El adiós a un héroe: murió Chichí, el perro rescatista del 19S

Junto a su manejador participó en las labores de rescate en las colonias Roma, Del Valle y el Colegio Rébsamen de la Ciudad de México, tras el sismo del 19 de septiembre de 2017

Foto: Adoptando Amor Saltillo A. C
Foto: Adoptando Amor Saltillo A. C

Chichí, uno de los perros rescatistas del sismo del 19 de septiembre de 2017, perdió la batalla y murió por complicaciones de la lesión que tenía en la médula espinal y que le impedía moverse.

A través de redes sociales, la asociación Adoptando Amor Saltillo explicó que la lesión que tenía Chichí, de raza Pastor Belga, provocó daños en las funciones de deglución y este domingo sufrió una broncoaspiración.

El pasado mes de junio, el rescatista Luis Bernardo Campos solicitó ayuda para su perro, el cual había sido diagnosticado con una lesión en el tendón que llega a las cervicales, por lo que había perdido la movilidad.

Su petición, difundida por redes sociales, se volvió viral y en poco tiempo comenzó a recibir apoyo desde diversas partes de México, Canadá, Sudamérica e incluso Europa, con la finalidad de que Chichí fuera operado.

Tras la intervención quirúrgica, Chichí mostró mejorías y su veterinario previó que recuperaría la movilidad.

Una de las integrantes de la Asociación recordó así a Chichí:

"Siempre fue un guerrero y sacaba fuerzas de donde lo las tenía, cuando me veía llegar con él, movía su colita y me tocaba la mano con su nariz para que lo acariciara"escribió.

Foto: Adoptando Amor Saltillo A. C
Foto: Adoptando Amor Saltillo A. C

Chichí y su entrenador eran rescatistas independientes. Participaron en las labores de rescate en las colonias Roma, Del Valle y el Colegio Rébsamen de la Ciudad de México, tras el sismo del 19 de septiembre de 2017.

El 21 de septiembre, el pastor belga y su instructor subieron hasta lo más alto de los escombros de un edificio cuando ya se había abandonado la búsqueda en esa estructura e identificó el lugar exacto donde había personas con vida.

Por su ardua labor y heroísmo, no sólo se ganó el cariño de los mexicanos, sino que su nombre traspasó las fronteras.

Frida, la perrita rescatista más famosa de México

Con sus botas especiales para caminar sobre escombros y sus gafas protectoras, Frida, la perra rescatista de la Secretaría de Marina de México se convirtió en una heroína tras el terremoto que azotó al país el 19 de septiembre de 2017.

Con una cámara atada a su espalda, la perrita se adentró en los lugares colapsados por el sismo después de la tragedia en busca de personas que pudieran estar atrapadas. Según cifras oficiales, colaboró en la asistencia de 12 víctimas y 40 cuerpos, un trabajo que le otorgó reconocimiento internacional.

Las imágenes capturadas por la cámara que portaba esta labrador conmovieron al mundo. También su adorable equipamiento de trabajo, compuesto por unas pequeñas botas que protegen sus patas de objetos cortantes del suelo y unas gafas que aíslan sus ojos de humo, polvo u otras sustancias.

Aunque alcanzó fama internacional después del terremoto de 2017, a Frida también se la recuerda por formar parte del equipo canino que acudió al Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa después de una explosión en 2015, así como en la explosión de la Torre de Pemex en 2013.

A lo largo de su carrera como perro rescatista no solo ha ayudado a víctimas en México.  Frida cuenta con currículum internacional. Es "especialista en búsqueda de personas extraviadas" y ha participado en operaciones en Honduras, Ecuador o Haití. Desde que comenzó como perro rescatista ha salvado la vida de 12 personas, y ha recuperado un total de 53 cuerpos.

Aunque se encuentra en buen estado de salud, esta heroica perrita mexicana fue jubilada el pasado 24 de junio, en el marco del Día Mundial del Rescatista, para convertirse en un perro de entrenamiento. Ayudará así a adiestrar a otros canes para mostrarles cómo trabajar.

En julio del 2018 se develó en Puebla una estatua de Frida, con su uniforme de la Marina, como símbolo de todos los elementos rescatistas que participaron durante los dos terremotos más recientes en México.

El elemento canino formó parte de un escuadrón de 270 perros que fueron adiestrados para buscar y rescatar a personas en situaciones y zonas de desastre. Otros de los caninos que se convirtieron en figuras reconocidas en México fueron los pastores alemanes Eco y Evil, que acompañaron a Frida en el sismo de hace dos años.

Los perros son entrenados desde las primeras etapas de su vida. Tienen que buscar objetos en lugares escondidos y moverse entre obstáculos como fuego, ruido de motores, de martillos golpeando, y derrumbes. Las instrucciones que se les brindan se hacen en alemán, pues es el idioma universal para adiestrar mascotas.

A partir de los 14 meses ya pueden comenzar a participar en rescates en situaciones reales, siempre en compañía con sus entrenadores. La conexión entre el humano y el animal es fundamental para que los elementos sean efectivos, por lo que se les llama binomio caninos, ya que deben estar siempre juntos durante los rescates.

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