Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador (Fotos: Reuters)
Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador (Fotos: Reuters)

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se negó a dar su opinión sobre las declaraciones que su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro, realizó en una entrevista para la cadena Fox News, en donde dijo estar a favor de la construcción del muro en la frontera con los Estados Unidos.

"Tener las fronteras abiertas para mí es algo absolutamente malo, no es bueno, nosotros concordamos con la decisión de Trump sobre el muro", señaló el gobernante del país sudamericano.

El posicionamiento del mandatario brasileño abre una clara brecha política entre las dos economías más grandes de América Latina.

(Video: Fox News)

En la entrevista que publicó la cadena estadounidense, Bolsonaro manifestó su apoyo a las políticas migratorias del presidente de los EEUU, Donald Trump. 

"La gran mayoría de los inmigrantes potenciales no tiene buenas intenciones ni quiere lo mejor para el bien del pueblo estadounidense. Me gustaría que los Estados Unidos lleven adelante la política de inmigración, porque en gran medida debemos nuestra democracia en el Hemisferio Sur a Estados Unidos", dijo Bolsonaro.

Bolsonaro manifestó su simpatía por Trump (Foto: AFP)
Bolsonaro manifestó su simpatía por Trump (Foto: AFP)

Cuestionado por la prensa el miércoles por la mañana, sobre las apreciaciones de Bolsonaro, el presidente López Obrador evadió el tema  y solo dijo: "Lo que diga mi dedito", realizando al mismo tiempo un ademán de negativa.

El posicionamiento de Bolsonaro no es nuevo, anteriormente ya había realizado declaraciones similares, mostrando un alineamiento con el Gobierno de la Casa Blanca.

También, su hijo Eduardo Bolsonaro, que actualmente se desempeña como diputado en su país, ha defendido la construcción del muro en la frontera entre los Estados Unidos y México.

En un evento que se realizó en el mes pasado en un hotel de Trump, con miembros del Partido Republicano de los EEUU y personajes del mundo del espectáculo, en el cual el hijo del presidente brasileño participó, dijo:"Construyendo el muro… nosotros los brasileños los apoyamos".

Eduardo Bolsonaro se tomó fotos con el hijo de Trump, Eric, y con Steve Bannon, el ex estratega de la campaña republicana de 2016 y actual líder del grupo de ultraderecha llamado Movimiento.

El diputado de Brasil, luego del encuentro, contó que tuvo una conversación "agradable" con Bannon sobre cómo "unir" fuerzas a nivel internacional contra el "dominio cultural izquierdista marxista".

Diferentes políticas migratorias

Jair Bolsonaro ha expresado su inconformidad y ha atacado el pacto de migración de la ONU (acuerdo del cual ha dicho que se va a retirar), que firmó la administración saliente un mes antes de que asumiera él la presidencia.

El conservador ha expresado que no negará ayuda a quienes cruzan sus fronteras hacia suelo brasileño, en aparente alusión a los venezolanos que escapan de la crisis económica y política en su país, pero dijo que Brasil y los inmigrantes estarían más seguros si el país adopta sus propias reglas.

Las políticas migratorias del gobierno mexicanos son distintas. Además de que su administración firmó el acuerdo de la ONU, del que Bolsonaro quiere retirar a su país, López Obrador ha dicho en múltiples ocasiones que para enfrentar los problemas migratorios del país, se invertirá en el desarrollo integral de la frontera sur, así como de Centroamérica.

En la reunión que recientemente el mandatario mexicano tuvo con Jared  Kushner, asesor y yerno de Donald Trump, dijo López Obrador que se habló sobre una inversión de 10 mil millones dólares para el plan de cooperación para el desarrollo de México y Centroamérica.

"Básicamente lo de la cooperación para el desarrollo, el que podamos firmar un acuerdo bilateral para garantizar inversiones en Centroamérica y en el país, del orden de 10 mil millones de dólares, para que haya empleos, que haya trabajo y que la migración sea opcional, voluntaria, no forzada por la falta de oportunidades o por la violencia. Ese fue un tema.", dijo el presidente de México.

