Una joven de 20 años explicó su rol dentro de la Mara Salvatrucha: limpiar las armas luego de cometidos los delitos

Por Dan Morse y Michael Brice-Saddler

Josselin Ramirez se declaró culpable de seis cargos relacionados con la Mara Salvatrucha (Policía del Condado de Montgomery)
Josselin Ramirez se declaró culpable de seis cargos relacionados con la Mara Salvatrucha (Policía del Condado de Montgomery)

Josselin Ramírez tuvo que enfrentarse a grandes dificultades cuando su juicio llegaba a su fin.

Los fiscales del condado de Montgomery (Maryland) habían relacionado a la joven de 20 años con un grupo armado de asalto, la MS-13, donde había participado en varios casos de robo y había limpiado las armas para eliminar las pruebas después de los delitos. Los miembros del jurado habían visto un video de Ramírez hablando con detectives sobre su vida anterior en las pandillas en El Salvador, su país natal, y acerca de cómo había atraído a un policía en una emboscada de la Mara Salvatrucha. "Le dispararon en la cabeza", dijo.

Después, el 28 de junio, Ramírez pidió que el proceso se detuviera, consultó a su abogado, que habló con los fiscales, y, a través de su letrado, se declaraba culpable. Solo dos horas antes de que un jurado comenzara a deliberar sobre un veredicto y sin ningún acuerdo previo por parte de la fiscalía.

"Está bien", dijo el juez del circuito del Condado de Montgomery, John Maloney, que preguntó si el cambio se produjo porque los fiscales habían acordado retirar algunos de los cargos relacionados con pandillas. "¿Hay un acuerdo de culpabilidad?".

"No", dijo su abogado, Timothy Clarke.

"¿Se declara culpable de los seis cargos?", inquirió Maloney.

"Eso es correcto. Intentamos llegar a un acuerdo de culpabilidad, pero el estado no deseaba hacer eso", respondió el letrado.

Después de esa admisión de culpa de último momento, Ramírez regresó para su sentencia. Ella se enfrentaba a hasta 105 años de prisión.

Ramírez recibió un total de 95 años por sus seis cargos. Maloney le dijo: "Eres un ser humano aterrador".

El grupo de ladrones con el que Ramírez estaba asociada es sospechoso de más de media docena de robos en la región de Washington. Cuatro o cinco miembros armados del grupo ingresaban en un negocio y se retiraban en cuestión de pocos minutos.

Ramírez se sentó en silencio con las manos en la cabeza cuando Clarke argumentó que debería ser puesta en libertad condicional y deportada rápidamente.

Ramírez se unió a la MS-13 cuando era adolescente, según las evidencias presentadas en el juicio. "¿Cuántos años tenías?", le preguntaron en español durante una entrevista con la policía.

"Tenía 13 años", afirmó. Ella admitió haber ayudado a la Mara Salvatrucha a matar a un policía en El Salvador y a haber ayudado a matar a un miembro de una pandilla rival.

Clarke subrayó que volvió a la actividad pandillera cuando un socio en Estados Unidos se encontró con ella, la reclutó y tuvo un hijo con él.

La fiscal estatal adjunta Teresa Casafranca señaló que Ramírez "abrazó voluntariamente la violencia de la MS-13" y agregó que nunca le había dicho a las autoridades que la habían forzado u obligado a volver a la actividad pandillera. Casafranca dijo que aunque Ramírez podría ser deportada, el estado no tendría forma de controlar sus acciones o impedir que vuelva a Estados Unidos.

Maloney, el juez, admitió que estaba desconcertado acerca de por qué Ramírez iba a cometer tales "crímenes horribles" si hubiera tenido la intención de dejar ese estilo de vida atrás.

"Te uniste a ese estilo de vida de nuevo. No tiene sentido para mí, y estoy teniendo problemas para entenderte", comentó el magistrado. "Necesitas que te encierren para que no puedas hacer daño a los demás".

En el momento de su arresto, el año pasado, Ramírez vivía en Alexandría (Virginia). Acababa de mudarse de Temple Hills (Maryland), de acuerdo con los registros judiciales. Ella había comenzado a vivir en la zona varios años antes, después de venir de El Salvador en 2013. Las autoridades de inmigración confirmaron que ella está en el país ilegalmente.

La declaración de culpabilidad parece haber eliminado la posibilidad de que los fiscales puedan reproducir una grabación de audio. Se trata de una llamada telefónica que Ramírez hizo a su madre desde la cárcel durante la semana del juicio.

"Ella indicó que iba a ser declarada culpable", dijo el fiscal del estado, Patrick Mays, en el momento de la declaración de culpabilidad de Ramírez, describiendo el contenido de la grabación. "Y ella iría a la cárcel durante bastante tiempo porque había fotografías de eso".

Las fotos, comentó Mays durante la declaración, mostraron a la mujer con pistolas, incluso con un arma que se había utilizado en un robo. En otras imágenes se veía a Ramírez exhibiendo letreros de la Mara Salvatrucha.

Cuando Ramírez se declaró culpable, ella se enfrentaba a tres cargos de conspiración para cometer un robo a mano armada y tres cargos de participación en un delito relacionado con pandillas.

Los incidentes tuvieron que ver con unos robos en un camión de comida, entre Wheaton y Rockville (Maryland) y en una estación de Exxon en el área. También otro robo, el 3 de noviembre, que se produjo en el centro de Wheaton. El robo de Exxon fue el más grande todos ya que se pudieron llevar USD 120.000.

Los sospechosos del robo fueron capturados el 3 de noviembre después de que la policía los viera e iniciara una persecución, hasta que su camioneta se estrelló en Capital Beltway. Un sospechoso, dice la policía, fue asesinado cuando huía del auto y fue atropellado por un vehíulo policial.

En declaraciones posteriores a su arresto, según la evidencia del juicio, Ramírez había dicho que la vida de las pandillas en El Salvador "era horrible" y que "las cosas son muy diferentes allí".

Ella cruzó a Texas en octubre de 2013 y llegó al norte de Virginia tres meses después, según documentación de la corte.

Es probable que Ramírez, eventualmente, se enfrente a un proceso de deportación.