Pancho Villa: cómo luce actualmente el sitio donde fue asesinado el “Centauro del Norte”

Se dice que sus premonitorias palabras antes de salir fueron: “Parral me gusta hasta pa’ morirme”.

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José Doroteo Arango Arámbula fue asesinado el 20 de julio de 1923 (Foto: Mediateca/INAH)
José Doroteo Arango Arámbula fue asesinado el 20 de julio de 1923 (Foto: Mediateca/INAH)

En nuestra vida diaria caminamos por lugares llenos de historia, en donde ocurrieron importantes hechos hace algunos años que ahora son considerados históricos. Uno de estos lugares se encuentra en Parral, Chihuahua; donde uno de los personajes más reconocidos de la Revolución Mexicana, Pancho Villa, fue asesinado a mano fría por los pistoleros encargados de matarlo: Jesús Salas Barraza, un diputado local, su cómplice Melitón Lozoya y el general Joaquín Amaro. Se dice que la autoría intelectual del asesinato fue el presidente Álvaro Obregón y su sucesor Plutarco Elías Calles.

La mañana del 20 de julio de 1923, Villa partió en su automóvil hacia Hidalgo de Parral con el fin reunirse con algunos de sus camaradas para dirigirse todos juntos hacia Río Florido, donde asistirían al bautizo del hijo de un amigo. Al llegar a la esquina de Juárez y Barreda, un hombre levantó la mano y gritó la frase célebre de la División del Norte: ¡Viva Villa! Pero esta vez no se trataba de una celebración, sino del anuncio de su muerte. Pues más de 40 balas atravesaron su auto y el revolucionario murió instantáneamente al lado de su secretario Miguel Trillo, su chofer y su asistente.

Los restos de Villa fueron trasladados al Monumento a la Revolución, el 20 de noviembre de 1976 (Foto: Mediateca/INAH)
Los restos de Villa fueron trasladados al Monumento a la Revolución, el 20 de noviembre de 1976 (Foto: Mediateca/INAH)

El siglo de Torreón publicó en su nota del siguiente día lo siguiente: “Al pasar Villa por la calle de Gabino Barreda de esta ciudad (Parral) tripulando un automóvil Dodge, que él mismo manejaba y acompañado de cinco personas más, fue atacado del interior de una casa, disparándose sobre él una descarga cerrada de fusilería dejando la agresión repentina e impidiendo todo intento de defensa por parte de los asaltados, Villa quedó muerto en su automóvil recibiendo cinco balazos, tres hombres de la escolta terminaron también muertos y dos heridos”.

Actualmente la casa donde se le disparó, se encuentra un museo con el nombre de Francisco Villa donde se encuentran objetos originales y fotografías del caudillo. Asimismo se narran los sucesos que culminaron con su muerte y se exhiben piezas relacionadas con el crimen y documentos. Cada 20 de julio en ese mismo lugar se realiza una recreación de este importante suceso histórico.

El museo se encuentra en la calle Gabino Barrera No. 13 (Foto: Google Maps)
El museo se encuentra en la calle Gabino Barrera No. 13 (Foto: Google Maps)

El edificio se convirtió en museo desde el año 2000, y se trata de una construcción de dos pisos de color mostaza; 9 ventanas color blanco y una puerta del mismo color. A lo largo de las seis salas de exposición hay figuras de bronce de Villa y fotografías de Parral en 1923. A la izquierda está también una construcción que parece una casa, de color verde pistache y puertas blancas.

La calle de Gabino Barreda está llena de edificios coloridos y la mayor parte de estos llevan el nombre de Pancho Villa, por ejemplo la Biblioteca Francisco Villa. A la derecha del museo se encuentra el Instituto Parralense, y en frente de éste se encuentra la Plaza Juárez, se trata de un parque donde hay un quiosco muy típico de los pueblos o colonias céntricas. Delante del museo del revolucionario se encuentra un edificio rojo muy llamativo, contiene letras blancas donde se lee “El Paraje de Pancho Villa” y se venden recuerdos de este importante personaje.

“Con un balazo en la frente y dos en el corazón, sucumbió ayer Francisco Villa”, así amanecía el encabezado del diario La Opinión (Foto: Google Maps)
“Con un balazo en la frente y dos en el corazón, sucumbió ayer Francisco Villa”, así amanecía el encabezado del diario La Opinión (Foto: Google Maps)

Tres años después de su muerte, en el cementerio de Parral, lugar donde fue enterrado el caudillo, el velador se percató de que los restos de Villa habían sido intervenidos y que faltaba su cabeza. Los residentes creen la leyenda local de que cada 20 de julio, aniversario de su muerte, el fantasma de Villa reaparece por la calle donde fue asesinado.

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