Wall Street comenzó la semana con una fuerte suba gracias a los anuncios de progresos en la búsqueda de tratamientos contra el coronavirus

Distintas empresas de la industria de la salud vieron subas significativas en sus cotizaciones. Johnson & Johnson, que indicó dio nuevos pasos hacia el desarrollo de una vacuna, subió más de 6%

El índice bursátil CAC 40 de Francia y la información de cotización de acciones de compañías se muestran en pantallas en la Bolsa de París, operada por Euronext NV, en el distrito de negocios La Defense en París, Francia. 14 de diciembre, 2016. REUTERS/Benoit Tessier
El índice bursátil CAC 40 de Francia y la información de cotización de acciones de compañías se muestran en pantallas en la Bolsa de París, operada por Euronext NV, en el distrito de negocios La Defense en París, Francia. 14 de diciembre, 2016. REUTERS/Benoit Tessier

Los príncipales índices bursátiles de Wall Street cerraron la jornada con fuertes alzas -todas mayores al 3 por ciento- en mayor medida como consecuencia de anuncios de distintas empresas de la industria de la salud respecto de progresos realizados en los esfuerzos contra el coronavirus.

La cotización de Johnson & Johnson subió más de 6 por ciento luego de que anunciara que había dado un nuevo paso en el desarrollo de una vacuna contra el virus. Pfizer, que también se encuentra trabajando en un proyecto de la misma naturaleza, subió un 4,24 por ciento.

En paralelo, Abbot Laboratories ganó más de 7 por ciento luego de anunciar el fin de semana que había obtenido aprobación gubernamental para comercializar un test que permite diagnosticar si un paciente tiene coronavirus en alrededor de cinco minutos.

El Dow Jones registró una suba de más de 700 puntos, lo que llevó el total a 22.325 al final del día. Sin embargo, todos los índices se encaminan a cerrar sus peores trimestres en al menos más de una década.

En Europa, en tanto, la jornada fue más volátil. Londres bajaba el 0,4%; Fráncfort ganaba el 0,2 %; París perdía el 1 %; Madrid el 1,9 %; Milán el 1,39 %; el índice Euro Stoxx 50, que sigue la evolución del medio centenar de empresas más capitalizadas de la zona euro, perdía el 0,6 %,.

Y en Asia directamente fue negativa. A pesar de la bajada de los tipos de interés en China y de su disposición a aumentar el gasto público para fomentar el crecimiento, Tokio cayó el 1,57 % y Shanghái el 0,9 %.

Petróleo

Un plataforma en el Mar del Norte, en Noruega (REUTERS/Nerijus Adomaitis/archivo)
Un plataforma en el Mar del Norte, en Noruega (REUTERS/Nerijus Adomaitis/archivo)

Los precios del crudo caían con fuerza el lunes, con un leve declive del petróleo en Estados Unidos por debajo de los 20 dólares, mientras que el Brent tocó su mínimo en 18 años por temor a que los cierres a nivel mundial por el coronavirus duren meses y la demanda se desplome aún más.

A las 14:00 GMT, el referencial internacional Brent perdía un 7,62%, a 23,03 dólares el barril, tras haber caído a 22,58 dólares, su cota más reducida desde noviembre de 2002.

Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos cedía un 5,81%, a 20,26 dólares, después de bajar más temprano a 19,92 dólares.

El precio del crudo es tan bajo ahora que se está convirtiendo en no rentable para muchas firmas petroleras seguir activas, dijeron analistas, mientras que los productores con costos más altos no tendrán más remedio que suspender sus labores, sobre todo porque la capacidad de almacenamiento está casi completa.

Además de la destrucción de la demanda, los mercados petroleros también se han visto golpeados por la guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia, que está inundando el mundo de suministro extra.

Soluciones “urgentes” más ambiciosas que en 2008

En un cuadro complicado por la crisis del coronavirus, el jefe del Banco de Pagos Internacionales advirtió este domingo que los gobiernos y los bancos centrales deben intensificar urgentemente las medidas para apoyar sus economías.

El gerente general del grupo de bancos centrales, el méxicano Agustín Carstens, escribió un artículo de opinión el domingo en el que abogó por soluciones “urgentes” más ambiciosas que las usadas durante la crisis financiera de 2008.

Las reglas establecidas después del colapso de 2008 fueron diseñadas para evitar que los bancos se excedan, pero la preocupación ahora es que no están otorgando préstamos cuando los mercados de capitales se han cerrado de golpe para muchas empresas.

Los principales bancos centrales se han apresurado a invertir billones de dólares en fondos de emergencia en el sistema bancario global, pero ese dinero necesita llegar a quienes lo necesitan, escribió.

Un primer paso para salvar lo que él llamó “el tramo final” sería que los bancos usaran sus reservas de capital, además, dijo, se necesita “una congelación global de dividendos bancarios y recompras de acciones”.

Carstens también recomendó préstamos bancarios garantizados por el gobierno para pequeñas y medianas empresas, equivalentes a la cantidad de impuestos que cada uno pagó el año pasado, pero solo debería ir a aquellos que fueron rentables el año pasado para limitar el alcance de la corrupción.

Los “préstamos de impuestos diferidos” podrían ser titulizados y refinanciados por el banco central, y cualquier pérdida será sufragada por los gobiernos.

Finalmente, dijo, estos principios deben “globalizarse”, basándose en las líneas de swaps de dólares del banco central para canalizar la liquidez y evitar que las cadenas de suministro mundiales se desmoronen.

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