Daniel J. Preston desarrolló un circuito usando tubos de silicona y aire presurizado
Daniel J. Preston desarrolló un circuito usando tubos de silicona y aire presurizado

Un investigador desarrolló un robot blando, adherido a un globo, que se sumerge en el agua como un pez, sin la ayuda de ningún tipo de hardware en su interior. Sólo cuenta con una computadora de goma que le dice al globo cuándo tiene que entrar o salir del agua.

Se trata de un mecanismo basado en goma y aire. "Estamos imitando el proceso de una computadora electrónica, utilizando solamente materiales blandos y señales neumáticas, reemplazando la electrónica con aire presurizado", explicó Daniel J. Preston, uno de los autores de este proyecto, en la revista científica PNAS.

Para tomar decisiones, las computadoras utilizan puertas lógicas digitales, es decir circuitos electrónicos que reciben mensajes (entradas) y determinan reacciones (salidas), según su programación, según se menciona en The Harvard Gazette, el sitio de noticias de la prestigiosa universidad.

Preston desarrolló un sistema que imita ese circuito usando tubos de silicona y aire presurizado. Y programó las válvulas para que reaccionen a diferentes presiones de aire. De esa manera replica lo que ocurre en los circuitos eléctricos tradicionales pero de otro modo.

El robot con forma de pez que se mueve en el agua integra un sensor de presión ambiental para determinar qué movimiento debe hacer. Así, el robot se sumerge en el agua cuando el circuito detecta baja presión en la parte superior del tanque y sale a la superficie cuando identifica alta presión en la profundidad.

en 2016, investigadores de la Universidad de Harvard, anunciaron el desarrollo de Octobot, un robot flexible y autónomo que se propulsa gracias a una reacción química.
en 2016, investigadores de la Universidad de Harvard, anunciaron el desarrollo de Octobot, un robot flexible y autónomo que se propulsa gracias a una reacción química.

¿Cuál es el beneficio de estos robots? Los dispositivos blandos son más sencillos y económicos de producir que los tradicionales. Y al ser blandos son más seguros, en particular en entornos donde hay humanos. Porque si, por algún motivo, un robot blando chocara con una persona, los daños serían menores o inexistentes. Ése es uno de los principales beneficios de este tipo de desarrollo, según menciona Preston en su ensayo.

Además, son más resistentes y duraderos. Y por su conformación y funcionamiento podría ser utilizado en entornos hostiles. En caso de un huracán o inundación, por ejemplo, un robot blando podría ser de utilidad, se analizan en The Harvard Gazette.

Estos robots blandos podrían hacerse con materiales fácilmente camuflables con el entorno en el que se los desee emplear. Así es que a futuro, el investigador planea desarrollar robots blandos que podrían resultar imperceptibles para el ojo humano.

Hace años que se viene pensando en la idea de desarrollar este tipo de dispositivos. De hecho, en 2016, investigadores de la Universidad de Harvard, anunciaron el desarrollo de Octobot, un robot flexible y autónomo que no utiliza cables ni baterías. Se propulsa por una reacción química que lo hace mover de manera ondulante.

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