Frente a la reciente propuesta hecha por presidente Gustavo Petro sobre la posibilidad de dejar “gratuito” el servicio de transporte público se han levantado distintas voces a favor y en contra.
Según la propuesta del Gobierno, planteada el pasado 2 de septiembre, esta medida buscaría financiar los costos de transporte por medio del pago de una cuota que se agregaría a la factura del recibo de la luz.
Ante esta circunstancia, la alcaldesa Claudia López ha expresado que, si bien está de acuerdo con el planteamiento, el servicio de transporte público no podría ser gratuito, sino que deberá ser financiado con impuestos y contribuciones de diversas fuentes. En su cuenta de la red social X, la mandataria @ClaudiaLopez, expresó que desde su parte, “En Bogotá nos ofrecemos a precisar los números y hacer de piloto”.
Sin embargo, la mandataria refirió al respecto que “gratis no hay nada, bienvenida la discusión sin politiquería”, ya que una cuota en la factura de un solo servicio puede ser alta. En caso de ser la factura de la energía, “la “pequeña cuota” sería un promedio de $200.000 mensuales adicionales para cada hogar. Imposible”.
Esta lógica parte del hecho de que la operación de Transmilenio cuesta al año, al menos 5,5 billones de pesos para todo el sistema, incluidos el Sistema Integrado de Transporte Público y el Transmicable. De esta suma, 2,5 billones resultan del pago realizado por los usuarios del sistema, mientras que los otros 3 billones son subsidiados por el Gobierno.
Y es que pensar en una adición de tal cifra puede ser traer consigo diversos inconvenientes. En primer lugar, una adición de $200.000 pesos superaría a la tarifa de energía que pagan muchas familias, especialmente en los estratos 1 y 2, en los que el promedio de la factura puede estar cerca de los 40.000 pesos.
No obstante, es necesario tener en cuenta que la tarifa de $200.000 pesos sale de una cuenta en la que se divide la cantidad que se va financiar y se divide en todos los hogares de la ciudad, sin tener en cuenta la estratificación, y las condiciones específicas de cada hogar.
La propuesta de López es reunir de diversos fondos para financiar el subsidio. “Hay que combinar varias fuentes: del Gobierno Nacional, los gobiernos locales, y los hogares”, puntualiza la alcaldesa. Adicionalmente, se responsabiliza de “hacer los cálculos con diversas fuentes, partiendo de cumplir los compromisos que hicimos en el Plan Nacional de Desarrollo, más lo que contempla el Plan de Movilidad Sostenible y Segura de Bogotá Región, y le hacemos una contrapropuesta concreta para que empecemos desde ya”.
Asimismo, impulsa la idea de que se logren “menores costos y más eficiencias, con múltiples formas de cofinanciación, para poder reducirle el gasto de su ingreso em transporte a quienes menos tienen y más usan el transporte público, como las mujeres y los estudiantes, a la vez que ofrecemos mejor cobertura y mayor calidad para incentivar a quienes aportarían más recursos, pero hoy no usan transporte público, como las personas de más altos ingresos”, afirmó en su cuenta de Twitter.
Otra perspectiva que genera voces distintas a la propuesta del presidente es la de los ciudadanos que no usan transporte público, pues, al menos un 30% de las personas que se movilizan en Bogotá, lo hacen a pie.
A propósito de la polémica propuesta, el exalcalde Enrique Peñalosa también se manifestó apoyando la idea, y asegurando también que considera bueno subsidiar el transporte pues está subsidiado en casi todas partes. Además añadió que la propuesta del Gobierno es “más fácil y rápida de implementar, mientras se avanza en sistemas para cobrar por el uso del carro. Tendría una repercusión importante”, indicó.