Una polémica se ha desatado tras el asesinato de cuatro menores de edad en el departamento del Putumayo el pasado 17 de mayo, por parte de las Farc. Los niños fueron ajusticiados por el frente ‘Carolina Ramírez’ cuando intentaban huir del reclutamiento forzado.
El homicidio colectivo desató la indignación de diversos sectores, tanto de la oposición como hasta de los propios oficialistas. Estos asesinatos por parte del grupo narcoterrorista causó el rompimiento del cese bilateral de fuego que se adelantaba con el Gobierno.
Al respecto, una de las figuras más importantes del Pacto Histórico, la congresista María José Pizarro, indicó que hay una situación difícil, pero debe primar la voluntad de paz de los diferentes actores para llegar a la resolución del conflicto armado.
Las declaraciones de la congresista no fueron del agrado para la polémica figura de oposición María Fernanda Cabal, quien mediante un trino señaló que los guerreristas son los integrantes de los grupos delincuenciales con los que se planean llevar a cabo procesos de paz; de igual forma indicó que debían estar menos involucrados con sustancias psicoactivas:
Disidencias de las Farc aceptan la responsabilidad: “solo fueron tres jóvenes los asesinados, y no cuatro”
A través de un comunicado las disidencias de las Farc reconocieron su responsabilidad en la masacre de los jóvenes indígenas en Putumayo, en hecho ocurrido el pasado 17 de mayo. Este grupo al margen de la ley es liderado por Néstor Gregorio Vera Fernández, más conocido con alias ‘Iván Mordisco’.
En la misiva, que tiene fecha del 21 de mayo, pero que fue conocida hasta hace pocas horas, el grupo armado reconoció la masacre, aunque aclaró que “solo fueron tres jóvenes los asesinados, y no cuatro”, como denunciaron las comunidades indígenas y las Fuerzas Militares en la región.
A renglón seguido, el grupo al margen de la ley aseguró que los tres jóvenes no eran infantes y que tampoco fueron obligados a unirse al frente ‘Carolina Ramírez’, señalado de haber perpetrado el crimen.
“No fueron reclutados a la fuerza y, por el contrario, denunciamos que el enemigo busca aprovecharse de la vulnerabilidad de los pueblos originarios para hacer infiltración con el fin de desmoralizar y cooptar militantes al interior de los campamentos para violar nuestros estatutos, induciéndolos a cometer delitos graves como ubicación de campamentos, comandantes y otras operaciones de inteligencia, con el fin de crear un ambiente de combate en la zona”, se lee en un apartado del documento conocido por RCN Radio.