¿Por qué las bombas de calor son el futuro y cómo podrías usarlas en tu hogar?

The New York Times: Edición Español

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Estos aparatos de alta eficiencia son los preferidos del movimiento ecologista en Nueva York. Te explicamos por qué.

Las bombas de calor, que calientan y enfrían los edificios y funcionan con electricidad, se han presentado como la respuesta para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por viviendas, negocios y edificios de oficinas, responsables de un tercio de las emisiones del estado de Nueva York.

Pero, ¿cómo funcionan? ¿Cuánto cuestan? ¿Nueva York está preparado para ellas? ¿Pueden contribuir de verdad a resolver la crisis climática? Aquí algunos conceptos básicos sobre las bombas de calor.

¿Por qué las bombas de calor son mejores para el medio ambiente?

Actualmente quemamos combustibles fósiles para producir calor. Esto provoca contaminación. Las bombas de calor son totalmente eléctricas.

Aunque la mayor parte de la electricidad sigue procediendo de la combustión, Estados Unidos está realizando una lenta transición hacia las energías renovables, como la hidráulica, la eólica y la solar. A medida que se produzca este cambio, las bombas de calor ayudarán a eliminar los gases de efecto invernadero.

¿Cómo funcionan?

[Imagen a continuación: Las bombas de calor utilizan refrigerante para calentar y enfriar el aire.]

Una bomba de calor desplaza el calor.

Consta de un componente exterior con forma de caja y un elegante ventilador interior. Un termostato controla la temperatura. Cuando hace calor, la bomba funciona como un aire acondicionado, desviando el calor del interior hacia el exterior.

Cuando hace frío, el proceso se invierte: el calor del aire frío del exterior se extrae y se envía al interior con la ayuda de refrigerantes y un compresor.

¿Las bombas de calor serán una sobrecarga para la red eléctrica?

La transición de la ciudad de Nueva York hacia las energías renovables y la electrificación se está produciendo gradualmente, con muchos proyectos y componentes en marcha. La empresa de energía Con Edison está invirtiendo en la red a fin de prepararla para el aumento de la demanda, dijo Jen Hensley, vicepresidenta de la empresa. Pero de momento, añadió, la red está preparada para las bombas de calor.

Los aparatos son muy eficientes, lo que debería ayudar a limitar la creciente carga de la red, dijo Rohit Aggarwala, jefe de la oficina del clima de la ciudad.

Miguel Modestino, director de la iniciativa de ingeniería sostenible de la Escuela de Ingeniería Tandon de la Universidad de Nueva York, explicó la eficiencia de las bombas: mueven calor, no lo crean. Con la misma cantidad de electricidad, una bomba de calor puede proporcionar de tres a cuatro veces más calor que un calefactor de enchufe.

¿Hay más de un tipo de bomba de calor?

Sí. Las bombas de calor aerotérmicas son las más comunes. Otro tipo son las bombas geotérmicas, que extraen el calor del subsuelo, donde la temperatura es más estable, explicó Modestino.

Los sistemas geotérmicos, cuya instalación suele ser más cara, pueden suministrar energía a grandes edificios e incluso a comunidades enteras. Pero en Nueva York, donde el subsuelo está atestado de tuberías, cables y túneles de metro, las bombas geotérmicas, salvo notables excepciones, pueden ser difíciles de instalar. Por eso las bombas aerotérmicas funcionan mejor en la ciudad.

¿Qué tipo de edificios pueden utilizar estas bombas?

Los edificios pequeños (viviendas de una a cuatro familias y algunos negocios) son ideales.

Las nuevas construcciones utilizan bombas de calor más grandes, que pueden colocarse en los tejados o en pisos enteros, explica Greg Elcock, vicepresidente de eficiencia energética de Con Ed.

El problema son los edificios más antiguos y grandes, dijo. Estos edificios, añadió, constituyen el "inventario que llamamos difícil de electrificar".

Instalar tuberías de bombas de calor en más de 12 plantas de un edificio sigue siendo un reto importante, dijo Pallavi Mantha, asociada de Arup, una empresa global de desarrollo sostenible.

