Tensionante. Así parece estar la relación entre el presidente Gustavo Petro y los ganaderos del país tras unos meses de cordialidad en los que, incluso, se llegó a un acuerdo de tierras. Esto, debido a reciente trino del mandatario en el que criticó el accionar de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), por medio de su presidente ejecutivo, José Félix Lafaurie, que plantea Brigadas Solidarias Ganaderas para proteger sus tierras de presuntas expropiaciones.
Dicho accionar fue calificado por Petro como “una invitación al paramilitarismo” por medio de redes sociales.
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Además, que “hemos propuesto comprar a precio comercial la mitad de las grandes haciendas y aumentar la productividad de la ganadería. La respuesta no debe ser la burla y el engaño”.
Por supuesto, la respuesta de Lafaurie no se hizo esperar. El dirigente gremial expresó que el país rural se puso en alerta por el proyecto de decreto publicado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, “Por medio del cual se promueve la movilización y organización campesina por la reforma agraria”, al cual reaccionó Lafaurie al cuestionar la medida e invitar a la solidaridad ganadera frente a los eventuales riesgos de la movilización.
“Advertir no es provocar. No cuestionamos el derecho del campesino a movilizarse, pero el país conoce en qué puede terminar la movilización, cuando es instrumentalizada por grupos armados que ejercen control en los territorios. El pasado mes de marzo, la movilización en Los Pozos (Caquetá), terminó con un campesino muerto y un policía degollado, y con el secuestro de la fuerza pública”, recordó el dirigente gremial.
Proyecto inconveniente
Agregó que el proyecto de ley es inconveniente, ya que la movilización es un derecho que surge espontáneo de la inconformidad de las comunidades y, por tanto, no se convoca por decreto; pero, además, es inoportuno, debido a que la grave situación de orden público en los territorios lo que menos necesita es que el Gobierno mismo incite a la movilización, pacífica por supuesto, pero impredecible bajo la presencia de grupos armados ilegales.
En ese contexto, el presidente ejecutivo de Fedegán precisó varios puntos. El primero de ellos es que “mis obligaciones con los ganaderos del país son irrenunciables, y han sido muchos los mensajes de preocupación y angustia que he recibido a raíz del proyecto de decreto”.
Además, que él escribió el trino a que se refiere el presidente Petro -por lo que no necesita ocultarse-, en respuesta a la zozobra que generó un decreto que, desde el título, “promueve la movilización” en defensa, entre otras cosas, del “acceso a la tierra”, en el artículo uno.
Aseguró que los dos decretos alarmaron a la comunidad ganadera, pues van en contravía del acuerdo firmado con el Gobierno para la venta directa de tierras, que vienen cumpliendo.
Advirtió que si la ANT tiene ofertas por más de 1.500.000 de hectáreas, más de la mitad calificadas para compra, además de las tierras de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), más de 90.000 hectáreas extinguidas y más de 400.000 en proceso, que pueden ser entregadas a la ANT con un depósito del 30%; es decir, sí hay tierras, lo que se debe promover, antes que la movilización campesina, es el fortalecimiento de la ANT, para que cumpla su cometido de comprarlas y entregarlas con proyectos productivos.
Aseveró que de ninguna manera, bajo ninguna interpretación, ha incitado al paramilitarismo. Según él, las Brigadas Solidarias Ganaderas, que promovió cuando los anuncios del Gobierno sobre reforma agraria incitaron las invasiones de tierras, son una expresión de solidaridad ganadera, un apoyo a las autoridades, un acompañamiento al vecino en dificultades, bajo el poder disuasivo de la presencia pacífica, en virtud, si se quiere, del derecho a la movilización que hoy se invoca.
Finalmente, dijo que los ganaderos seguirán cumpliendo lo firmado y esperan una pronta reunión de la Mesa del Acuerdo, con presencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Iglesia, porque lo de los ganaderos es la civilidad y el diálogo, en pro de un desarrollo rural fraterno.