Johann Hari: “Las redes sociales son una maquinaria diseñada para hackear e invadir tu atención”

En su nuevo libro, el autor propone cuestionamientos profundos sobre el estado actual de la atención humana y su impacto en la sociedad moderna

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Johann Hari
Johann Hari

“Si te roban la concentración, como está sucediendo ahora, aspectos de tu ser, de tu identidad y de tu vida están siendo robados”.

En una conversación reveladora del medio Ethic con el autor y experto en atención Johann Hari, surgen cuestionamientos profundos sobre el estado actual de la atención humana y su impacto en la sociedad moderna.

Con su nuevo libro titulado Stolen Focus: Why You Can’t Pay Attention and How to Think Deeply Again (traducido como Enfoque robado: Por qué no puedes prestar atención y cómo volver a pensar en profundidad), Hari aborda la esencia misma de la atención y su importancia en la vida diaria.

Hari comienza desafiando la noción común de “prestar atención”.

“Prestar atención es nuestro superpoder como especie”, afirmó Hari, subrayando la importancia crítica de la atención sostenida en todos los aspectos de la vida humana, desde los logros personales hasta la resolución de problemas y las relaciones interpersonales: “La atención sostenida está en el centro de todos los logros humanos: deportivos, musicales, la consecución de amistades”.

“Cuando tu capacidad de prestar atención disminuye, tu capacidad para lograr tus objetivos, para resolver problemas, se ve disminuida”, advirtió. “Te sientes peor contigo mismo porque eres menos competente. Recuperar tu atención es como recuperar tu superpoder”.

Por eso, el autor alerta sobre la creciente crisis de atención, evidenciada por la disminución preocupante en la capacidad de concentración tanto en el ámbito laboral como en el educativo. “El oficinista medio se concentra actualmente en una sola tarea menos de tres minutos”, señaló Hari, destacando una tendencia grave hacia la fragmentación y la distracción.

Hari destacó el papel del “capitalismo de la vigilancia” en la crisis de atención, describiendo una maquinaria masiva diseñada para mantener a las personas enganchadas a las pantallas mediante algoritmos altamente sofisticados. Esta explotación sistemática de la atención humana plantea desafíos significativos para la autonomía individual y la salud mental.

Hari además contó que antes pensaba que era él el que tenía problemas para prestar atención, pero que al entrevistar a más de 200 de los principales expertos en el mundo, aprendió que “hay evidencia científica de 12 factores que pueden empeorar la atención. Y muchos han aumentado enormemente en los últimos años”.

Stolen Focus: Why You Can’t Pay Attention and How to Think Deeply Again, de Johann Hari
Stolen Focus: Why You Can’t Pay Attention and How to Think Deeply Again, de Johann Hari

“Tu atención no colapsó, fuerzas grandes y poderosas te la han robado”, reveló. Y dijo que podemos actuar en dos niveles: como defensa y como ataque: “Hay cosas que todos podemos hacer como individuos para proteger y defender nuestra atención y las de los niños, pero también tenemos que atacar a las fuerzas que nos están haciendo esto”.

“Una de las cosas que más me llamó la atención en Silicon Valley fue lo increíblemente culpables y avergonzados que se sienten los creadores de estas tecnologías por lo que han hecho”, dijo, y enfatizó en que el problema no es la existencia de la tecnología, es el diseño actual de las aplicaciones.

“Si estás leyendo ahora y abres TikTok, Facebook, Twitter, Instagram o cualquier red social, esas empresas inmediatamente comienzan a ganar dinero contigo de dos maneras”, mediante la publicidad y “escaneado y ordenado por sus algoritmos para descubrir quién eres y qué te motiva, qué te enoja, qué te entristece”.

Así, acumulan toda esta información para descubrir qué mostrarte a continuación que te mantenga haciendo scroll. “Es una maquinaria diseñada para hackear e invadir tu atención”, advirtió.

El autor aboga por un cambio en el modelo de negocio de las redes sociales, proponiendo alternativas como la suscripción o la financiación pública. “Hay que prohibir el modelo de negocio actual de las redes sociales”, declaró Hari, enfatizando la necesidad de redefinir los incentivos detrás del diseño de las aplicaciones tecnológicas.

Para Hari, la forma en que las big tech quieren enmarcar este debate es: ¿eres pro-tecnología o anti-tecnología? “Y si ese es el debate, simplemente piensas: bueno, no voy a renunciar a mi teléfono y unirme a los amish. Ese no es el debate. Todos somos pro-tecnología, mejora enormemente muchos aspectos de nuestras vidas. El debate es: ¿qué tecnología se diseñó y con qué fines? ¿Trabaja en interés de quién? Quiero tecnología que funcione a nuestro favor para mejorar nuestras vidas, no tecnología que funcione en nuestra contra para enriquecer aún más a Mark Zuckerberg y Elon Musk”.

Hari también examina el impacto de la crisis de atención en la esfera política, advirtiendo sobre los riesgos para la democracia. “La democracia es una forma de atención colectiva sostenida”, describió. “Y no es coincidencia que estemos teniendo la mayor crisis de la democracia en el mundo desde 1930 al mismo tiempo que tenemos esta crisis de atención individual”.

“Una población que no puede prestar atención y pensar profundamente no puede ser, a largo plazo, una democracia”, sintetizó Hari, instando a una acción colectiva para salvaguardar la atención como un derecho fundamental.

En lo que respecta al mito de la multitarea y el constante flujo de correos electrónicos junto con la saturación laboral, Hri cree que la creatividad surge de manera inherente del pensamiento y la reflexión profunda. “La conexión y la creatividad requieren tiempo ininterrumpido y pensamiento profundo. Por eso vale la pena pensar en el derecho a la desconexión”.

“Necesitamos dejar de culparnos a nosotros mismos y a nuestros hijos y darnos cuenta de lo urgente que es esto, porque en este momento estamos en una carrera”, destacó.

Por último, en un tono optimista, Hari llamó a una “rebelión de la atención”, instando a los individuos y a la sociedad en su conjunto a resistir la explotación de su atención y a reclamar su capacidad de concentración: “Podemos darle la vuelta. Pero para hacerlo tenemos que entender lo que nos está sucediendo en un nivel profundo”.