Israel denunció que el régimen de Irán utiliza a Venezuela como su base de operaciones en América Latina

El Ejército divulgó un video en el que detalla los estrechos vínculos de Teherán con la dictadura chavista y explica cuál es el interés de la República Islámica en el país caribeño

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Desde la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela en 1999, la influencia de Irán en América Latina creció exponencialmente. En la actualidad, es un estrecho aliado tanto del régimen chavista, como de Nicaragua, Cuba y Bolivia. Este miércoles el Ejército de Israel publicó un informe en el que detalla los nexos entre Teherán y esos gobiernos de la región.

“¿Por qué se exhiben armas iraníes en desfiles militares en América Latina?”; “Por qué el régimen iraní estaría interesado en un país tan lejano?”, son algunas de las preguntas que plantea el informe.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) señalan que son dos los intereses de la República Islámica en aumentar su presencia en un país como Venezuela: su proximidad con Estados Unidos, y las oportunidades financieras del tráfico de drogas en Sudamérica.

Las violaciones a los derechos humanos perpetradas por ambos regímenes les valió decenas de sanciones internacionales. Sin embargo, tanto Teherán como Caracas han confeccionado una extensa red para burlar esas medidas. Así, en junio de 2022 los presidentes de Venezuela e Irán, Nicolás Maduro y Ebrahim Raisi, firmaron un acuerdo de asociación por 20 años para promover la cooperación entre ambos países.

Nicolás Maduro y Ebrahim Raisi incrementaron los acuerdos de cooperación entre Venezuela e Irán (Miraflores Palace/Handout via REUTERS)
Nicolás Maduro y Ebrahim Raisi incrementaron los acuerdos de cooperación entre Venezuela e Irán (Miraflores Palace/Handout via REUTERS)

Según Israel, la profunda enemistad con Estados Unidos llevó a Venezuela e Irán a encontrar “un terreno común para la cooperación”. Entre 2000 y 2012, decenas de visitas diplomáticas dieron lugar a cientos de acuerdos en los ámbitos de la energía, el turismo, la agricultura, la ingeniería y la defensa, entre otros.

En 2012, las inversiones y préstamos de Irán en Venezuela estaban valorados en 15.000 millones de dólares. Para ese entonces, el régimen persa enviaba a Caracas petróleo y gas, así como recursos civiles como automóviles e infraestructura militar como drones.

En los años siguientes esa asociación estratégica siguió creciendo. Tras la firma del acuerdo del año pasado entre Maduro y Raisi, el comercio bilateral pasó de 3.000 a 20.000 millones de dólares.

“Debido a su proximidad a Estados Unidos, Irán utiliza a Venezuela como su base de operaciones en Sudamérica. Irán entrega armas a Venezuela por aire y mar que son muy capaces de alcanzar territorio estadounidense”, indica el Ejército de Israel, que pone como ejemplo el vehículo aéreo no tripulado iraní Mohajer 6, que se exhibió durante un reciente desfile militar en Venezuela.

Asimismo, las fuerzas de seguridad israelíes alertaron que barcos iraníes Zolfaghar armados con misiles antibuque se encuentran actualmente frente a las costas del noroeste de Venezuela: “Aunque estos barcos no están pensados para adentrarse mucho en el océano, los misiles que transportan sí lo están. Irán convirtió a Venezuela en un puente terrestre hacia la extensa red sudamericana de tráfico de drogas en países como Brasil, Colombia, Bolivia y México, entre otros”.

Por su parte, Israel se volvió a referir al envío de agentes de la Guardia Revolucionaria iraní y de terroristas de Hezbollah para crear oportunidades financieras en el extranjero “para financiar localmente su maquinaria terrorista global”.

Al respecto, las FDI recordaron que en 2018 fue detenido en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay el tesorero regional de Hezbollah, Assad Ahmad Barakat, una figura importante para la estructura del grupo terrorista en el tráfico de drogas y lavado de dinero. Fue, además, el financiador clave del ataque terrorista más mortífero en la historia de América Latina: el atentado contra el Centro Comunitario Judío (AMIA) en Buenos Aires, Argentina, en 1994.

Un hangar de drones iraníes almacenados en un lugar no determinado del país (Iranian Army/West Asia News Agency/Handout via REUTERS)
Un hangar de drones iraníes almacenados en un lugar no determinado del país (Iranian Army/West Asia News Agency/Handout via REUTERS)

“Aunque Venezuela está a 11.000 kilómetros de Oriente Próximo, Irán y Venezuela se ven a sí mismos como parte del mismo equipo, lo que permite a Irán amenazar a Estados Unidos desde cerca y presenta una oportunidad para que Irán amplíe su presencia en la región.

La alianza Venezuela-Irán es sólo una parte del eje del terror de Irán y de sus continuos intentos de desestabilizar el mundo occidental”, agrega el Ejército israelí.

Pero la influencia iraní en la región no termina en suelo venezolano. El año pasado el presidente iraní Raisi realizó visitas a Cuba y Nicaragua para trabajar en el fortalecimiento de los lazos de Irán con sus otros aliados en América Latina.

El año pasado también creció la preocupación en la región luego de que Irán y Bolivia firmaran un acuerdo militar. Esta alianza que pone en alerta a la región contempla la cooperación estratégica en áreas clave como la salud, educación, agricultura y telecomunicaciones. El pacto, además, incluyó el traslado a territorio boliviano de aviones no tripulados para vigilancia fronteriza, como ya sucede en Venezuela, el principal socio de los persas en la región.

Días atrás, durante la VII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Foro de Países Exportadores de Gas, celebrada en Argelia, los presidentes de Bolivia e Irán, Luis Arce y Raisi, prometieron intensificar su colaboración bilateral.

Las relaciones del partido de gobierno boliviano, el Movimiento al Socialismo, con el régimen iraní son muy estrechas desde el primer mandato de Evo Morales en 2006. La amistad incluyó una larga visita del ex presidente Mahmud Ahmadinejad en 2012 a territorio boliviano, y la apertura de un canal de televisión iraní, que desde entonces difunde propaganda musulmana. Los nexos se interrumpieron durante la presidencia interina de Jeanine Áñez pero Arce reestableció las relaciones apenas asumió su mandato en noviembre de 2020.