga para desterrarlo de la zona y no dejarle sacar ni una gallina de esas fincas. Absolutamente todo el mundo, todo el mundo, líderes... mejor dicho que no se quede nadie en esas casas”.