Esta imagen del asteroide Bennu fue tomada a una altitud de sólo 690 metros de la superficie del asteroide.(NASA – Universidad de Arizona)

Esta imagen del asteroide Bennu fue tomada a una altitud de sólo 690 metros de la superficie del asteroide.(NASA – Universidad de Arizona)

La sonda OSIRIS-REx de la NASA batió su propio récord al lograr orbitar alrededor de un asteroide a la menor distancia jamás lograda desde una nave espacial.

La maniobra marcó el comienzo de una nueva fase en su misión, llamada Orbital B, la cual colocó a la nave en una órbita a 680 metros sobre la superficie del asteroide Bennu. El récord anterior, también establecido por la nave espacial, era de 1,3 kilómetros de la superficie.

Los científicos se sorprendieron al ver que estas partículas eran expulsadas de Bennu. Durante la primera parte de Orbital B, la nave espacial investigará el fenómeno. (NASA – Universidad de Arizona)

Los científicos se sorprendieron al ver que estas partículas eran expulsadas de Bennu. Durante la primera parte de Orbital B, la nave espacial investigará el fenómeno. (NASA – Universidad de Arizona)

La sonda permanecerá en la Orbital B hasta la segunda semana de agosto, cuando hará la transición a la Orbital C, nuevamente a 1,3 kilómetros por encima de la superficie.

Durante las primeras dos semanas de la actual fase la nave espacial investigará un fenómeno observado al llegar a Bennu: habían partículas expulsándose al espacio desde la superficie del asteroide. Para entender mejor por qué está ocurriendo esto, los científicos quieren investigar tomando imágenes frecuentes del horizonte del asteroide.

Una ilustración de OSIRIS-REx mientras realizaba una maniobra hacia el Orbital B, que lo llevó a una altitud de sólo 680 metros.(Universidad de Arizona)

Una ilustración de OSIRIS-REx mientras realizaba una maniobra hacia el Orbital B, que lo llevó a una altitud de sólo 680 metros.(Universidad de Arizona)

Durante las cinco semanas restantes de Orbital B, la sonda hará un mapa de todo el asteroide usando un conjunto de cinco instrumentos científicos a bordo que ayudarán a los expertos a seleccionar el mejor lugar para recolectar una muestra de Bennu. El equipo que opera la nave espacial identificará cuatro posibles sitios para la recolección de muestras.

Luego hará una serie de observaciones de baja altitud de los dos sitios candidatos finales para realizar el muestreo. En esta etapa, la nave orbitará a tan solo 225 metros sobre la superficie de Bennu, siendo capaz de identificar objetos tan pequeños como de 2 centímetros.

OSIRIS-REx descubrió que la superficie de Bennu es inesperadamente rocosa. La gran roca tiene unos 7,4 metros de ancho, casi la mitad del ancho de una cancha de baloncesto. (NASA – Universidad de Arizona)

OSIRIS-REx descubrió que la superficie de Bennu es inesperadamente rocosa. La gran roca tiene unos 7,4 metros de ancho, casi la mitad del ancho de una cancha de baloncesto. (NASA – Universidad de Arizona)

Uno de los obstáculos para una colección de muestras exitosa es la inesperada pedregosidad de la superficie de Bennu. Sin embargo, la NASA expresó su confianza en que logrará cumplir el desafío. "Bennu nos ha planteado un reto para hacer frente a su terreno rocoso, y estamos seguros de que OSIRIS-REx está a la altura de las circunstancias", dijo Rich Burns, director del proyecto.

Ilustración de un artista de OSIRIS-REx recogiendo una muestra de la superficie de Bennu. (NASA)

Ilustración de un artista de OSIRIS-REx recogiendo una muestra de la superficie de Bennu. (NASA)

OSIRIS-REx es una misión de siete años para estudiar el asteroide Bennu. Los asteroides están entre los escombros dejados por la formación del sistema solar hace unos 4.500 millones de años. Recuperar una muestra de este antiguo pedazo de roca ayudará a los científicos a reconstruir la historia de nuestro Sistema Solar, y quizá también las claves del origen de la vida en la Tierra.

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