El gobierno federal planea reactivar la economía con un gasto público de millones de pesos (Foto: Infobae)
El gobierno federal planea reactivar la economía con un gasto público de millones de pesos (Foto: Infobae)

El secretario de Hacienda y Crédito Público (SCHP), Arturo Herrera, confirmó a inicios de esta semana que México vive una desaceleración económica, aunque no una recesión.

Su aclaración, aunque ayudó a calmar las dudas de los inversionistas, dejó a gran parte de la ciudadanía con la misma cantidad de inquietudes. Por eso, es importante tomar un momento para explicar las diferencias entre uno y otro evento económico, así como la manera en que afecta los bolsillos de las personas. En entrevista para Infobae México, Ignacio Martínez, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) ayudó con esta tarea.

En una recesión, las empresas del país tienden a cerrar; los capitales, es decir, los inversionistas, se retiran; aumenta el desempleo y hay una caída del ingreso. La desaceleración económica es lo que antecede a una recesión; tres de cada diez empleos se pierden; los inventarios de las empresas están en el techo mientras que las ventas en el piso.

En las tiendas departamentales, hay más trabajadores en el mostrador que gente comprando; eso se debe a que las personas son más cuidadosa con el gasto, sin llegar necesariamente al ahorro. Otro caso es el de los restaurantes, a los que acuden menos personas a razón de guardar ese dinero para usarlo en otros servicios.

El regreso a clases supone un gasto importante para más de 20 millones de mexicanos (Foto: Cuartoscuro)
El regreso a clases supone un gasto importante para más de 20 millones de mexicanos (Foto: Cuartoscuro)

La diferencia en términos monetarios es simple: En recesión no se tiene dinero aunque se quiera gastar; en una desaceleración la población si tiene dinero pero limita el gasto, lo que al final repercute en la tasa de desempleo.

La situación no deja de ser alarmante para el país, pues de hecho el país estuvo a décimas de entrar en recesión. Ignacio Martínez lo explicó de la siguiente manera:

"Estamos en el piso pero no derrumbados. A estas horas hay un alivio al saber que no hay recesión y se espera que la inyección de capital dinamice la economía. No hay que olvidar que estuvimos a dos décimas de estar en recesión. Estamos a nada a pellizcar la rayita del cero".

¿Cómo planea solucionarlo el gobierno?

El titular de la SHCP, Arturo Herrera (Foto: Isaac Esquivel/ Cuartoscuro)
El titular de la SHCP, Arturo Herrera (Foto: Isaac Esquivel/ Cuartoscuro)

Para revertir la actual situación económica, el gobierno federal anunció una inversión de 485,000 millones de pesos. Ese gasto se va a reflejar en inversión privada, pues del dinero total un 67% va a infraestructura y 33% a refinanciar pequeñas y medianas empresas a través de la banca de desarrollo.

Al invertir en obra pública y dar un nuevo financiamiento, el gobierno quiere generar gasto público, lo que a su vez provoca que las empresas comiencen a producir y reabastecer al gobierno de mercanía; lo que termina por reactivar la economía.

Martínez explicó que lo más importante es reactivar la actividad industrial en el país, pues en mayo tuvo una caída negativa de -2.3% y la inversión fija bruta (maquinaria, etc.), de 3.2 por ciento. "Sin embargo, cuando el gobierno suelta el dinero y empieza a comprar o le paga a las empresas los adeudos, lo que sucede es que se recapitaliza", dijo.

Por otra parte, los meses de agosto y diciembre son en los que mayor gasto hay, sobretodo en el primero. El motivo: el regreso a clases. En este mes se incrementa el gasto escolar por los 25 millones de consumidores que hay en todos los niveles educativos en el país. Cada uno de ellos demanda material escolar, por lo que los puntos de venta están saturados.

La buena noticia

La economía nacional se salvó de una recesión técnica (Foto: Archivo)
La economía nacional se salvó de una recesión técnica (Foto: Archivo)

"Yo tuve un descanso cuando anunciaron que no hay recesión", dijo Martínez en entrevista. De acuerdo con él, las noches previas al anuncio despertaba de la cama pensando qué iba a ocurrir con México si se daba este hecho. Pero no fue así.

"Más de uno pensábamos que iba a haber recesión. Pero ese anuncio de haber crecido 0.1% es lo que nos ha salvado".

No se debe malinterpretar, México se encuentra en un momento económico crucial; el primer trimestre fue negativo y la industria de la construcción, que es la que a corto plazo más empleo genera, había reportado una caída de 6 puntos.

No obstante, hay buenas noticias para el país: tras el anuncio de la desaceleración, el peso no sufrió una caída; hay un tipo de cambio estable y sobretodo, va a haber un gran gasto público. A ello se suma el anuncio hecho este miércoles por la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) que le puso fin al ciclo de alza de las tasas de interés. Con este último hecho, se espera que el Banco de México también recorte su tasa en agosto.

"Cuando aumenta la tasa inhibe el consumo y cuando baja la tasa aumenta. Esperemos que el Banco de México la reduzca, o al menos no la aumente", concluyó el analista.