Esperanza Gómez habló de su fantasía sexual llevada a la realidad y la venganza que hubo de por medio: “Los dejé embalados”

La actriz de entretenimiento para adultos contó la historia en su pódcast ‘Del saber al hacer’ con Flavia Dos Santos

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Esperanza Gómez comentó que su esposo no puede arruncharse ni consentirse con las mujeres con las que mantiene relaciones - crédito yoesperanzagomez/Instagram
Esperanza Gómez comentó que su esposo no puede arruncharse ni consentirse con las mujeres con las que mantiene relaciones - crédito yoesperanzagomez/Instagram

Aunque Flavia Dos Santos vio el final prematuro de su programa Hablando claro con Flavia en el Canal RCN, su pódcast con Esperanza Gómez Del saber al hacer sobre sexualidad, continúa. En el capítulo que se estrenó en Spotify el 2 de noviembre, las mujeres abordaron el tema de las fantasías sexuales, que la sexóloga brasileña definió como “un lugar libre donde tu mente puede ir. Tú eres la protagonista de tu película y tu realidad no se altera”.

Con la fórmula de Flavia aportando la teoría y Esperanza sus experiencias, tanto en el ámbito del cine para adultos como en su vida privada, el capítulo volvió a dejar un momento que no fue indiferente para sus seguidores en redes sociales, y fue la historia de la caldense intentando llevar una de sus fantasías a la realidad.

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Todo comenzó cuando Dos Santos preguntó a Esperanza cómo respondía ella a las fantasías con una mujer o con otro hombre, teniendo en cuenta que en programas anteriores había manifestado que sus fantasías involucraban principalmente a su esposo.

Al respecto, la actriz porno respondió que debido a que fue criada en una familia con valores muy conservadores, llegó un punto en el que decidió hacer valer sus deseos por encima de lo que ya había vivido su familia hasta ese momento. “Es una manera egoísta de verlo, pero tiene que ser así”, dijo.

Al hablar de las fantasías llevadas a la realidad, Esperanza reconoció que eso le gustaba, a pesar de que a menudo ese proceso puede resultar decepcionante porque las personas suelen tener un guion preestablecido sobre cómo funciona dicha fantasía, y en la vida real ese guion no se cumple. En su caso particular, reconoció que su fantasía sexual era ver a su pareja teniendo sexo con otra mujer delante suyo.

Eso dio pie a que relatara lo que ocurrió con una pareja de su pasado cuando intentó hacer realidad la fantasía, pensando que no tendría celos. Sin embargo, las cosas se torcieron:

“Yo quería saber qué reacción iba a tener porque la fantasía en mi mente era que yo no iba a tener celos. Pero una vez yo vi a mi pareja, que no es la que tengo actualmente, cogiéndola ¿y sabes qué me molestó? Yo había sido muy clara en decirle ‘no hagas esto, no hagas esto, no hagas esto’, pero él comenzó a hablarle al oído tratando de que yo no escuchara. Yo dije ‘si es un juego de tres ¿por qué me está sacando del juego?’ Eso me molestó, y era la primera vez que lo experimentaba (los celos). Obviamente, yo me enojé y le dije a este personaje ‘se acabó el paseo. Se viste y nos vamos’. Yo contraté a la chica, que se dedica a prestar servicios sexuales. Le pagué y dije ‘este hij****** tan atrevido’”, relató Gómez.

Esperanza comentó que luego de un tiempo decidieron volver a intentarlo, atribuyéndolo en ese momento a errores propios de la falta de experiencia. En el segundo intento, fue el hombre quien eligió a la chica y los tres se fueron a un hotel en las montañas en el carro de Esperanza.

Según contó la creadora de contenido para adultos, su pareja y la chica tuvieron relaciones en un jacuzzi mientras Esperanza los observaba. Sin embargo, la otra chica se quejó diciendo que se sentía incómoda por la forma en que estaban teniendo el coito. Esperanza le explicó que eso era parte de su fantasía, pero de todos modos decidió irse a la habitación de hotel y no seguir con el juego. Siguiendo con el relato, Esperanza contó:

“Se fue para la cama. Se va el estúpido este detrás de la vieja y dijo ‘nos vamos a dormir’. Yo me quedo en el jacuzzi y cuando yo entro, se están haciendo los m***** teniendo sexo, calladitos debajo de las cobijas, ¡para que yo no viera que estaban teniendo sexo!”

La venganza de Esperanza fue implacable:

“Esperé a que se quedaran dormidos, armé mi maleta, los dejé sin celular, cogí mi carro y entonces el vigilante me dijo que no me iba a dejar salir porque era muy peligroso y estaban secuestrando gente en la zona. Yo le dije ‘o me abre la p*** puerta, o le tumbo la puerta con el carro’. El vigilante me abrió la puerta cuando vio que cogía velocidad para tumbarle la puerta y me abrió. Los dejé embalados. Fue la última vez que los vi”.

Por fortuna, para la caldense, contó a los oyentes que con su actual pareja sí pudo llevar la fantasía a buen puerto y reconoció en él a una persona que honraba los acuerdos que tenían entre los dos.