Política económica entre Brasil y México

Ayer, el gobierno brasileño informó la entrada en vigor de un acuerdo bilateral que prevé el libre comercio de automóviles entre Brasil y México, sin aranceles ni cuotas de importación.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se negó a dar su opinión sobre las declaraciones que su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro (Foto: Cortesía Presidencia)
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se negó a dar su opinión sobre las declaraciones que su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro (Foto: Cortesía Presidencia)

El acuerdo retoma un intercambio que ya había sido liberado, pero que fue modificado en 2015, con lo cual se impusieron cuotas de importación para regular desajustes comerciales y económicos entre ambos países.

El fin del régimen de cuotas para la importación de vehículos ligeros y de piezas para automóviles estaba previsto desde 2015, pero entró en vigor este año.

La cuota de importación que regía hasta ahora era de 1,700 millones de dólares para cada país. Por encima de esa cuota, las importaciones de automóviles eran gravadas con un arancel del 35%.

El año pasado México exportó hacia Brasil 1.070 millones de dólares e importó desde USD 595 millones. En el primer bimestre envió 7.754 vehículos, siendo el cuarto destino de las exportaciones de automotores.

México y Brasil dos posturas sobre la crisis de Venezuela

Las posturas que tomaron los países respecto a la crisis política de Venezuela es un termómetro que se puede utilizar para vislumbrar el futuro de las relaciones entre naciones.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador mantuvo el reconocimiento a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela.

López Obrador ha sido claro en este tema y lo ha repetido muchas veces: "Ya fijamos nuestra postura, observamos el Artículo 89 fracción décima, que con mucha claridad define cuál debe ser nuestra política, el de la no intervención, solución pacífica de las controversias, defensa de derechos humanos, entonces, con esos principios estamos actuando".

Por el contrario, su homólogo Jair Bolsonaro, en su reciente visita a los EEUU dijo que Brasil es el país más interesado en ver el fin del régimen de Nicolás Maduro, al que llamó "dictadura del narcotráfico".

El principal acuerdo al que llegaron Brasil y los Estados Unidos fue uno de corte militar. La base militar de Alcántara, en el norte del país sudamericano, pasará a ser controlada por el Ejército de los Estados Unidos para el lanzamiento de cohetes de ese país.

(AFP)
(AFP)

Bolsonaro en los Estados Unidos

"Brasil y Estados Unidos nunca han estado más cerca de lo que estamos ahora", le dijo Trump a Bolsonaro en la Oficina Oval, tras un intercambio de las camisetas de fútbol de sus países respectivos.

Luego, en la cena celebrada en la embajada de Brasil en Washington con representantes de las corrientes conservadoras de los dos países, a la que  asistió Steve Bannon, el ultraderechista ex asesor del presidente Donald Trump; el presidente de Brasil dijo: "Yo siempre soñé liberar a Brasil de la nefasta ideología de izquierda", según un video divulgado el lunes por su hijo, el diputado federal Eduardo Bolsonaro.

Brasil y México representan la mitad de la población y economía de América Latina, lo que suceda en cualquiera de los dos países determina el ánimo de las demás naciones en la región.

Bolsonaro manifestó su apoyo a las políticas migratorias del presidente de EEUU (Foto: Cortesía Presidencia)
Bolsonaro manifestó su apoyo a las políticas migratorias del presidente de EEUU (Foto: Cortesía Presidencia)

Los dos países actualmente están estrenando presidente, desde 1994 no ocurría que coincidieran en una transición de poder, pero sobre todo de régimen. 

López Obrador se asume como de izquierda y liberal, y durante el corto tiempo que ha gobernado ha hecho diversas declaraciones en contra de sus opositores, a los que llama conservadores.

Bolsonaro, un admirador de la dictadura militar (1964-85), asumió la presidencia el 1 de enero de este año, con el 55% de los votos  a favor y una política que rompe en todos los campos tras 15 años de gobiernos de izquierda en Brasil.