Los grandes edificios son los que más contaminan. ¿Cómo pueden alcanzar los objetivos climáticos de Nueva York?

La ley municipal establece que los inmuebles de más de 2320 metros cuadrados --de los que hay unos 50.000-- deben reducir sus emisiones en un 40 por ciento para 2030.

Un programa estatal está ayudando a varias propiedades de la ciudad, como el Empire State, a desarrollar sistemas de recuperación de calor y planes de electrificación parcial. Pero "todavía se están produciendo avances técnicos y aún no tenemos todas las respuestas", dijo Mantha.

Hasta entonces, los edificios pueden adoptar un enfoque gradual al sustituir ventanas, mejorar el aislamiento y reducir el consumo, dijo Mantha.

"Si se hace todo esto, se crea una vía propicia para la electrificación", dijo. "Se gana tiempo hasta que la tecnología y la política evolucionen".

¿La gente compra bombas de calor?

Están empezando a hacerlo. En Nueva York, los usuarios de Con Ed han realizado más de 30.000 instalaciones desde 2020. Y en todo el estado, se instalaron casi 23.000 proyectos de bombas de calor en 2022, un aumento del triple con respecto al año anterior.

En Estados Unidos, los envíos de bombas de calor superaron a los de hornos de gas en más de 15.000 unidades en enero, según el Instituto de Aire Acondicionado, Calefacción y Refrigeración, una asociación comercial de fabricantes.

"Soy un evangelista", dijo James Rosenthal, propietario de un apartamento en una cooperativa de 29 unidades en el Bajo Manhattan. Aunque su edificio funciona con gas, que él sigue utilizando para cocinar y calentar agua, en 2022 transformó su casa para que funcionara con bombas de calor. Desde entonces, ha convencido a otros seis vecinos para que hagan lo mismo. Sus unidades se instalaron en la base del edificio o en su tejado.

¿No son caras?

Sí. Instalar una bomba de calor en una vivienda unifamiliar puede costar más de 20.000 dólares.

Sin embargo, hay opciones de financiación. Hasta 2032, existe un crédito fiscal federal de hasta 2000 dólares para la instalación, y el programa Clean Heat del estado de Nueva York ofrece descuentos a través de las compañías eléctricas que pueden suponer un ahorro de entre 8000 y 12.000 dólares, según un portavoz de Con Ed. También hay ayudas económicas específicas para hogares con rentas medias y bajas. Y Rosenthal dijo que sus facturas de electricidad eran alrededor de un 30 por ciento menos en verano, primavera y otoño.

A finales de este año, se espera que la Ley de Reducción de la Inflación libere más fondos para los neoyorquinos, dijeron funcionarios estatales.

¿Es complicado instalarlo?

Como cualquier proyecto doméstico, la experiencia puede variar. "Es una operación de cirugía mayor", comentó Rosenthal, que compara las semanas de construcción con una reforma. "Fue quirúrgico", dijo Robert Montalvo, propietario de una vivienda en el Bronx, cuyo sistema de bombeo de calor se instaló en un solo día.

El nivel de perturbación y la duración del proyecto dependen del espacio y de las tuberías, dijo Víctor Rodríguez, cuya empresa de Brooklyn, Ice Age Mechanical, instala bombas de calor en pequeños edificios y viviendas.

Pero los pasos son siempre los mismos, dice, y añade que a veces el proceso puede ralentizarse si hay que actualizar el sistema eléctrico del edificio.

"Este es el nuevo camino a seguir", dijo Rodríguez. "Nos mantienen bastante ocupados".

Hilary Howard es una reportera del Times que cubre la adaptación al cambio climático y otros retos medioambientales de la región de Nueva York. Más de Hilary Howard

Las bombas de calor son eficientes desde el punto de vista energético y muchos las consideran herramientas poderosas para combatir el cambio climático. (Jackie Molloy/The New York Times)

Las instalaciones de bombas de calor están aumentando en la ciudad de Nueva York, y los clientes de Con Edison han completado más de 30.000 de ellas desde 2020. (Jackie Molloy/The New York Times)