Un año frenético de gran tenis…y olímpico

Hace años que el calendario de los varones no da lugar a descanso. En el año de París 2024 se potencia la idea de que la Copa Davis es la gran perjudicada.

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El circuito masculino de tenis profesional atraviesa una época especial en lo que a compresión de calendario se refiere.

Al interés natural que generan los Grand Slams y la presión reglamentaria que poco menos que obliga a competir en todos los ATP 1000 se le suma la apetencia tan lógica como inconducente de los dueños y, fundamentalmente, los patrocinantes de los torneos menos rentables para las grandes figuras, que pretender tener a los mejores del ranking. A veces, las exigencias producen un choque inevitable entre el deseo de los dueños del dinero y la posibilidad física y mental de quienes juegan.

La principal víctima de este escenario, que viene repitiéndose y potenciándose desde hace años es, indudablemente, la Copa Davis.

Es cierto que el daño original al más prestigioso trofeo anual del deporte se lo produjo la mismísima lógica del calendario: difícil encontrar en la ATP alguien que acepte respetar las semanas necesarias para el certamen por equipos. Sin ir más lejos, en esta semana de series clasificatorias de la Davis en simultáneo se jugó el torneo de Montpellier lo que, por ejemplo, produjo la ausencia de Alexander Bublik, por lejos la principal figura de Kazajistán, para su match de visitante contra la Argentina.

También es cierto que, corriendo desesperadamente detrás de una fórmula que seduzca a las grandes figuras para disputar la Copa, la ITF soportó un rotundo fracaso luego de que la empresa Kosmos rescindiera unilateralmente el contrato como financista multimillonario del torneo.

Cómo sea, el 2024 es un año aún más complejo en este desafío: hay Juegos Olímpicos.
Cómo sea, el 2024 es un año aún más complejo en este desafío: hay Juegos Olímpicos.

Imaginemos el escenario. La instancia de grupos previo a las finales de noviembre en Málaga se jugará en cuatro sedes en la segunda semana de septiembre. Considerando que la parte más fuerte del circuito comienza en mayo con Roland Garros, sigue a fines de junio en Wimbledon, que concluye en julio, el mismo mes de los juegos, cuya final se disputa pocas semanas antes del US Open, último tramo crucial en lo que a modificación de ranking a se refiere, es sencillo imaginar cuánto costará a algunos capitanes armar sus equipos coperos.

Más allá de cualquier valoración subjetiva, es razonable la ilusión de que lo que parece ser un inevitable camino a la renovación incluya también a la Davis.

Pasado el abierto de Australia y considerando lo que viene insinuándose desde hace dos temporadas todo parece indicar que la sucesión de la trilogía Federer-Nadal-Djokovic será reemplazada por lo que hasta ahora es un triángulo de dos caras, con Jannick Sinner y Carlos Alcaraz como miembros permanentes. El tercer vértice sería Daniil Medvedev, figura indiscutible pero parte de una generación bien mayor a la de los mencionados.

Mar 31, 2023; Miami, Florida, US; Jannik Sinner (ITA) (L) shakes hands with Carlos Alcaraz (ESP) (R) after their men's singles semifinal on day twelve on the Miami Open at Hard Rock Stadium. Mandatory Credit: Geoff Burke-USA TODAY Sports
Mar 31, 2023; Miami, Florida, US; Jannik Sinner (ITA) (L) shakes hands with Carlos Alcaraz (ESP) (R) after their men's singles semifinal on day twelve on the Miami Open at Hard Rock Stadium. Mandatory Credit: Geoff Burke-USA TODAY Sports

Así como la Davis seguramente sufrirá con este escenario, podemos estar en presencia de un espectáculo formidable en el Roland Garros olímpico. Ese lujo que nos daremos doce años después de los dos Wimbledon ganados por Andy Murray, el clásico del All England y el de los maravillosos juegos londinenses.

Dicho de otro modo, a la hora de jugar por la gloria y la bandera, los anillos pesan mucho más que la mítica copa.