El remezón ministerial que hizo el presidente Gustavo Petro con el fin de reorganizarse, tomar aire y sacar adelante las iniciativas que tiene (reforma pensional, reforma laboral, reforma a la salud, entre otras), generó mucho impacto en el país, sobre todo porque se rompió la coalición que tenía el Gobierno con los partidos tradicionales (Conservador, Liberal y la U).
No obstante, uno de los cambios más llamativos significó la renuncia del ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, quien sacó adelante la única reforma aprobada en lo que va del gobierno de Petro: la reforma tributaria.
Ocampo, quien se disponía a estar un año más en el cargo debido al permiso solicitado a la Universidad de Columbia (Estados Unidos), donde es docente, tiene como reemplazo a Ricardo Bonilla, que estaba en la Presidencia de Findeter y durante la administración de Petro en la Alcaldía de Bogotá se desempeñó como secretario de Hacienda.
Al respecto, el politólogo y maestrante en Políticas Públicas, John Cabrera Duarte, afirmó a Infobae Colombia que, aunque estas decisiones de los presidentes no son atípicas, en esta oportunidad se siente un mensaje un poco riesgoso, que puede comprometer la confianza del exterior en Colombia en un momento de alta inflación en la economía y que no es muy buena.
Según él, aunque algunos expertos como María Mercedes Maldonado digan que no debería haber preocupación, se generó mucho ruido, en tanto que Bonilla es más ortodoxo que Ocampo en la teoría, y la preocupación está en porque se empiecen a imprimir más billetes o que haga lo que Petro quiera, aunque no tenga sentido.
El politólogo también aseguró que, aunque si bien este puede ser un argumento de la derecha política, también es cierto que todos en el país dependen de eso. Por ejemplo, anotó que muchos sectores, como el sector servicios, incluso el mismo sector social, por las ONGs de derechos humanos, dependen de esa cooperación internacional y, bueno, son mecanismos muy refinados de dominación, pero necesarios hasta que la geopolítica global cambie.
Dijo que es muy pesimista con Bonilla y, por ende, le dolió la salida de Ocampo, así como la de la ministra de Agricultura, Cecilia López, y ante la idea de que Petro se está llevan a lo que tuvo en la Alcaldía de Bogotá a la Presidencia y que ahora hay exclusión de los que no piensan como él, anotó que no es tan cierto, debido a que aún hay cuotas de otros partidos, como Mauricio Lizcano, ahora ministro TIC.
La ruptura es total
De igual forma, el politólogo y analista político Alejandro Chala aseguró que, aunque las razones de la ruptura del gabinete ministerial se esgrimen a partir de la baja gestión, es claro que el mensaje del Gobierno es que la ruptura es total.
No obstante, siguiendo con relaciones que pueden terminar con impactos económicos, anotó que también hay otras razones que explican el efecto que genera el remezón ministerial más allá de los acontecimientos. Uno de ellos es que la tensión entre los ministros moderados (Cecilia López) y los ministros cercanos al Gobierno (Irene Vélez, ministra de Minas y Energía) se intensificó con el paso de las semanas.
Señaló que es claro que el Gobierno decidió defender las líneas primordiales del programa a través del nombramiento de cargos totalmente leales al mensaje político y al Plan Nacional de Desarrollo (PND), como sucedió con el presidente del Grupo Energía de Bogotá en la administración de Petro, Ricardo Roa Barragán, ahora en Ecopetrol.
Puntualizó que finalmente el Gobierno se decantó por sacar a los independientes que son lejanos a este (Arturo Luna, ministro de Ciencias; José Antonio Ocampo, ministro de Hacienda, y Alfonso Prada, ministro del Interior), las cuotas de los partidos (Catalina Velasco, ministra de Vivienda; Guillermo Reyes, ministro de Transporte; Sandra Urrutia, ministra TIC, y Cecilia López, ministra de Agricultura) y a una independiente cercana a su gobierno (Carolina Corcho, ministra de Salud), y los reemplaza con nuevos nombramientos desconocidos para la opinión pública, pero con respaldo académico y político, mucho más cercanos al programa de gobierno.