Cómo es el curioso pueblo llamado Büsingen am Hochrheim que es administrado por dos países diferentes

Este enclave refleja una estrecha integración y convivencia fronteriza

Guardar

Nuevo

Aquí se observa al extraño pueblo llamado Büsingen am Hochrhein (The Tim Traveller Youtube)
Aquí se observa al extraño pueblo llamado Büsingen am Hochrhein (The Tim Traveller Youtube)

Büsingen am Hochrhein es una pequeña localidad alemana con características geopolíticas y administrativas peculiares que la hacen única en Europa. Con una población aproximada de 1.500 personas, este encantador pueblo se encuentra completamente rodeado por el cantón suizo de Schaffhausen, una situación que ha propiciado una convivencia y administración conjunta entre Alemania y Suiza.

Este encantador pueblo se encuentra completamente rodeado por el cantón suizo de Schaffhausen, una situación que ha propiciado una convivencia y administración conjunta entre Alemania y Suiza  (Tim Traveller Youtube)
Este encantador pueblo se encuentra completamente rodeado por el cantón suizo de Schaffhausen, una situación que ha propiciado una convivencia y administración conjunta entre Alemania y Suiza (Tim Traveller Youtube)

La historia de Büsingen am Hochrhein se remonta a muchos siglos atrás. Originalmente bajo el dominio austriaco, el pueblo pasó a formar parte del Reino de Wurtemberg en 1805, durante las agitadas Guerras Napoleónicas. En 1815, después del Congreso de Viena, Büsingen se incorporó a la Confederación Alemana. Desde esos años, la administración ha estado bajo bandera alemana, a pesar de su situación geográfica que la ha mantenido rodeada por territorio suizo. Su singularidad ha despertado el interés de historiadores y turistas por igual, quienes encuentran en Büsingen un ejemplo vivo de cómo la historia y la geopolítica pueden dar lugar a realidades excepcionales.

Este pueblo tiene una historia muy rica  (Tim Traveller Youtube)
Este pueblo tiene una historia muy rica (Tim Traveller Youtube)

Uno de los momentos más destacados de la historia reciente de Büsingen se dio en 1918, al finalizar la Primera Guerra Mundial. En ese momento, los habitantes del pueblo participaron en un referéndum para decidir su futuro político. Una abrumadora mayoría del 96% votó a favor de unirse a Suiza. No obstante, la anexión no se materializó debido a la falta de acuerdo sobre la compensación económica que debía recibir Alemania por ceder el territorio. En varias ocasiones posteriores, los habitantes han tratado de cambiar su estatus, pero siempre han encontrado obstáculos insalvables debido a la falta de consenso internacional.

La administración conjunta y mixta de Büsingen ha resultado ser un ejemplo de eficiencia y cooperación en circunstancias complejas. Los servicios públicos esenciales, incluyendo el correo, la asistencia sanitaria, las telecomunicaciones y la educación, se gestionan en colaboración entre Alemania y Suiza. Esta situación permite a los residentes elegir entre los servicios proporcionados por cualquiera de los dos países. De hecho, en Büsingen se utilizan dos códigos postales, uno suizo y otro alemán. La moneda de uso común es el franco suizo, aunque es posible también utilizar euros. Algunos servicios, como la electricidad y la seguridad, corren a cargo de proveedores suizos.

La cartelería de la ciudad  (Tim Traveller Youtube)
La cartelería de la ciudad (Tim Traveller Youtube)

El lugar ofrece una diversidad de atractivos turísticos que cautivan a los visitantes. Büsingen am Hochrhein se extiende sobre una superficie de 762 hectáreas y es un destino turístico especialmente popular durante el verano. Las áreas recreativas a lo largo del río Rin, que cruza gran parte del pueblo, son un importante foco de atracción, al igual que la proximidad a las impresionantes cascadas de Rheinfall, una de las más grandes de Europa. También contribuye a su atractivo la cercanía con ciudades europeas de gran relevancia, como Zúrich (56 km), Stuttgart (164 km), Berna (175 km) y Múnich (276 km).

Cascadas de Rheinfall   (Tim Traveller Youtube)
Cascadas de Rheinfall (Tim Traveller Youtube)

Un punto de interés particular para los turistas es la conocida “ruta del enclave” o Büsinger Exklavenweg, un recorrido que lleva a los visitantes a explorar el pueblo a través de once puntos de contacto con paneles informativos. Este trayecto, que se puede completar en aproximadamente dos horas y media, es ideal para excursiones familiares, sociales o escolares. Proporciona información detallada y traslada a los visitantes a través de la intrincada historia y la singularidad geopolítica de la localidad.

Económicamente, Büsingen am Hochrhein se beneficia de su presencia en la zona aduanera suiza, lo cual facilita el comercio y reduce los costos de transporte al evitar ciertos trámites aduaneros. Esta situación de enclave conlleva también importantes ventajas fiscales. A pesar de estar en territorio alemán, en Büsingen se aplica el IVA suizo, lo que puede resultar en beneficios de costos en numerosos sectores. Además, el impuesto comercial es notablemente bajo (290%), y no se recauda el impuesto sobre la propiedad, haciendo de Büsingen un lugar atractivo para ciertas actividades económicas y comerciales.

Los aspectos históricos de Büsingen incluyen una serie de eventos importantes que han moldeado su estatus actual. Después de la Segunda Guerra Mundial, el pueblo fue ocupado por tropas francesas, y las autoridades locales intentaron nuevamente cambiar el estatus de la localidad. Sin embargo, todos los intentos de integración a Suiza fallaron debido a la falta de consenso entre los gobiernos de Francia, Alemania y Suiza.

En 1957, los gobiernos de Alemania y Suiza confirmaron el estatus de Büsingen como un enclave alemán en territorio suizo. Posteriormente, en 1961, la localidad fue oficialmente renombrada como Büsingen am Hochrhein. Este acuerdo estableció claramente su estatus y permitió una cooperación más fluida entre ambos países para la gestión de la localidad.

Además de sus aspectos históricos y económicos, Büsingen también es un lugar lleno de vida y actividades culturales. Aunque pequeño, el pueblo tiene una rica oferta de eventos locales, mercados y festivales que atraen tanto a residentes como a visitantes. La comunidad local se caracteriza por una convivencia armoniosa donde se mezclan influencias alemanas y suizas, creando un entorno cultural único.

Büsingen am Hochrhein es un caso de estudio fascinante sobre cómo la geopolítica, la historia y la administración pueden converger en un microcosmos cargado de complejidades y singularidades. Su historia de intentos fallidos de integración, su eficiente administración conjunta, sus aspectos fiscales ventajosos y su atractivo turístico lo convierten en un lugar especial para quienes buscan entender cómo las particularidades territoriales pueden dar lugar a una comunidad única y fascinante.

Guardar

Nuevo